Para Fiver35, por ser mi compañera,
incluso en las canciones más turbias.
_______________________________
El gran salón está decorado para, lo que parece, el gran evento del año. Por los grandes ventanales los pequeños astros titilantes se asoman con curiosidad, una media luna los lidera; su tenue luz es quien la corona como la más bella en aquel lejano manto negro. En algún lugar se escucha una orquesta tocando; a la par varios instrumentos cantan para crear majestuosas melodías que traen la mágica a aquel escenario. Algunas personas pasan hablando de temas triviales, otras se dedican a danzar al ritmo de la banda.
Bosteza. Su semblante serio es el que delata el estado de ánimo con el que ha tenido que cargar todo ese tiempo y es que durante la velada no ha encontrado algo que capte su atención. Aquel escenario le parece algo común; lo único llamativo (Para él) eran las nuevas canciones que traía consigo la banda.
Sus ojos se mueven de aquí para allá, en busca de ese "algo" que lo sorprenda entre tantas cosas. No encuentra nada. Acomoda su traje por lo que fueron algunos segundos. Suspira, para posteriormente levantar la vista.
Ahí fue cuando lo ve.
La música que suena por el fondo, pasa a convertirse en un leve susurro cuando sus ojos se encuentran por primera vez durante toda la noche.
El inconmensurable mar de su mirada lo atrapa, en tan sólo unos instantes crea millones de sentimientos y parece que juega con ellos. Si amar con tal deseo fuera un pecado. Oh, que lo encerrarán en el averno tan sólo para poder verlo.
Su elegante semblante lo hace temblar, sentirse dominado ante aquella aura que emanaba su ser. Sus mechones rebeldes comparables sólo con el oro, brillaban ante la luz que desprendían los candelabros que colgaban del techo.
La delgada figura se acerca lentamente, sus pasos son tan elegantes tan sólo como él lo puede ser. Se detiene a unos pocos metros, justo en donde algunas personas se mueven con gracia. Nota sus intenciones a cabo de unos segundos: Él está en medio de la pista.
Quiere bailar.
Con pasos temblorosos, inseguros (Y es que, ¿Cómo evitarlo? Su corazón palpitando tan rápidamente que sentía cómo amenazaba con salir de su pecho, tal vez en busca de un nuevo dueño... Tal vez encontraría refugio en aquella persona), disminuye la distancia entre ambos. Ignora la presencia de los demás seres en aquel gran salón, la muchedumbre representaba una minoría entre las emociones que albergaba su cuerpo. Lo más importante era la música.
La música y ellos.
Ahora que está más cerca de aquel desconocido (Aquel atrayente desconocido) observa cada detalle físico, cada marca en su piel, incluso aquellas ojeras que cargaban sus rostro, sus cejas abundantes que en ese momento le resultaban algo atractivo... Todo en él le parece algo nuevo que tiene que describir.
—Arthur Kirkland —menciona lo que en su mente es una dulce voz.
—José Gonzaláz Hernández —contesta.
El que ahora es su acompañante le dedica una cálida sonrisa.
Oh, aquel regalo que seguramente sería algo divino, ¿Cómo desear el cielo si ahí mismo tenía a un ángel?
No sabe cómo contestar realmente, su cuerpo no responde y es que era imposible hacerlo; aquel ser (Aquel hermoso ser) lo había cautivado; dejándolo en un hechizo del que se siente incapaz de salir.
Al final, atina a soltar una (¿Sonrisa?) mueca sin sentido aparente. Cuando se da cuenta de su tonto error, alcanza a realizar una nerviosa reverencia.
El contrario ríe. Al aquel acto, tan tierno como lo es un sueño infantil, siente un cosquilleo en el estomago, ¿Acaso sería aquel sentimiento del que tanto se hablaba en los cuentos caballerescos? No, esto es mejor, porque esto es real.
Se desconecto del mundo por un momento y prefirió dejar aquellos pensamientos; no lo llevarían a ningún lado.
Y es que los humanos están hechos de sentimientos, de historias... En ese mismo momento escribiría la suya, un cuento de amor, su cuento de amor. No. Un cuento donde los dos serían los protagonistas; incluso algo mejor que un cuento de hadas.
El grupo toca una mágica melodía por el fondo, ambos cuerpos se unen y danzan al compás de una tonada tocada por los músicos. Están tan concentrados que casi pueden jurar que las notas rozan contra sus cuerpos y los envuelven en un aura fantástica.
Sus pasos al compás de una melodía que sólo ellos conocían, un poema infinito para los enamorados.
Bailan y cuando sus manos se entrelazan siente una corriente eléctrica invadiendo su cuerpo. Ha caído bajo la maldición del amor; algo que te consume lentamente, te embriaga y hace hace que desees más. No puedes escapar... Él no puede escapar.
Alza al del menor tamaño, parece que su cuerpo flota tal cual bello ángel en vuelo, sus cabellos se elevan, abre la boca y su sonrisa se expande como si fuera un mar; esa sonrisa, tan natural, que lo hace pensar en la belleza de su compañero. El gozo no cabe en sus pequeños cuerpos humanos.
Sus corazones se podrían comprar con las notas que retumbaban contra las paredes de la vivienda; hermosa, algo puro y, aunque las notas fueran repetidas en otras tonadas; algo inigualable por el sentimiento que desprendía.
La muchedumbre se aparta, dejándoles el suficiente espacio para poder realizar la actuación que ambas almas estaban realizando. Algunos sorprendidos por tal maestría, algunos otros, tan sólo por lo curioso que significaba el que dos hombres bailaran aquel género musical.
Importaban poco las miradas indiscretas que les regalaban algunos miembros en la habitación, se trataba de algo insignificante, cuando ellos hacían aquel hermoso ritual.
Danzar sólo para ellos.
Atrapados en un mundo de paz.
Un mundo gobernado por sus sentimientos amorosos.
Un bello mundo en donde, desde ese día, vivirían para siempre. Sin importan el qué dirían, el qué pasaría, sin importar absolutamente nada, mas que ese hermoso sentir, aquel afecto y pasión, porque al fin y al cabo; los sentimientos eran los que dominan al hombre.
Y ellos serían dominados por el amor.
YOU ARE READING
Moving Poetry
Short StorySus miradas se cruzaron, un hormigueo recorrió todo su cuerpo y lo supo: Deberían bailar. Portada por @Fiver35 #26 woi2017 01/09/19
