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Caminaba tranquilamente por los pasillos de mi pequeño instituto, prestando atención solo al sonido de mis pasos. La tarde era tranquila, ya que, las clases vespertinas habían acabado.

Sin darme tiempo de reaccionar, alguien me jalo el cabello, con firmeza y fuerza. Supe que mi tranquilidad se había acabado cuando mire hacia atrás, observando el maquillado rostro de la chica, que para mi mala suerte, había estado desde el inicio de la Secundaria conmigo, y parecía que vivía de molestarme.

-¿Que necesitas? - Pregunte con un obvio tono irritado.

-¿Que crees tu? - Contesto esbozando una sonrisa, todo menos amistosa.

-¿Necesitas dinero para tus cirugías? - Volví a preguntar devolviendole la sonrisa.

Su rostro no se movió ni un centímetro, no le había molestado, y eso era una mala señal, porque significaba que no se iría.

-Escúchame bien.. - Comenzó a decir - No tienes el derecho de hablarme de esa forma - Mi rostro se mantuvo serio - No se que es lo que pasa por tu mente.. pero solo hay una cosa que quiero que sepas.. eres un basura - Frunci el ceño y abrí la boca para responder, pero volvió a interrumpirme - Yuzuki Hiraki, la chica huérfana, estúpida y débil - Sentí como mis ojos se cristalizaban, ¿Por que me trataba de esa forma? - Tus padres eran tan pobres que seguro murieron porque no merecían estar en este mundo, sin embargo, tu estas aquí - Ahora había comenzado a llorar.

No pude contenerme cuando la rabia fue lo único que hubo en mi mente, le asente una fuerte bofetada, tanto que su mejilla se puso roja.

-¿Po..por que me tratas así? - Un sollozo - ¿Te hice algo? ¿Te trate mal? - Su rostro se mantuvo serio, inmune a mis palabras - ¿Por..?

-Solo cállate, maldita exagerada - Una sonrisa malvada - No cambiare de opinión.

Sin decir nada más, corrí lo más que pude, hasta que sin darme cuenta, estaba al borde de la azotea, asomándome hacia abajo, volví a mirar a atrás, ahí estaba esa chica, mirándome.

Ya no merecía eso, ya no merecía nada, ni siquiera mi propia vida. Me lance a la nada, y lo único que escuche fue el grito de terror de la chica y un golpe sordo al estrellarme contra el suelo..

Una nueva amiga - Diabolik LoversStories to obsess over. Discover now