Un día te puedes encontrar en la cima, otros días en el fondo. Un día puedes estar feliz, otro día triste. Personas van y vienen, unas se marchan, otras se quedan.
La vida está llena de sorpresas y desgracias. La vida es algo hermoso, porque con cada suceso te deja marcado para siempre, una marca que no se borra con el paso de los años, sólo se olvida que existe.
Hay personas que no creen en el destino, creen que cada uno escribe su camino, y están en lo cierto, uno decide si cruzar la calle o esperar al semáforo, uno toma decisiones día con día, pero eso no tiene que influenciar con el destino.
Nuestra vida ya está escrita, sólo falta leerla. Podemos agregar páginas o capítulos, pero no podemos arrancar las hojas. Las cosas suceden por algo, no existen las coincidencias. Uno no coincide con la muerte o uno no pide en que momento caer. El destino es algo incomprensible, es algo que ni la vida o Dios conoce.
Hay que aceptar lo que tenemos y no anhelar lo que nos falta, hay que agradecer por lo que tenemos, porque si nos merecemos más ya lo tendríamos. Todo llega a su momento y todo se va cuando ya no hay motivo de quedarse.
Siempre ten los pies en la tierra, rompe ciclos, cambia de camino, disfruta la vida. El destino se encargará del resto...
