UNO: SARA EN LA MAÑANA

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Abrí los ojos exaltada, mierda, la alarma no sonó, me levanté y me vi al espejo encima de mi cómoda, mis ojeras eran oscuras, muy bien Sara, sigue durmiendote a las tres se la mañana, ¿hablando con alguien? Se preguntaran. El chico nuevo que entro ayer me dio su teléfono y estuvimos hablando toda la noche hasta que mis ojos se cerraron, él es bastante lindo, y creo que le gusto, Sara, deja de imaginar lo que quisieras que quisieras que pasara, en realidad me quedé en mi casa viendo películas en la computadora y comiendo pizza con palitos de ajo, lo cual no es nada aceptable para mi figura, no soy delgada con curvas naturales, las unicas curvas que tengo son de mis pequeñas lonjas, estoy algo llenita y sin forma, entré al baño, tomé el cepillo y cepille mi cabello castaño, el cual estaba muy enredado, genial, lo agarre en una coleta lo cual resultó ser un problema más, se veía claramente enredada, mire la hora, 8:03 a.m, ¡corre!

Me puse unos jeans oscuros y una chamarra holgada color verde, agarré la mochila y sali volando por las escaleras, casi tropiezo con el último escalón, puse los tenis que estaban en la entrada de mi puerta.
- Sara, ¿dormida otra vez?- escuché la voz cansada de mi madre en el sofa cama, ahora ella duerme en el sofa, mi padre debería ser el castigado, no es momento para pensar eso, solo gruñi mientras cruzaba la puerta, cerrandola detrás de mi, corrí por el pavimento algo mojado, viendo la parada de camión a unos metros, me sostuve del palo y resbale, cayendo sobre mi trasero, gruñi un poco y me levanté sobando un poco, un chico me estaba viendo, tenía ojos pequeños y negros, unos lentes de cristal de botella que hacía que sus ojos se maximizaran, traía una chamarra negra y pantalones negros iguales, me veía fijo, y entonces se levantó y extendió su mano hacia mi.
-¿te ayudo?- me dedicó una sonrisa, tomé su mano y le sonreí.
- soy Sara, por cierto...- sentí mis mejillas arder...

Mierda, el autobus estaba cerrando sus puertas en mi cara, golpee el plástico y este abrió sus puertas, dándome la imagen de Rob en el asiento del conductor, un señor de pasados los 35, entrando en canas y con varias arrugas en sus ojos, era de piel oscura y muy amable; me sonrió al verme subir.
- es la única manera de hacerte reaccionar, Candy.- ya sé que mi nombre no es Candy, pero me dice así porque siempre ando imaginando cosas dulces, no dulces, si no escenarios que jamás van a pasar,  fantasías para mi realidad, así como lo que acaban de ver, eso de que el chico me ayudara fue un escenario imaginado, una manera algo divertida que tengo para sobrellevar mi vida aburrida y normal. Rodé los ojos y reí.
- Gracias por esperarme, Artie.- él echó una carcajada.
- vete a tu lugar.

Caminé hasta el final del autobus, dejando pequeños charcosde agua con la forma de mis tenis, otros que se arruinan, aunque mi madre ne compró botas plásticas para la lluvia no me gusta usarlas, son bastante... plásticas. Me senté en uno de esos asientos negros típicos de los autobuses amarillos de escuela, solté un suspiro y di play al aleatorio de mi celular, vi la canción, moví un poco la boca y cerré los ojos.
Alguien tocó mi hombro y abrí mis ojos, miré hacia arriba y vi al chico nuevo, ese chico de facciones simétricas, nariz recta, ojos algo pequeños y de color miel, no, castaños claro, pomulos algo definidos, alto y delgado, cabello corto y castaño un poco hondulado; me veía diciendo algo, yo parpadee rápido entrando en razón de que me estaba hablando, quité los audifonos y lo mire otra vez.
-¿disculpa?- dije creo que sonrojada.
- uh...- se quejó él, torciendo los ojos.- que si te mueves porque todos los asientos estan ocupados-. Su voz era un tanto gruesa y armoniosa.
- claro-. Sonreí y me moví, él se sentó a mi lado y puso su mochila entre sus piernas largas, forradas con mezclilla oscura, traía unos tenis blancos, de esos que están de moda ahora, ¿Adidas?, no sé de marcas, pero esos. Me voltee hacía la ventana y examine mi aliento, olía bien aunque no cepille mis dientes, acomode detrás de mi oreja unos mechones castaños que caían en mi cara, me arrepiento de no haberme peinado en la mañana, me giro para velo otra vez, él me veía atentamente, cada uno de mis movimientos, me sonroje un poco y volví a acomodar cabello invisible detrás de mi oreja.
- no lo hagas...- tomó mi mano de la oreja.- me gusta que lo tengas así.
Quitó mi mano y desacomodo mis mechones, dejándolos a los lados de mi rostro, mi rostro estaba hirviendo, sentía que era el momento perfecto para tomarle de la mano pero no lo hice.
- me llamo Sara...- dije temblando y nerviosa.
- yo Ethan.- adoro ese nombre, en serio lo hago.
Una sacudida me saco de la fantasía, sacudi un poco la cabeza y voltee a ver a "Ethan" y este estaba con unos audifonos escuchando música muy fuerte y viendo si celular, definitivamente no habíamos conversado, y no sé si realmente se llama Ethan, solo vi como tomó sus cosas y se bajo pronto del autobús.

