Un piloto de las fuerzas aéreas de Aurelia hará todo lo posible para devolver la libertad a su país que fue arrebatado a manos de Leatash y su dictador, Diego Gaspar Navarro. No tiene nombre, solo el nombre en clave, Cruz del Sur. Su historia es mi...
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Todo empezó hace unos meses, justo cuando en el país vecino Leatash, subió al poder Diego Gaspar Navarro. Había sido elegido democráticamente, pero con el tiempo resultó ser un dictador. Hace un mes, Navarro declaró la guerra a nuestra nación, por supuesto que sabía que no teníamos suficiente fuerza militar para podernos defender en caso de guerra, y aprovechó esto. Al no tener recursos defensivos nos invadió en cuestión de dos semanas. Decidieron enviar las pocas fuerzas aurelianas que habían en el territorio para defender la última base de Aurelia, el cabo Aubrey. Antes de empezar la misión el comandante Eugene, nos asignó los nombres en clave para cada escuadrón, el nuestro Gryphus. Al ser el piloto de mayor rango, se me asignó el primer Gryphus. En el avión pusimos un emblema con un buitre, y el mío con la constelación de Cruz del Sur, ahí me gané mi apodo. Al cabo de una hora de despegar de un portaviones, interceptamos los bombarderos que Eugene nos había comentado que iban a destruir la base de cabo Aubrey. Cuando les vimos bombardear una ciudad cercana, en la que no había recursos ni defensas militares, sólo de civiles inocentes, informamos de inmediato al comandante por radio del bombardeo inminente y nos dieron luz verde para atacar. En ese momento, furiosos por el horrible espectáculo que acabamos de presenciar, todo el escuadrón aceleramos a velocidad de combate. Primero eliminamos los escoltas de los bombarderos, esos F-1 eran muy inferiores a nuestros F4-E. Cuando los bombarderos se quedaron sin escoltas los perforamos con misiles, balas y rabia. Fuimos cada vez más rápidos eliminando escuadrón de bombarderos uno tras otro hasta que no quedó ninguno. Nos calmamos todos cuando Eugene nos dijo por radio que ya no se detectaban fuerzas enemigas en el radar. En ese momento toda la formación de cazas estallamos de alegria por haber defendido la base aliada. Cuando nos reagrupamos en direción a casa, Gryphus 5 me dijo por radio - Hey, si todo el ejercito del aire de Leatash es así, ¿Y si vamos a la capital y les pateamos el trasero? - A todo el escuadorón nos pareció buena idea, avisamos por radio y teníamos luz verde del comandate. Dimos la vuelta, y justo sobre la base de cabo Aubrey, Eugene nos avisó de que había una lectura de algo muy grande en el radar. Nosotros no veiamos nada, y de repente, apareció una nave muy grande de color negro, enorme y suspendida en el cielo despejado. La reconocimos enseguida, era la fortaleza volate Glepnir, una superarma desarollada en Leatash, asestó un solo golpe que fue lo suficientemente duro como para que la capital de Aurelia se arrodillara. Estábamos muy asustados porque la teniamos a poca distancia. De repente Eugene nos gritó pot la radio - ¡Salid de ahí ahora mismo, viene un SWMB! - Justo en ese instante, vimos una gran explosión de color azul, que destruía a cinco aviones del escuadrón. No podia creer lo que estaba viendo, me entro tanto miedo que le dije a Gryphus 2 - Huyamos de aquí antes de que dispare de nuevo -. En ese momento salimos por patas. Cuando volvimos a la base, todos estaban destrozados moralmente. No podiamos hacer frente a una superarma como esa con nuesto estado actual. Al dar el reporte de la misón al comandate, nos dijo - Ha sido una gran victoria por parte de la defensa del cabo Aubrey, pero también ha sido una dura derrota por nuestos camaradas caídos en combate. - Fueros unas palabras muy duras. Al cabo de un rato, en el barracón, junto con Gryphus 2, le dije - Tenemos dos opciones: Nos quedamos en un rincón llorando la perdida de nuestros compañeros y Leatash nos aplasta, o luchamos y reclamamos lo que es nuestro, ya hemos sufrido suficiente humillación. Yo digo: ¡A por ellos, solo son furtes con esa cosa flotante, si la destruymos Aurelia será libre de nuevo! - En ese momento hablamos con el comandante y decidimos empezar la batalla por la libertad de nuestra nación.