Desperté. ¿Dónde estoy? ¿Acaso ya es de noche? No veo ningún rastro de luz más que unas pequeñas rendijas de lo que parecen ser ventanas, o al menos eso creo.
Puedo percibir un fétido olor a humedad que invade el ambiente. ¿Esto es un sueño? ¿Es la realidad? No lo sé, este no es mi cuarto, la cama es demasiado dura, como de piedra.
Pero todo esto parece tan real. Ni siquiera recuerdo cuando me dormí, ni cuanto tiempo he estado durmiendo. ¿Estaré atrapado en esa estrecha linea que divide el sueño de la realidad?
Nada parece indicar que estoy en un sueño, ya que el suelo e incluso las paredes se sienten tan reales.
Tal vez debo intentar volver a dormir, cerrar mis ojos otra vez, tal vez solo así volveré a la realidad.
De pronto, cuando me preparo para cerrar los ojos, siento una voz, una voz que me llama gritando. Una extraña sensación de alegría invade todo mi cuerpo. Esto fue muy extraño ya que nunca me ha gustado que me despierten de un sueño tan profundo y menos a gritos.
Finalmente, logro identificar la voz, es como si fuera un viejo amigo de la infancia. Es como si hubiese adivinado que dormía profundamente, porque gritó muy fuerte y en forma imperativa:
¡Lázaro, levantate!.
Si alguien no logró comprender el final, por favor buscar en google la siguiente lectura de la biblia, saludos!
Juan 11, 1-45
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Historias cortas pero interesantes
Short StoryEsto pretende ser una serie de historias cortas, las cuales mayoritariamente poseen un final inesperado.
