Capítulo 1. Ana

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Una mañana, mamá se levantó a arreglarse e ir al trabajo a las 4 a.m como todos los días lo hacía. No tenía tiempo de despedirse; la veíamos muy pocas veces en el día pero en los fines de semana pasábamos momentos​ inolvidables con mi padre, Mateo; mi hermana, Camila; y ella, por supuesto, quien siempre nos hacía cosquillas y reíamos durante horas.

Al instante que mamá saliera desperté a mi hermana, a quien no le gustaba nada la idea de levantarse tan temprano y todas las mañanas repetía:

-¡Ana, por favor cinco minutitos más!

Pero siempre que la dejaba se levantaba después de media hora y llegaba tarde al colegio. Sin embargo, se levantó, hizo lo suyo y partimos.

Luego de una larga jornada en el colegio llegamos a casa, pero cuando apenas entramos escuchamos a alguien llorar en el baño; en ese instante corrimos rápidamente hacia allí.

Era él, mi padre, quien lloraba desesperadamente.

-Papito, ¿Qué te pasa?
Preguntó Camila.
-¡Hijas, les tengo una pésima noticia!
Dijo.
-¡Pero que pasa Papá!, ya nos tienes muy preocupadas, ¡dinos de una vez!
Dije desesperadamente.
- Bueno, me duele mucho decirles esto, pero su madre ha sufrido un grave accidente al regresar a casa en la tarde. ¡Está muerta!, ¡su madre está muerta!
Gritó Papá sollozando.
- ¡No!, ¡mamá no!. Grité con fuerza y sollozando al mismo tiempo.

Mamá ¿Estás ahí?Stories to obsess over. Discover now