Capitulo 1

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Amanecía en un pequeño lago a las afueras de la villa más sombría de toda la comarca, allí las Ninfas salían a cantar sus bellas letras mientras veían el amanecer en ese hermoso lago.

Pero la tranquilidad de las aguas ese día se vería turbada por la aparición de un cazador de mitos, las Ninfas rápidas cual misil fueron a avisar a la Ninfa Reina

El cazador era un hombre alto y gordo, tenia una gran frente, sus ojos eran castaños, su nariz puntiaguda y su pequeña boca le caracterizaba, sin duda unos de los cazadores más conocidos del club de caza

Era un hombre frío, que no mostraba su sentimiento sino a personas muy conocidas como su esposa u otros cazadores, era malvado odiaba la magia en el mundo aunque fuera una cosa de singular belleza

Tras él, su ayudante, un chico de poca edad entre quince y diecisiete años, era de una estatura media, tenia el pelo largo y negro, sus ojos verdes destacaban en su morena cara, su nariz chata y su fina boca mostraba una inocencia diferente a la de los chicos de su edad

El Cazador poseía en sus manos su rifle y se acercaba sigilosamente al lago

-Jack -sonó una grave voz como si estuviera ronco hacia el chico- Ten cuidado con el cabo, voy a empezar la caza- sonrió malévolo

Jack asintió sin saber a lo que ayudaría y el cazador se hundió.

El chico soltó un poco de cuerda para que su jefe pudiera llegar a su presa

***

Aredia, una ninfa de las que cantaba en el amanecer de cada día, rápida cual trueno entró en el castillo de las Ninfas, las cuales al verla se alarmaron. La reina Adelaida, reina de todas las hadas y ninfas de mar, tenia la piel celeste, su pelo era de un tono más oscuro, sus ojos eran dorados y su estatura era alta lo que, por desgracia, la hacia un blanco más fácil

Estaba con su hija Estefanía, una ninfa que aparentaba unos catorce o quince años, era una chica baja con el pelo más claro que su madre aunque mismo tono de piel, y como su madre tenía los ojos dorados.

Ellas estaban en el cuarto de Adelaida y sonó la puerta de forma desesperada, Adelaida caminó firme hacia la puerta y la abrió

-¡Oh, mi majestad!- dijo Aredia haciendo una reverencia en señal de respeto-¡Un cazador ha entrado en el lago a por usted!-con un tono de miedo extraño en una ninfa.

-Vale- la reina Adelaida dijo girándose hacia su hija- Ven, te enseñaré algo...

Cazador de MitosWhere stories live. Discover now