Me decía él

13 3 1
                                        


Bien hacía mi abuelo en decirme que no confíe en nadie. Yo estuve a su cuidado desde los tres años y él había sido siempre mi héroe. Desde muy pequeña me acostumbró a acompañarlo a la biblioteca ya que era un apasionado a la lectura, así que no había día en el que no fuéramos juntos.

Pasaron los años y yo crecí. La vida empezó a consumirme con el horario de la universidad y el trabajo, los amigos, las reuniones... Hasta que me enamoré. Mi abuelo y yo apenas nos veíamos de lunes a viernes pues al retornar a casa, él ya estaba en los brazos de Morfeo. La distancia fue creciendo como el dolor que sentía al tener menos tiempo para él. Mi novio me exigía tiempo también. Me había complicado sentimentalmente mal.

Decidí rápidamente dejar los fines de semana para retomar mis citas a la biblioteca, acompañada de ese adorable viejo de boinita verde. ¿Y el novio? Tenía una relación con dos chicas de mi universidad durante el tiempo que estuvimos juntos.

Felizmente me enteré un mes después, evitando que mi abuelo divisara por encima del libro suyo cuanta lágrima derramada hubiera en mis mejillas.


Me decía élStories to obsess over. Discover now