Después de esa noche, no quiero escuchar Pink Floyd con alguien que no sea él.
Su sonrisa, en el medio del beso, cuando le mordí el labio.
Mi cara, siendo acariciada por su mano. Tan pero tan suavemente que juré en ese momento que no debió ni debe existir otro ser que cargue con tanta suavidad y delicadeza.
Su risa, un poco afectada por la birra. Mi cabeza, un poco afectada por su risa.
¿Qué pasa? Me preguntó después del primer beso ¿Como que qué pasa? ¡VOS ME PASAS! me hubiera gustado decirle ¡VOS!
YOU ARE READING
Tan cortos como tristes
Short StoryRelatos (algunos reales y otros no) sobre diferentes temas. Cortos pero suficiente para que duelan, o inspiren, o incluso hasta suficiente para sacarles una sonrisa.
