I. Naida
Quizás debería advertirte antes de leer esta historia. Vas a introducirte en un mundo de fantasías y criaturas que solo has escuchado en algunos relatos. El problema es que puede que no sea como tú te esperabas. Si igualmente estás dispuesto a seguir leyendo, yo no voy a impedírtelo. Si eres una persona normal y corriente probablemente pensarás que esto solo es una mera invención pero eso voy a dejarlo a tu elección propia. Si eres como yo, entenderás el porqué de todo lo ocurrido y quizás, si lo desea el destino, lleguemos a vernos pronto.
Mi vida comenzó como cada día: despertando en mi triste habitación. Era un cuarto con la pintura de las paredes desgastada y el techo en mal estado (pésimo, la verdad). Lo único que había en ella era una cama, un baúl usado a modo de armario y una mesilla de noche común. Igualito que un hotel de lujo, ¿no crees? Llevaba muchos años viviendo en aquel estado desde que mi madre murió. El carácter de mi padre había cambiado por completo. Todavía recuerdo cuando era una niña y mis padres estaban juntos. Fue una época increíble hasta que ella se fue. Nunca supe cómo ocurrió.
Aquello sucedió cuando tenía cinco años. Ahora, con casi dieciséis, lo he superado –dentro de lo que cabe- y procuro tener una vida medianamente normal. Me levanté de la cama entre bostezos, me vestí, desayuné... Lo típico. Mi padre todavía dormía, tirado en el sofá, rodeado de latas de cerveza.
Mi padre era un hombre de estatura alta. Su cabello era oscuro, como el mío, y tenía una barba de cuatro días. Sus labios eran carnosos y sus ojos eran muy oscuros –aspecto que no heredé-. Su complexión era delgada y seguía siéndolo pero no como antes. Lo sucedido respecto a mi madre había dejado huella. Llevaba puesta su camiseta blanca, manchada con la bebida y restos de lágrimas, sus pantalones de pijama caqui y unos calcetines que un día debieron ser blancos, aunque ya no lo parecía. Tras coger mi mochila (también de un azul muy desgastado. Me gusta mucho el color azul) me marché en silencio y me fui a mi instituto, o como yo lo llamo, la cárcel.
Mi instituto era un bloque de edificios en forma de L compuesto por las aulas, el patio y un pequeño bar, aunque prefería no acercarme demasiado. Todo el lugar tenía muchos años y no era extraño encontrarse grietas y polvo por prácticamente cada zona de él. No había mucho más. No tenía ningún amigo en concreto pero tampoco me importaba demasiado. Prefería estar sola a tener unos imbéciles como amigos. Me iba lo más lejos que podía y me relajaba... hasta que empezaban las clases.
Tengo que decir que las clases eran un auténtico asco. Nadie prestaba atención y créeme si te digo que era insoportable. Las únicas clases que se salvaban eran las de música, historia y biología. En historia estábamos dando un tema de antiguas mitologías y, sinceramente, adoro ese temario. En temas de biología rara vez prestaba atención pero estábamos dando "la fauna y flora marina" y me parecía... peculiar. Te explico.
Soy nadadora y campeona de apnea, al menos en el pueblo, y me encanta todo lo azul, lo relacionado con el agua... Aunque también me entristecía ese sentimiento ya que nunca vi el mar. Solo podía contemplarlo a través de fotos y de mis sueños e imaginación. Aún así, me conformaba con la piscina, de momento.
Tuvimos dos aburridísimas clases y llegó la hora del patio. ¿Genial, verdad? Tomarte un descanso, almorzar... Bueno, eso será en tu caso. Se corrió la noticia de que gané en apnea y de vez en cuando los clásicos matones venían a molestar. Aquel día, Mike, uno de los más conocidos, se acercó a mí.
-¡Eh, rana!-me gritó. Siempre me llamaba así y era fácil reconocer a qué boca pertenecía.
Mike tenía una estructura corpulenta y una cara cuadrada. Llevaba el pelo rapado estilo militar y "lucía" una camiseta gris con unos vaqueros anchos y unas deportivas. Por lo que había escuchado, fue capitán de rugby en su anterior instituto pero le expulsaron por agresión a los de su propio equipo.
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Naida y Leila. Los Inicios
FantasyNaida es una chica de 16 años con una vida complicada, llena de problemas, hasta que un día un misterioso albino aparece en su vida, desencadenando así una parte de sí misma que ni siquiera la propia Naida conocía. Al mismo tiempo, otra chica con...
