Capitulo 1

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AZAEL
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  Ha pasado ya un año desde la muerte de Tomás. Comúnmente trato no pensar en ello pero el hecho de que hoy el clima está exactamente igual aquel día no me ayudaba a olvidar.

  Salí de mi casa en dirección a la casa de Tomás. Hoy Nyx, Liam y yo, habíamos quedado de ayudar a la señora Silvana a embalar las cosas de su hijo.

  Mientras salía de mi casa, fui envuelto en la niebla matutina. Me coloque la capucha sobre la cabeza para evitar congelarme. La casa de Tomás estaba no muy lejos de la mía, pero entre la niebla parecía que llevaba caminando mucho.

  Fue durante la caminata cuando los recuerdos vinieron a mi.

  Era una madrugada como ésta, un día tranquilo. El sonido del teléfono y el mensaje que vino con él no lo olvidare.

-Azael, no entres en pánico- reconocí la voz de la madre de Tomás, entre lagrimas, su voz decía- Tomás ha desaparecido.

  Lo que instintivamente hice fue colgar el teléfono y salí corriendo a la casa de Liam, puede que Tomás no haya desaparecido, tal vez solo estaba en su casa.

  En cuanto llegué Liam me abrió la puerta, en sus ojos pude ver que ya conocía la noticia.

  Pense en llamar a Nyx pero no sabia como le caeria la noticia, ellos eran muy cercanos.

  Liam y yo salimos hacia la casa de Tomás y ayudamos en la búsqueda.

  Al llegar la tarde, lo único que habíamos conseguido era un estómago vacio y la aparente noticia de que el chico se habia tirado del puente que nos conectaba con el mundo exterior.

Supuestamente, el panadero de la zona lo habia visto encaminarse hacia el puente, pero no lo había visto volver.

  Buscamos y buscamos pero parecía que se hubiera esfumado en el aire. Muchas teorías surgieron, pero la que prevaleció fue que se suicidó arrojándose del puente.

  Al ver que toda esperanza de hallarlo parecía nula, tome una decisión que estaba seguro lamentaria, y vaya que no me equivoque.

  Tomé mi celular y llamé a Nyx.

-Nyx, escuchame. Ha sucedido algo...- no encontraba las palabras para decir lo que había sucedido, con la siguiente palabra que salió de mi boca mi voz se quebró- Tomás a muerto, dicen que se tiró de un puente.

  La llamada se cortó. Me derrumbe en el suelo y mis lagrimas empezaron a caer.

  Habría seguido navegando en el mar de mis recuerdos de no ser porque llegué a mi destino. Una casa color celeste de dos pisos y tejado marrón.

  Me detuve ante la puerta y un par de segundos después toqué el timbre.

-Hola Azael, adelante pasa.- la señora Silvana me abrió la puerta con una sonrisa que apesar de todo, ella mantenía.

  Vestía de negro, como hacía siempre desde el funeral.

-Buenos dias- la saludé.

  Al llegar a la sala principal me encontré con Liam.

-Hola-lo saludé.

  Él me devolvió el saludo con la cabeza.

  En ese momento el timbre volvió a sonar y Nyx entró en la habitación.

  Era extraño que los tres estemos reunidos en una sola habitación, desde el funeral, Nyx nos evitaba y creo que nosotros a ella también.
Liam y yo nos veíamos ocasionalmente pero era como que desde la muerte de Tomás los lazos que nos unían a todos se hubieran roto.

  Hubo unos segundos de silencio entre los tres, ninguno sabía como actuar y por un momento pensé que la chica saldría del lugar, pero hizo algo que nos tomó por sorpresa.

  Nos saludo con un abrazo grupal.

  La madre de Tomás entró en la sala y se sentó en un sillón.

-Chicos, por favor tomen asiento. Los llame porque voy a donar las cosas de mi hijo, pero hay un par de cosas que encontré que él dejo para ustedes- comentó.

  Que raro, ¿Por qué Tomás dejaría cosas para nosotros?

  Tras media hora de mucho trabajo, sudor, cargar cajas de un lado al otro, cinta, mucha cinta. Al fín logramos terminar.

  Vi como la señora le entregó algo a Nyx, lucía como una especie de cuaderno.

  En eso, ella se acerca a mi.

-Hijo, acompáñame que hay algo que tengo que mostrarte.

  Me llevo a la antigua habitación de su hijo y sacó de abajo de un tablón de madera una caja larga.

-En la nota decía que no lo abriera y que te lo entregara a ti- su voz sonaba vacía, como si le doliese desprenderse de eso que le pertenecía a su hijo-Ahora es tuyo, toma.

  Ella bajó las escaleras y me dejó solo con la caja.

  Era una bonita caja de madera, sencilla pero bonita, decidí abrirla. En su interior había un tubo de metal casi del tamaño de mi mano, junto a el había una nota

"No dejes que nada le pase a Nyx o a Liam, protege la información y descubre la verdad."

"PD: Si necesitas defenderte usa el tubo"

  No estaba seguro que me había confundido más, el que tenga que proteger a mis amigos, ¿Protegerlos? ¿Pero de qué? ¿Qué verdad tenía qué descubrir? ¿Cómo usaría el tubo para defenderme?

-Azael, baja que te estamos esperando- la voz de Liam me hizo postergar mis dudas para más tarde.

  Mientras bajaba las escaleras tenía la sensación de que de alguna u otra manera me había metido en algo más grande que un suicidio y vaya que no estaba equivocado.

MortevilleMga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon