Año 2017
Hace tiempo que no me inspiro por nadie, pero no puedo pensar en nadie tampoco. Ocupas toda mi mente, mejor dicho, todo mi corazón. Pues este es sólo tuyo, de todas formas eres tú quien lo hace latir.
Quiero abrazarte toda la noche, acariciar tu pelo y susurrarte al oído que te amo más que a nada en este mundo. Mirarte a los ojos y admirar ese brillo que noto en tú pupila mientras me sostienes la mirada. Me encantaría oler ese embriagante perfume que te colocas siempre en tu cuello; que es mi cornisa por donde caigo y me sumerjo en las profundidades de tu ser. De tu alma.
Oh, Dios, te amo con cada sentido, incluso sin los que se cuentan. Tú me haces perder el equilibrio y caer en ti, cuando tu cuerpo y tu suave piel, me abrigan en un abrazo. Sincero y sin ceros. Tú siempre me sumas. Tú siempre me complementas tan bien. Tú me haces bien. Me haces ser felíz.
Incluso en los momentos más duros que habremos afrontado, y los que afrontaremos en un futuro. A pesar de ello, tu me haces felíz. Se que soy felíz cuando estoy contigo porque no puedo estar de otra forma. Mejor dicho, la alegría predomina mi vida, si esa vida puedo compartirla contigo.
Desde mi punto de vista, el amor es saltar al vacío, o sea que, nadie sabe a lo que se enfrenta, lo que le espera. Pero aún así saltamos. Y quieras o no siempre, siempre, va a ser tu elección. Y te harás daño una vez, y te lo volverás a hacer la siguiente, pero siempre hay que seguir apostando, siempre hay que volvernos a tirar. Y yo por ti, me tiraría una y mil veces más, si es contigo al que me voy a encontrar.
Algún día vas a saltar y te vas a encontrar con ese vacío infinito. Y el vacío no hace daño, nunca. Intriga, pero no daña. Y el amor es esa intriga constante.
Yo encontré el cuestionario de vida perfecto, mi intriga del día a día, y lo encontré en ti. Algo de lo que no me arrepiento.
Nunca me cansaré de sentirte, nunca me rendiré a conocerte. Todos los días. Porque todos cambiamos con todo. Y si es así, todos mis días me la pasaré conociendote. Y sobre todo, me la pasaré amandote.
