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Primer recuerdo: La sonrisa

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Recuerdos...Son aquellos hermosos pero dolorosos momentos que están grabados de forma eterna en nuestra memoria.

Mis recuerdos, son momentos sin gracia o sentido que hasta hace ya un tiempo yo no lograba apreciar...Pero sinceramente, a pesar de que ahora los puedo valorar, existen recuerdos que superan por excelencia los que son completamente propios, esos recuerdos que aún si llego a tener amnesia me serán imposibles de olvidar, esos recuerdos que tienen un nombre y apellido: Adara Tutelli.

Un nombre extraño ¿cierto?, pues la verdad que mires como lo mires es un nombre muy poco común, pero que luego de conocer a su portadora cobra un nuevo sentido, porque justo como el nombre (raro pero a la vez con cierto sentido de belleza), la chica que solía llevarlo era la única persona que a mi parecer era merecedora de tenerlo, porque Adara Tutelli es el nombre que para mi representa lo que es a ciencia exacta "El Credo de la Vida."

Porque sencillamente Adara Tutelli, fue aquella chica que me enseño a comprenderlo por completo,pero para llegar a esa parte tenemos que ir al inicio de todo, cuando yo no era yo y ella no era ella.

Conocí a Adara una mañana de Julio del año 2007, yo acaba de mudarme con mis padres a Cagua, una pequeña ciudad ubicada en el estado Aragua. 

Recuerdo haber estado completamente extrañado por estar en un lugar nuevo y desconocido, y también recuerdo ver a mis padres completamente felices de al fin tener nuestra nueva casa.

Recuerdo haberme pasado casi dos horas (si mi memoria no me falla) sentado en el porche viendo hacia la calle, usando todo el conocimiento que mi cerebro poseía para intentar averiguar en que lugar me encontraba. Estaba tranquilo, y no digo estaba solo porque eso fue en el pasado, lo digo porque estaba tranquilo hasta que una pequeña piedra golpeo el lateral izquierdo de mi cráneo. Yo giré mi rostro con los ojos húmedos (literalmente estaba a punto de llorar), solo para encontrarme a una niña de cabello castaño claro (casi rubio), mucho más grande que yo mirándome a través de la reja que daba con la casa de al lado.

La chica me miraba con una sonrisa y con un gesto me pidió que me acercara. Yo como todo pequeño inocente al que nunca le habían dicho que no se acercara a extraños le hice caso.

-Hey-Me saludo cuando ya estuve cerca de ella- ¿Cómo te llamas, pequeño?

-Rafael-Respondí. La chica me sonrió de manera cálida. Una sonrisa que ni propia madre en todos mis años de vida a sido capaz de darme-¿Y tu?

-Antonella-Respondió feliz hasta que escucho a alguien gritando su nombre- Espero que podamos ser amigos-Fue lo último que dijo antes de levantarse e ir hacía el interior de su casa.

...Y así de sencillo, fue un encuentro casual, que simplemente fue causado gracias a que ella se le ocurrió la idea de lanzarme una roca...Pero, gracias a aquello, comenzaron las memorables tardes sentado junto a la reja, solo para hablar con ella.

Mi vecina Tutelli-Pedazos de memoria 1Stories to obsess over. Discover now