Capitulo 1

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Llegue tarde a la clase de teoría y solfeo. Camine lo mas rápido que pude atravesando el salón pero no pude evitar tropezarme con mi silla, al instante escuche las risas de toda la clase, y varias miradas sobre mi; ahora estaba avergonzada. Me senté, tratando de disimular mí vergüenza miraba solo mi mochila y sacaba mis libros lo más lento posible, para que cuando mirara al frente no estuviera todas esas miradas encima de mí. Termine de sacar los cuadernos y cuando mire al frente toda la clase, incluyendo al profesor me estaba mirando, de inmediato agache la mirada y trate de abrir el cuaderno lo mas rápido que pude y pasar pagina por pagina (sin leer nada en realidad, solo quería que dejaran de mirarme). Escuchaba como los pasos del profesor se acercaban lentamente a hacia mi. ¿Sera que me va a regañar por haber llegado tarde? ¿Sera que me quiere poner en ridículo frente a toda la clase?..
-Señorita Gómez, veo que su despertador no le funciono bien hoy. ¿Qué son estas horas de llegar?-Dijo el profesor, con una sonrisa malévola en el rostro.
No era lo que me imaginaba... eran las dos cosas juntas, me quería ridiculizar frente a toda la clase por haber llegado tarde. Que vergüenza sentía. Hice todo el esfuerzo posible para que mi voz sonara clara y nada nerviosa, levante la mirada y le respondí:
-Lo siento señor Vélez, no volverá a ocurrir- mi voz no sonó tan nerviosa pero mi mirada no podía quedarse fija en los ojos del profesor. Fue como si le hubiera hablado al tablero, ya que ahí se quedo mi mirada mientras las palabras salían de mi boca.
-Claro que no ocurrirá nunca más, es una falta de respeto conmigo y sus compañeros que la clase tenga que ser interrumpida por sus incumplimientos- Añadió el profesor furioso quien tomo mi cuaderno y comenzó a revisarlo. 

En mi mente divagaban varios pensamientos: "¿Incumplimientos? Antes vine a esta clase; la verdad, yo amo la música y sueño con ser una excelente guitarrista pero usted se aprovecha de nosotros, los trabajos que nos deja son muy largos, por esa razón me levante tarde hoy. Anoche me tuve que quedar terminando unas partituras y pasarlas a tres tonos diferentes, eso no es tan fácil, para alguien que apenas esta iniciando no lo es, así que me tuve que quedar todo el fin de semana haciendo esos trabajos y no pude ir al cumpleaños de mi abuelo y aun así tuve que quedarme hasta tarde terminando eso, y esta no es la primera vez que tengo que dejar de dormir para quedarme haciendo un trabajo de su materia, por desgracia, es la mas importante de la carrera en música teoría y solfeo es como la matemática, la odias, no la entiendes pero la necesitas, si quiero ser una guitarrista profesional tengo que ganar esta materia, así el que la enseñe no sea de mi agrado, no puedo dejar que las llegadas tardes afecten mi nota final".

A veces el hablar conmigo misma, y tratar de calmarme me ayuda un poco; por que si no, me hubiera desahogado gritándole al profesor, y si que tengo motivos para hacerlo, pero eso me haría bajar la nota, así que prefiero dar una respuesta amable y corta. 

Me levante de mi asiento, mire a todos mis compañeros y luego, con la mirada fija en los ojos del profesor dije con voz clara y firme: - Lamento mucho haber interrumpido la clase, le prometo que me voy a levantar mas temprano para que esto no vuelva a ocurrir- todos se miran aterrados incluso la cara del profesor cambia, se le ablanda el rostro y se le va ese gesto de mal humor que tenia. Coloca mi cuaderno en la mesa con demasiada amabilidad. 

-Esta bien señorita Gómez, acepto su disculpa. Lamento si me enoje de repente, tengo que controlarme mas- dijo el profesor, algo apenado.

¿Qué acaba de suceder?-pensé- De repente el profesor malhumorado se convierte en un pastelito solo porque respondí de la mejor manera, sin insultarlo, que cosa tan rara. Sé que Aby, mi mejor amiga, no habría actuado de esa manera, ella, hubiera gritado hasta no poder mas, me imagino que hubiera tratado tan mal al profesor que le hubiera hecho perdón la materia, pero si le cuento lo que pasó, va a decir que soy una tonta, que tuve que haber desafiado al profesor pues me estaba avergonzando frente a toda la clase, me había hecho  sentir inferior y perezosa y él no tenía derecho y bla bla bla... 

Pensando en eso comienza a crecer en mi una pequeña rabia hacia el profesor; pero de un momento a otro desaparece, en realidad algo me distrae, bueno en realidad alguien que acaba de entrar por la puerta del salón. 

Es un chico, no tengo la menor idea de quien es, no lo había visto nunca; analizo todos sus movimientos, es nuevo, ya que le pregunta al profesor donde queda la clase de "teoría y solfeo", no se da cuenta que esta en esa clase, el profesor lo presenta a la clase, su nombre es Liam, le gusta mucho la música, sabe tocar la batería y el piano, en mi mente aparece un " es tan lindo" gigante ; tiene ojos grises (nunca había visto a un chico con ojos grises en persona, solo en la televisión, vale aclarar que no salgo mucho, soy una especia de ratón de biblioteca), su cabello es negro, su piel, parece que se desapareciera en la pared ya que es muy blanco pero sus mejillas conservan un lindo rubor, es alto y delgado, pero no puedo evitar mirar sus labios, son rojos, un rojo fuerte, vivo, son perfectos, es como si se los hubieran dibujado, y hace una perfecta combinación con sus dientes derechos y blancos, es una sonrisa tan alegre, sé que es una sonrisa de nervios que dan el primer día pero en tan...

-Señorita Gómez, le quiero presentar a su nuevo compañero de asiento- dijo el señor Vélez esbozando una gran sonrisa.


HarmoníaWhere stories live. Discover now