Primer Sueño
Erick Tempest, diecisiete años, moreno, cabello negro, 1,80m, alto para su edad, sencillo pero bien parecido, y con unos elegantes lentes de marco negro que solo lo hacen ver más interesante.
A pesar de tener tantos buenos puntos a su favor no es pretencioso o altanero, es más bien humilde y de carácter tranquilo, ah! pero si tiene que defender una causa justa no hay quién le pare.
Es lo bastante famoso como para recibir casi a diario locas y extravagantes cartas de amor, y aún más descabelladas confesiones tanto de chicas como de chicos.
Otro día más, otro puñado de corazones quebrados por los pasillos, ya los conserjes se estaban cansando de lidiar con tanto zombie del amor por el suelo.
Pero este galán, a pesar de no conocérsele pareja alguna, siempre respondía cordial y dulcemente: "Me encantaría devolver amor con amor, pero todo el que tengo por ofrecer ya pertenece a alguien, y no pienso serle infiel" casi se puede escuchar el ruido de los corazones rompiéndose a su paso.
Y de verdad que esto no le agradaba al joven, pero todo cuanto decía era cierto, estaba profundamente enamorado, el único inconveniente, minúsculo detalle casi irrelevante, es que no conocía a esa persona que le agitaba y le hacía latir tan fuerte su corazón.
De camino a casa, ya él mismo estaba comenzando a creer que realmente estaba mal de la cabeza.
Pero no se rendiría, algún día le vería en persona, ya no solamente en sus sueños, sabría su nombre, sus apellidos, y al fin podría ser feliz, pero después de la fugaz felicidad viene el golpe de realidad. Y tirado en la cama comienza a pensar, ¿y si no es real? ¿Y si sí, pero no me reconoce? ¿Y si soy un maldito stalker de sueños? Aterrado y desilusionado de sí mismo y de su realidad logra al fin cerrar los ojos.
Dos pequeñas criaturas inocentes juegan en medio de ese gran jardín, las rosas, los lirios de lluvia, y la fuente con lotos era un espectáculo digno de ver, pero a la pareja de niños poco les importaba el conjunto de perfecta armonía que lograban esos elementos, tomados de la mano un rato, jugando a las escondidas después, corriendo como locos a ratos, las risas no cesaban, pero al tratar llamar a la ternura que tenía por acompañante en sus juegos, su voz no salía, que pasaba, gritaba, pero no le escuchaban, desesperado corría, pero no le alcanzaba y en un grito mudo...
Jaa, aahj jaa... Jadeos entrecortados marcaban el final de un sueño, no se sabe a ciencia cierta si hermoso o desgarrador, pero sí que calaba en ese corazón.
Al fin, logré verle nuevamente, murmuraba para sí mientras se llevaba el brazo a sus ojos para evitar que sus lágrimas cayeran de manera torrencial y evidente, aunque sin resultado efectivo.
Toc toc, dos golpes en la puerta, seguidos de un rechinido anunciaron la llegada de la rutina matutina.
-Alteza por favor despierte.
--Ya desperté y Noelia por favor, sabes que detesto eso, sólo llámame Nat.
-Imposible, su padre de echaría por ir respeto, así que por favor salga de ese capullo de cobijas y enfrente su realidad como parte de la realeza.
--Mujer impertinente, tu fachada de respeto se te acaba de caer sabes.
-Juju. Con una risa por lo bajo, la empleada tomó con todas sus fuerzas las pesadas cobijas de una esquina y las jaló hasta dejar a una esbelta figura boca abajo en el suelo, solamente vistiendo una estrecha bata blanca de manga larga, semitraslúcida de escaso largo.
--Nooooee. Se quejó la pobre alma en el suelo. Repites eso un día más y te aseguro que tendrás tu ejecución pública lenta y tortuosa.
-Pfft. En primer lugar no se atrevería, Alteza, y en segundo. Su padre no permitiría tal cosa, es él quien me envía a levantar le temprano bajo cualquier circunstancia. Pues como usted sabrá, es de la preciosa creencia de: "La realeza como su igual, se levanta a recibir el Sol".
--Aaahj, maldito viejo loco que contrata empleadas locas, esto se acabará cuando yo suba al trono.
-Oh mi... ¿Al fin ha cambiado de parecer?
--No, aún creo que es un absurdo estar precisamente yo a cargo de este país, a mis hermanos mayores no les han obligado a nada, pero a mí...
-Vamos alteza, por favor no entristezca a tan temprana hora, eso sólo muestra que sus capacidades para gobernar se encuentran muy por encima de las de su hermano y hermana mayor.
Inhaló profundamente y soltó un largo suspiro mientras se levantaba del suelo.
