26 Mayo 2017

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Como de costumbre esperaba ansiosa a que dieran las 8:00 p.m para salir del trabajo y ver a mi novio. Ambos trabajamos en la misma plaza, hemos tenido muchos problemas y todos los dias nuestra relación esta al borde.
Acostumbrabamos a caminar hacia un callejón solitario que estaba alumbrado con un foco amarillo ahí nos quedábamos una hora fumando y hablando, pero al verlo noté que no estaba ansioso como de costumbre, me senté a su lado y le di un beso él me correspondió, ya quería irme pero él no decía nada y solo miraba al frente, pensé que esperaba a su amigo o que tenia algo que decirme ya que parecía molesto.
De pronto solo dijo que le dolía su estómago porque tenia habre y que quería que compráramos algo de comer.
Le sugerí galletas o papas pero el quiso comprar un paste, pasamos a comprar un agua de sabor y caminamos al mismo lugar de siempre.
Nos sentamos y comencé a llenar el hitter con una bolsita de marihuana que el me había dado.
Fumé yo primero y le pase el hitter, en eso comenzó a bajar una pareja para después sentarse a unos metros en frente de nosotros, pero eso no nos detuvo y seguimos fumando, estábamos callados y se escuchaba como aquella pareja estaba peleando lo cual nos dio risa, el chico saco algo que se llevo a la boca junto con un encendedor, también estaba fumando hierba.
Mi novio me dijo que mi hermana se acercaba con otro chavo y se empezó a reír. El tipo que la acompañaba le hablaba bien a el y le hizo señas de que le invitara hierba, mi hermana hizo lo mismo conmigo, reímos y se pasaron de largo para sentarse más arriba del callejón quedando nosotros en medio.
Fume una vez más y le devolví el hitter después comenzó a sonar mi celular era un mensaje de mi hermana, le respondí y volvió a sonar.
Jared me miró de una manera extraña y me dijo algo pero no le preste atención porque estaba respondiendo el mensaje, levante la mirada y él no dejaba de ver mi teléfono cuando lo miré nervioso entendí que algo malo iba a pasar. No pude evitar ponerme también nerviosa así que le pregunte si ya quería irse y el me dijo que no, que me quedará tranquila que ya había guardado la bolsa de hierba y esperaba que no quisieran revisarnos.

Eran tres policías los cuales fueron subiendo poco a poco, mi miedo fue incrementando cuando vi que se acercaba hacia nosotros ignorando por completo a la pareja de abajo.

-Buenas noches! -Dijo el primer cabrón que llegó.

Jared respondió de igual madera en tono serio.

Dijeron que harían una revisión, mi novio se puso de pie e hice lo mismo, guarde mi teléfono en la bolsa delantera de mis jeans.

-Pues la verdad si traigo. -Le dijo Jared al hombre que lo estaba revisando.
-Ni modo, pues vamos a llevarlo. -Les dijo éste a sus compañeros y comenzó a reír.
Lo tomó de la muñeca y la paso a su espalda, deje de prestar atención a esa escena cuando el tercer policía se dirigió a mi.

-¿Y tú hija? -Se puso en frente de mi impidiendome ver a mi novio.

-¿Yo qué? -Respondí seria.

-¿Tú también le haces o nada más estas con él?

-No, yo no traigo nada. -Lo mire indiferente y me moví para seguir mirando. De nuevo se puso en frente mio.

-La verdad, él ya dijo que si le hace a eso así que para evitar problemas dinos la verdad.

-No pues si. -No tuve más que admitir ya que sabia que llevaba mi "pachepack" como decía Jared en la mochila.
El tipo comenzó a reír y me pregunto que éramos, cuando le dije que era mi novio se hecho a reír.

-¿Qué hacemos hija, nos los llevamos?

-Como vea. -Respondí altanera.

-Pues tú dime, ¿Qué hacemos?

-No sé, usted dígame. Lo mire directo a los ojos mientras este reía.

-Pues ya vámonos dijo dirigiéndose a sus compañeros, ella dice que también trae.

