1. Capitulo

22 0 0
                                        


-Emma es hora de levantarse son las nueve, hoy es el gran día.- Grito mi madre desde la cocina.

-Voy mama.- Contesto yo. Si así es, hoy es mi cumpleaños y mis padres llevan planeando mi fiesta durante mucho tiempo ya que la semana que viene me voy de campamento de verano con unos amigos de mi infancia ,que también vienen a mi mismo instituto y clase.

Cuando me levanto de la cama me doy cuenta que estoy rodeada, acorralada; de regalos.

-GUAU!.- Dije al ver tantos regalos. Empecé a abrirlos desesperadamente.

-GUAU!- Volví a exclamar cuando abrí mi cuarto regalo. Al terminar de abrir todo aquello baje las escaleras como alma que lleva el diablo y cogí a madre con detrás y la abrace y di besos hasta hartarme. En la cocina me esperaba un desayuno de reyes: 2 tostadas, un nesquik con espuma, zumo de melocotón, mi favorito; unas galletas oreo y tres tortitas. Mi tripa iba explotar, casi no pude subir las escaleras que conducían a mi habitación.

-Al fin en mi habitación.- Dije, ya que calculo haber tardado 15 minutos en subir la escaleras.

Puse a Melendí en mi cadena musical y se seguido fui recogiendo mi cuarto.

-Listo, todo limpio- Dije sorprendida con el resultado. Me vestir con mi ropa nueva: una camisa de cuadros, uno vaqueros con rotos , una botas negras moteras y para finalizar mi vestimenta un pañuelo negro.

-Emma! Puedes ir a buscar el pan?.-

-Claro mama.- Respondí ya en la puerta. Me dirijo hacia la panadería de la esquina y miro la cola que hay, es inmensa me pasare aquí el resto de la mañana pensé. Aunque me empecé a distraer con un chico que estaba delante mío, no era feo y parecía simpático. Sin darme cuenta le pise; pensé eres idiota Emma.

-Lo siento mucho.- dije mirando sus grandes ojos verdes.

-Oh tranquila, no es nada.- dijo aquel chico cuyo nombre no sabía aun.

-Apropósito me llamo Alex- Termino de decir con una sonrisa picara

- Yo me llamo Emma- Respondí finalmente.

Estuvimos hablando un buen rato, tanto tiempo que ya había llegado mi turno. Le di mi numero y el suyo. Cuando llegue a casa me encontré todo lleno de banderitas con una gran can parta que decía así: Feliz Cumpleaños Emma!.

Vaya, me quede estupefacta todo esto por mi cumpleaños y cada vez mejoraba.

-Mama ,he llegado; mama?.- No veía a nadie, miro por todos lo rincones y ni rastro; solo me quedaba mirar en mi habitación.


El campamentoStories to obsess over. Discover now