Ya en el pasillo del instituto fui hasta mi casillero, tomando y dejando libros dentro de este, pensando en que en cualquier momento Jade llegaría y azotaria su gran mano morena en el casillero de a lado como todos los días, así es mi pequeña mejor amiga, pero por desgracia a principio de año se inscribió en un concurso de la escuela y ganó, esta de intercambio en Taiwan, ese era el premio del primer lugar; así que por ahora estoy sola, sola con mis audifonos. Cierro el casillero y me encuentro con el rostro de Tomas, mi hermano un poco mayor, un año para ser exactos, tuerzo los ojos y lo veo.
- ¿qué quieres?
- que manera de decir 'buenos días', deja te recuerdo somos la misma sangre.- mencionó burlón.
- pf, ya dime que deseas, que tengo clase.- dije agitando la mano enfrente de mi rostro.
- te iba a decir que papá vendrá por nosotros en la salida y nos llevará a comer, para platicar lo del divorcio y esas cosas.- historia rápida, mi papá y mamá decidieron divorciarse después de 12 años de matrimonio, ¿por qué?, mi madre lo engañó, con la chica que le da clases de yoga, y sorprendentemente mi padre y madre lo toman muy tranquilos, él manda a mi madre a dormir al sofa y él se queda viendo películas románticas con una caja de pañuelos y un bote de helado, Dios, mi padre es la mujer de la relación. Sacudo la cabeza para alejar una imagen mental y me enfoco en Tomas.
- claro, nos vemos en recepción a la última campana.- dije acomodando mi sudadera.
- claro... y una cosa más,- me lanza un pedazo de tela al rostro.- pontela, es una blusa decente.
- is ini blisi dicinti.- digo con voz chillona.- ya vete a clases.- digo empujandolo por el pecho.

Tal vez no seré la mejor arreglada pero soy yo, tomé la blusa y la estire frente a mi, no estaba mal, era lila, sin mangas y cuello en U, un poco más larga de lo usual y con el filo de color azul plumbago, sonreí de lado y caminé hacía el baño dispuesta a cambiarme. Estaba a punto de llegar al baño cuando llegó el chico del camión, se puso frente mío y me dice:
- lo siento mucho, es mi iniciación.- tenía una sonrisa de lado, ¡Dios que sexy!, me tomó de la nuca y me acercó a sus labios, olía aún a menta de la pasta dental, una sensación helada me sacó de la fantasía y me estremeci desde la espalda, agua helada me estaba empapando.
-¿Q-q-qué essss esto?- dije titubeante.
- mi iniciación para el equipo de natación.
Comencé a temblar y castañear los dientes, las personas solo me veían asombradas y otras se burlaban un poco de mi, miré alrededor y todos estaban grabando, lo miré a él y frunci el ceño, no me importa que tan guapo seas, vas a caer; cerré mi puño y sin dudarlo golpee su perfecta nariz, dándole un impulso hacia arriba, su cabeza se hizo para atrás y cayó sobre su trasero, quejándose un poco y tocando su nariz.
-rompiste mi nariz.- dijo tomando su tabique.
- y tú me empapaste, estamos a mano.
Sacudi mi cabello sobre su rostro, soltando gotas en todas direcciones.
- yo no me voy a llorar, yo arreglo las cosas en el momento.- le solté una media sonrisa y me volví a poner derecha, el timbre sonó y todos salieron disparados a sus aulas, incluyendome.

Cómo invocar tu propio cliché [Pausada]Geschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt