Ódiame, adelante, debes hacerlo pero me olvide de ti. Aprendí a vivir con el remordimiento, con los recuerdos, sin ti.
Ha pasado tanto tiempo y aunque prometí no olvidarte lo he hecho. Así es esto, ¿no? Aprender a vivir de nuevo, se vuelve una costumbre y llega el momento que en vez de desear volver a verte solo agradezco el tiempo que compartiste antes de irte. Es difícil volver aquí, debes estar maldiciéndome, deseando nunca haberme conocido, y demonios, ¿cómo tuve el valor de venir a ver tu lápida de nuevo?
He escrito y borrado tantas veces "¿cómo estás?" Y luego me burlo de mí al pensar, "esta muerta, ¿cómo puede estar?" Suena egoísta, puedes aborrecerme pero fue mejor así. Ya no sufres, ya no lloras, ya no estás. Y aunque para tu familia fue duro han seguido adelante. Pienso en ti, en todo lo que has sufrido y se que no quieres volver a ser herida pero no puedo mentirte, hay veces que te he recordado pero vuelvo a olvidarte por miedo a sufrir.
Te recordé mientras me casaba, cuando veía a mi esposa vestida de blanco.
Te recuerdo ahora que seré papá.
Porque ver la primera fotografía de mi hija en mis manos me hace temer, no quiero que ella sufra, que pase lo mismo que tú, es ahora que pienso en todo lo que pasaste, ahora el remordimiento vuelve a llegar al saber que incluso el día que te fuiste te hice llorar y te di la espalda, lo siento.
Debo seguir con mi vida, volver a olvidarte, velar por ellas y cuidarlas como jamás lo hice contigo, desear que mi hija cuando crezca se enamore de un buen hombre y que no sea como yo, que siempre sea feliz. Ahora es mi momento de ser feliz y hacer felices a quienes me rodean. Te dejaré la primera foto de mi hija junto a esta carta pues sé que tú la hubieras atesorado siempre.
Los finales felices no siempre existen pero me hubiera gustado que tú hubieras tenido el tuyo.
Te extraña, un hombre siempre deseó tu felicidad.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.