-Ya no puedo seguir con esto.
Abrí en cuanto vi la notificación brillar en mi teléfono
-¿Porque?
Respondí casi inmediatamente, intentando
-Me he sentido mal últimamente, no controlo lo que hago, ni quiero dañarte, lo siento
No paraba de pensar en lo que había leído, tampoco podía detener las lágrimas que caían hacia mi teléfono, como no podía parar de cantar a todo pulmón Happier.
Tampoco podía dejar de pensar en el "no quiero dañarte" se supone, que yo debería de estar ahí para reconfortarlo, quiza ya no se sentí cómodo conmigo. No lo sé, y tampoco pienso preguntar.
Luego recordé todo lo que habíamos pasado juntos, las palabras, abrazos, cenas, hasta malditos maratones de Netflix tuve con el cada que una nueva serie salía. Simplemente nada de eso pudo ser fingido.
Me recosté en mi cama y simplemente no lo podía sacar de mi cabeza, tanto me odia la vida que se reproducieron mágicamente las canciones más deprimentes de mi playlist;
Take me back to the night we met...
El flashback de una noche en la que estábamos los dos en su azotea, aunque estuviéramos en una ciudad llena de contaminación y con un cielo lleno de publicidad, ese no era el punto, yo estaba con el, a solas; vi su lado más débil y el vio el mío. Y esa noche es lo más sincero que les puedo decir sobre el amor, o lo que simplemente pensé que era mutuo.El merecía la galaxia entera, y yo era solamente una estrella.
I got all of you and suddenly non of you...
¿Y que si yo si era el problema? Simplemente no quería dejar de ver sus ojos enchinarse cada vez que hacía un comentario tonto, ni esa curva que se formaba en sus labios cada vez que sonreía, tampoco quería dejar de jugar con su cabello cada que estaba aburrida, mi dejar de sentirme especial cuando en cada beso de tomaba de la cintura. Simplemente no quería dejarlo, me di cuenta de que todo lo que quería estaba ahí mismo, con el, solamente. Quisiera repetir cada vez que nos fugábamos entre clases aunque fuera solo para vernos o tomarnos las manos, ir a todos sus partidos y gritar cada que salía al campo.
Me armé de valor, limpie el rímel corrido de mi rostro y camine corriendo hacia su casa, no era la primera vez que lo hacía; en el camino, solo me imaginaba corriendo hacia el, abrazándolo y reconfortándolo, repitiendo una y otra vez que el iba a estar bien, que yo lo iba a ayudar.
Al llegar lo vi con otra persona, las lágrimas regresaron mientras retiraba el anillo y el collar que me había dado en nuestros dos aniversarios, evitando pensar en todas las cosas lindas que me había dicho durante dos años. Puse la joyería en el piso, cerca de donde estaban los dos, y el se percató de que yo estaba ahí.
Me volteé, caminando lento y deseando que le detuviera. Simplemente tomo mi mano, y respondí mirándolo, no enojada ni triste; decepcionada, solté su mano bruscamente y seguí caminando a casa.
Recordé cuando me dijo que yo era la chica de su sueños.
Quizá el decidió despertar.
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primary colors.
Short Storytouching him was like; we realized all we ever wanted was right there
