MKS ; DAM

2K 63 27
                                        


Caminaba, lo único que podía hacer, la música sonaba a mil en mis oídos, no quiero que siga doliendo, no quiero seguir recordando.

Pateaba piedritas en el camino, las lágrimas salían por si solas, aún no lo creía, había pasado muchísimo tiempo y seguía sin creerlo.
Quería desaparecer, no podía más, no aguantaba más. ¿Para que seguir viviendo? Si ya era un ser Sin motivación que solo podía respirar, ya no servía para nada.
De eso estoy seguro. Suspiré, de mi boca salió un humo, típico de los de cigarrillo pero este a causa del frío.

Frío que sentía en este preciso momento, frío que se me colaba en el pecho, frío que sentían mis ojos, frío que sentía mi alma.

Calor, algo que ya no voy a poder sentir jamás. Calor en las mejillas por estar sonrojado, calor que me daba cuando aquellas manos recorrían mi cuerpo, calor cuando me abrazaba, calor cuando nos necesitábamos.

Y ahora yo te necesito, pero tengo frío, muchísimo frío. Gente pasaba y se quedaba mirando, es raro.. Es raro que vean a un chico llorando a las once de la noche, en plena calle de Buenos Aires.

Sentí como unas manos me agarraban de atrás, como me abrazaban. Me di la vuelta emocionado, pero eran Matias e Ignacio.

Sin dudas, no eran tus manos, ni tampoco tus abrazos.

- Loco, te andábamos buscando, todos -dijo Ignacio, mientras me abrazaba- Pensé que te había pasado algo -suspiró.

Lo miré y el a mi, cosas habían pasado, muchísimas cosas.
Matias me saco los auriculares y hizo aquellas muecas raras.

- Vamos a casa, todos te andan buscando en el barrio -murmuró.

- todos no -susurré.

- hermano, sabes que nosotros te queremos, Wolf te quiere y es lo único que tiene -dijo Ignacio.

No hablé más durante todo el camino, ellos iban callados. No me gusta estar callado, no me gusta el silencio. Pero que más da, pienso que el silencio es mejor acompañante ahora.

Quinto escalón; one shots.Stories to obsess over. Discover now