"Quiero comenzar... Mi nombre Es Brenda Miller tengo 21 años de edad, vivo en Canadá. Por ahora en una cabaña algo retirada de la ciudad, sola, tengo el trabajo de enfermería en el hospital llamado "La esperanza no está perdida." Soy alta, no soy ni flaca ni gorda, se podría decir que estoy en mi peso normal, mis ojos son color marrones claros, soy güera y mi cabello me llega hasta las caderas es de color negro. Mis pasatiempos son leer, escuchar música y ayudar a las personas que quiero en lo que yo pueda aportar. Amo a mi familia, ellos me hicieron ser la persona en quien soy ahora. Tengo una hermana llamada Estefani, ella ahora está casada, vive con su esposo en Francia, me habla de vez en cuando para preguntarme como estoy y si esta todo en orden. Mis padres se encuentran en el país de México, me vienen a visitar de vez en cuando y de igual forma que mi hermana me llaman para saber si me encuentro bien. Esas son algunas cosas de mi vida por ahora."
Me encuentro en mi cuarto, sola, es normal ya eso en mi. No salgo de ese lugar, me siento segura estando en mi cuarto con mis libros y la hermosa vista que da la ventana; es hermosa la vista que hay desde mi cuarto. Mis padres me visitan de vez en cuando, están algo ocupados, pero cuando ellos descansan, abren algo de su tiempo para venir a verme. Estamos en temporada de lluvias, me encuentro sentada en el sillón con mi chamarra, mi blusa y un mallon negro, en mis pies tengo mis pantuflas de unicornio que mi mejor amiga me regalo, siempre voy a estar agradecida con ella por todas las cosas que ha hecho por mí. Estoy mirando como la lluvia cae, con mi té de manzanilla en mi mano, todo esto es perfecto, le doy un sorbo a mi té y empiezo a imaginar como siempre. Mi vida se basa en imaginar, extraño algunos momentos que viví y experimente antes, esos amigos y esas aventuras que tenía de vez en cuando. Y... Sobre todo... En ese chico que me volvía loca, él me hizo experimentar cosas maravillosas de las que no soy capaz de describir, simplemente; para mí, ese chico era perfecto, no lo digo por su físico, sino por la forma en que me trato cuando yo sentía algo por "Él". La lluvia a parado ya, solo está un poco nublado, decido poner me mis jeans negros, mis converse rojos, mi blusa con un unicornio en medio y mi chamarra de cuero, el espejo esta en frente de mí, lo ignoro por completo, ya que eso siempre me trae un poco de depresión, paso por el frente de el y agarro mi cabello en una cola alta, no me importa saber si quedo mal o no. Le doy un último sorbo a mi té, esta helado ya, no me importa y me lo paso por la garganta. Deposito la taza en el lavaplatos. Cojo mi móvil, tengo un mensaje de Fernanda.
-Hey, te espero en el parque a las 12:00 p.m. para pasear y no estés encerrada todo el día jejeje, besitos, te quiero cariño.
Estoy a punto de decir le que no podré, pero suspiro y me relajo, desde que ahora vivo sola y soy responsable de mi misma, solo me la paso sola, no salgo ni nada de eso, no es porque no me llame la atención ni nada de eso, simplemente me siento vacía, me relajaré quizá un poco, pero... Ese vacío siempre me perseguirá a donde quiera que vaya. Casi no me gusta salir con amigos, siempre me hacen sentir que yo soy la que sale sobrando de allí, mi presencia ni se nota, siempre soy la que va detrás del "grupito" es por eso que siempre prefiero estar sola. Supongo que soy feliz así, aunque lo admito, aún no se y no he encontrado lo que se hace llamar felicidad.
~Esta bien nena, te veo allá, besos. Y espero y solo seamos tu y yo sabes a lo que me refiero
Guardo mi móvil, decido que si iré, sólo espero que no lleve a su novio, nunca, jamás de los jamases me ha gustado salir con una parejita, me hacen sentir rara, uno solo va a hacer mal tercio. Salgo de mi casa, le pongo cerrojo, y decido salir; pero... Algo hace que me detenga, hay una carta en mi alfombra de bienvenida. La recojo, no tiene nombre ni dirección. Dudo en si abrir la o no, decido guardar la en el bolso de mi pantalón y camino. Las calles aun están húmedas, pero me encanta este clima y paisaje que se ve. Me hace sentir relajada, paso por la tienda de flores, ya que aun es muy temprano y falta mucho para ir al parque. Veo que hay rosas nuevas, pregunto por tulipanes, ya que a mi amiga le encantan, y que mejor que darle una sorpresa sin ser un día especial, me encanta demostrar el cariño que les tengo a las personas sin ser un día especial. La señora me confirma que si tiene, le digo que si puedo hacer un apartado para después pasar por el, me dice que sí, entonces quedo de acuerdo con ella. Salgo de ahí y sigo caminando. Me detengo ya que veo una librería, es algo nuevo en la ciudad ya que en si no la había visto cuando pasaba por esta calle. Me encanta leer, amo los libros, te hacen escapar de la realidad hacia un mundo mejor. No dudo ni un segundo y entro, no es tan grande, pero aún así es perfecta. Dentro hay pocas personas. Recorro toda la tienda, me encanta el olor a libros nuevos, me detengo al ver el libro de... "Ignoren a Vera Dietz, por favor" Me impresiono demasiado, creí que ese libro ya no existía, no dudo ni un segundo y lo tomo, no lo he leído del todo bien, ya que mi hermana lo perdió y no lo termine de leer, pero por lo que me contó suena demasiado interesante, me lo llevo y paso a la caja donde me lo cobraran, la señorita de ahí me dice que ese viene con un bolso de regalo, mis mejillas se ponen coloradas ante tal cosa, me entrega el bolso, es demasiado hermoso, negro, como me encanta el negro. Entra perfectamente el libro y yo le agradezco con una sonrisa enorme, ella me dice que vuelva pronto y le digo que eso haré. Salgo de la tienda, y empiezo a notar, como el sol esta saliendo poco a poco, aunque haya sol aún hace mucho frío. Estoy de vuelta en casa, no hice casi nada, solo me la pase caminando, estoy acostada en mi cama, con mi móvil hablando con algunos de mis amigos, me entra una llamada, es un número que no tengo registrado, pienso en si debo contestar o no. El teléfono sigue sonando y vibrando. Decido contestar, quizá sea alguien que se equivoco.
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La última noche.
RomanceBrenda Miller, es una chica de 21 años de edad. Es alta y delgada; tiene unos ojos color marrones claros que resplandecen con los rayos del sol, güera, con un cabello lacio de color castaño que le llega hasta la parte de sus caderas. Antes se encont...
