Prólogo

4 0 0
                                        


- Hace frió...

Es en lo único que Logan podía pensar; el dolor era tan fuerte que ni siquiera podía sentirlo. La rama que se encontraba atravesada en su pecho hacia brotar sangre en grandes cantidades. Logan solo podía mirar al cielo y ver la nieve caer sobre su cuerpo.

- Maldición... 

¿Era aquí? ¿Seria en este lugar en donde ella moriría? No podría volver a ver su familia nunca más. No tuvo la oportunidad de pedirle perdón a su madre por no escucharla. No podría decirle a su hermana cuanto la extrañaba. No tendría la oportunidad de ver a sus sobrinos crecer. Desperdicio tantos momentos valiosos y ahora todo se resume a esto. Una lagrima resbalo por su mejilla; tantas veces en que deseo morir, en que se veía a si misma como alguien que no importaba y ahora ¿Tenia miedo de morir? Mierda... Pensó y sonrió forzosamente, moriré virgen y sin haber besado a nadie... que patético.

Un sonido de movimiento de ramas capto su atención. Fijó su vista borrosa en un arbusto que se encontraba a pocos metros de ella. ¿Alguien había venido a rescatarla? De entre los arbustos observo con dificultad una figura alta y oscura. No había luna esa noche, y lo primero que su mente le permitió figurar fue el cuerpo de un lobo, un lobo enorme con ojos amarillos que la observaban fijamente. Genial... Seré devorada por los lobos. Cerro sus ojos con fuerza, mientras su cuerpo temblaba del miedo y del frío.

- Logan...

¿Acaso... El lobo había hablado? ¿Y conocía su nombre?

- Logan... Estoy aquí cariño... Resiste.

Una cálida mano acaricio su mejilla, ella abrió los ojos lentamente, su vista le impedía enfocar bien pero como pudo noto el rostro de un hombre, no se veía mayor de los treinta años, tenia el cabello negro y ojos color ámbar, hermosos. Olía muy bien.

- Estoy aquí, resiste.

Logan cerro sus ojos dejándose consumir por la oscuridad, sintiendo como su pecho era inundado por un calor sofocante y doloroso.

Logan cerro sus ojos dejándose consumir por la oscuridad, sintiendo como su pecho era inundado por un calor sofocante y doloroso

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Host'sWhere stories live. Discover now