--Basta Noe, por ahora prepárame la tina, hoy que el agua esté tibia y con aroma a violetas, necesito calmarme un poco, mencionaba con tono dulce pero firme.
-Sí Alteza, mencionaba la empleada mientras llevaba su mano dominante al centro del pecho y la envolvía con la palma de la otra, reverenciando a esa hermosa figura frente a sí. Esa era la a manera de mostrar respeto y obediencia a la realeza en el Reino de Artemia.
Aaahj, suspiraba como la vida la mujer para sus adentros, justo como lo esperaba el rey, se siente agradable servir y seguir a esta persona, nada comparado a sus hermanos mayores.
Quedarse un rato en la tina llenando sus pulmones de aroma a violeta y bañándose con agua tibia de un ligero tono lila le inspiraban tranquilidad, y le permitían pensar más claramente. Quizá mis motivos sean impuros, pero si pienso subir al trono, que sea por algo que valga la pena, nunca me he enamorado más que de ese niño en mis sueños, hoy regresé al sueño que tenía en mi infancia, yo corría, pero él ya no pudo alcanzarme, por más que lo esperé, no regresó tras de mí.
Una audiencia masiva, de todos aquellos y aquellas de piel ligeramente morena, cabello originalmente negro, ojos azules y que ronden mi edad. Espero obtener resultados positivos, de lo contrario, sentiré que ascender al puesto de papá no valdrá la pena.
Al principio me negaba rotundamente, pero mis sesiones de tina y aromaterapia me han abierto los ojos a una nueva realidad, donde puedo deberme a mi reino, pero a la vez, obtener algo para mí. Creo que es un poco justo, así es como trato de convencerme de que mi egoísmo puede tener una pequeña muestra de justicia... Aahj, soy una mala persona y no merezco el trono. Después de una hora de agua, espuma y pensamientos, Salí de nuevo a mi habitación para toparme con varias valijas, equipaje de mano y a mi padre??? Junto esa absurda visión, nunca me visitaba a mis aposentos.
-- Padre, buen día, que te trae a pasearte por la privacidad de tu descendencia?
~Nathy mi vida, mi cosita de papi.
--Basta que ya no tengo cinco, deja de tratarme de manera tan infantil.
~Pues para mí siempre serás una cosita pequeñita de papi, le decía mientras estrujaba sus cachetes.
--Al punto, que quieres padre.
~Que frialdad, bueno el punto es, que mañana a primera hora te vas a ir, sales del palacio, empezarás a ir a un colegio, no más clases en casa, no volverás en un año, donde irás será otro país, a ver que me falta, ¡ah sí!, nadie te va a acompañar.
--Solamente alcancé a sentarme en la cama, aun sosteniendo mi bata de baño, no podía articular palabra, volví mis ojos a mi padre en señal de reclamo, a lo que él sólo se acercó, me besó la frente mientras me decía:
~ Sé que eres la persona adecuada, pero para gobernar necesitas saber más del mundo y de la vida, por eso, como nunca has salido del palacio, pienso que es la mejor decisión por tomar.
--Solamente se volteó a la puerta y salió, mientras que me revolcaba en mi frustración y amargura, decidí obedecerle, porque en el fondo, sé que tiene razón, como decía mamá, "Hay que ser buenos por conveniencia".
-Alteza, su vestimenta de hoy.
Ya que a partir de mañana lo haría por mi cuenta, qué más daba un día más.
--Claro. Pues a preparar mis papeles, supongo que es lo que me falta.
Hace frío, bueno aunque la verdad aquí jamás hace el suficiente calor. Y hoy una vez más será un día de aburrida rutina, si todo el mundo supiera que su platónico no es más que un solitario abandonado por la vida se decepcionarían, aunque eso no suena del todo mal, quizá así se rindan.
Ni siquiera ha sonado la alarma, y pensar que regresé al sueño que tenía de niño, esa piel tan blanca, ese cabello rubio tan suave, al menos así parece, esos enormes y bello ojos verdes con esas largas pestañas que los adornan, en serio siento que es el amor de mi vida, o mejor dicho, el amor de mis sueños, mi meta será llegar a ser agente de investigación especial o algo así, en serio necesito encontrarle a toda costa, sinceramente, ni siquiera sé si es hombre o mujer y a estas alturas la verdad me da igual, pero sí sé que es una existencia hermosa, que trasciende la barrera del género.
El moreno de levantó de su cama para prepararse a dar su rutina matutina, correr y ejercitarse justo antes de que el sol salga era parte de su cotidianidad.
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El Destino se Sueña.
Roman pour AdolescentsEric es un joven en plena adolescencia, pero sabe que tener 17 años es ser lo suficientemente mayor para decir que se está enamorado y más aún, cuando se le nota por encima de la ropa. Pero cómo llegar a explicar que amas profundamente a alguien...