Yo nunca dije eso, en un momento ya estaba al lado de mi novio.

-Pues la neta yo solo traigo uno y medio. -Le dijo mi novio a uno de ellos.

-¿Tú cuánto traes amor?

-Solo traigo $100.

Saque mi dinero y se lo di a mi novio.

-¿Qué mas traen? -Pregunto un policía.

-Es todo lo que traigo. -Dije segura esperando a que no me pidieran el teléfono ya que más que policías son ladrones.

-A ver tu mochila. -Me dijo el primer hombre con el que hable, este tenia unos 35 o 40 años, me grave su rostro.

Le estire la mochila y comenzó a revisarla, me acerqué a el para ver que no tomara cosas.

Saco mi sueter y mi libro "Los hornos de Hitler" que recién había empezado a leer.
Me pregunto si estudiaba, y le dije que me dedicaba a trabajar.
Encontró mi blinder, dijo en tono sarcástico "Hasta para moler traen estos" y se echaron a reír.

-¿No traes $100 amor?

-No ya no traigo nada. -Le respondí sin mirarlo.

-Es que faltan $100 para que sean 5.

Mire al policía que estaba al lado de Jared.

-¿A fuerzan quieren los $500? -comencé a reír burlóna.

-Si, faltan $100. -Me dijo Jared una vez más.

Mire hacia donde estaba mi hermana y pensé que tal vez no era buena idea.
Ellos seguían hablando y yo no dejaba de mirar.

-¿Conocen a la parejita de allá arriba?

-Sí.

No sé en que momento ni porque me desespero la situación.

-O déjeme pedirles a ellos $100 varos a ver si traen.

Le di mi mochila, el sueter y mi libro al hombre con el que trate desde el principio y él los tomó.

No recuerdo si fue Jared o uno de ellos quien dijo que no los metiéramos. Pero forzosamente querían los $500 y no sabia que hacer.

-No, no hay que meterlos o ellos también le hacen?
Preguntó el tipo a Jared, yo lo mire y ambos comenzamos a reír.

-No sé la verdad, pues ella es su hermana y están allá tranquilos.

-¿Ellos también le entran a eso? -Me preguntó

-No sé, si quiere vaya a ver nosotros estamos en lo nuestro y ellos en lo suyo. Déjeme ir a pedirles los $100 o acompáñeme usted si quiere.

-No, aqui te esperamos ni modo que se eche a correr.
-Dijo uno de ellos.

Comencé a caminar y me dijeron que me regresara, que ya estaban los $100.

No recuerdo muy bien que fue lo último que dijeron solo tome mi mochila y mi novio sus cosas.
Me devolvieron el blinder, y me agache para tomar el agua de sabor que habíamos comprado.

Jared tenia mi sueter, el libro y mi botella de agua.
Le pedí mis cosas pero no me hizo caso hasta la segunda vez, arrojó la botella contra la pared maldiciendo. Pasamos por donde estaba mi hermana pero no nos detuvimos.

-¿Qué pedo wey? -Me pregunto mi hermana pero solo me reí y seguí caminando.

-Se te cayo tú botella enano.
-Le dijo el chico a Jared burlándose.

Al terminar el collejón giro en la esquina dispuesto a irse.

"Amor" lo llame tres veces hasta que se detuvo.

-No mames me acaban de quitar $400 varos, lo que saque hoy.

-Si ya sé, pero ya tranquilo.

Lo tome de la playera para acercarlo a mi pero se aparto.

-Ya me voy, perdóname.

Se dio la vuelta y me dejo ahi parada. Comencé a reír y caminé hacia la parada para ir a casa.

Mi hermana y el otro tipo venían detrás de mi.

Cuando vi a mi madre, me acosté a su lado y la abracé. Mamá ya sabe que me gusta fumar, pero nunca me regaño por eso, talvez porque siempre trato de hacer las cosas bien y eso la tranquiliza.

Pensé en que todo lo que hago le afecta más a ella que a mi, y me sentí mala hija por eso.

26 Mayo 2017Where stories live. Discover now