¿Guerra?

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-¡Corre Müller, corre, corre!- Le gritaba mientras le empujaba y esquivaba los tiros

-¡Joder! ¡Tyler, vamos que yo hoy no pienso morir! -Edward me empujaba tirandome al suelo como si solo le importase su vida.

De repente, una gran explosión hice derrumbarse un edificio encima de nosotros...

19 DE JUNIO DE 1941 - BERLÍN

-Edward, llegaremos tarde, Charlie, Anne y Belinsky nos esperan en la estación de tren. - Le hablaba desde la puerta mientras jugaba con el gorro.

Edward era uno de mis mejores amigos, le conocía desde el colegio. él era un poco renegado, no quería ir a la guerra pero tenía que ir porque sino iba lo mandarían a los campos de concentración por ser judío. Él vivía en mi casa conmigo porque sus padres murieron en la Noche de los Cuchillos Largos y desde aquel momento odia a los nazis pero tuvo que esconder su ira para sobrevivir.

-Tyler, ¿tus cosas ya están en el campamento?- Dijo Edward mientras íbamos a la estación.

-No, pero a los oficiales superiores les suelen recoger y llevarles sus cosas. Yo decidí ir en el tren con vosotros, no pensaba dejaros solos- le di una palmada en la espalda y entramos a la estación.

Ese chico era yo, Tyler Black, el teniente de la división Galgo I. Nunca deseé que esta guerra empezase ya que mi vida cambiaría por completo al igual que la noche de los cuchillos largos en la que tuve que hacer atrocidades que nunca debí.

Entramos en aquella abarrotada estación llena de soldados y sus familiares. Buscamos a Charlie, Anne y Belinsky. Me sentía totalmente deprimido por aquellos jóvenes soldados al saber que morirían por la ambición y cólera de un cabronazo como Hitler.

Vimos a Adelaine, Anne y Charlie hablando con Wilhem, Müller, Maikel, Belinsky y Brison.

- Soldados, presenten armas frente a su teniente - dije detrás de ellos con voz sería.

Charlie vino corriendo a darnos un abrazo a Edward y a mí. Al separarnos de ella, saludamos a los demás. Todos los demás soldados nos miraban raro porque veían un Teniente entre tanto soldados y reclutas, y pensar como podía haber gente alegre cuando iban a la guerra.

-En dos días debemos estar junto a la brigada, si no se nos va a caer el pelo... Bueno, a ti no Belinsky- Nos entró una risa de repente, no nos podíamos contener.

Escuchamos la campana que señalizaba que teníamos que subir al tren ya, para ir ya a la guerra. Las chicas se despideron de nosotros y subimos al tren. Maikel se despidió de su prometida Katja. Müller se montó directamente en el tren, ya que no tenía a quien decir adiós. Brison y Belisnky subieron con Müller al tren. Edward se despidió de Adelaine que era como su hermana, su mejor amiga, se conocieron en una academia de idiomas, Adelaine daba francés ya que sus padres le obligaban porque en un futuro iría a Francia a estudiar porque en Alemania todo iba fatal por problemas económicos. Wilhem de despidió de Anne, su novia.
Yo subí al tren directamente ya que Julia no estaba.

Entramos todos juntos al tren, y nos sentamos en un vagón donde solo podíamos estar los altos cargos y amigos. Repartí un cigarro a cada uno y pensamos si este sería nuestro último cigarro. Un pequeño recluta llamó a nuestra cabina y le dejé pasar y pregunté que quería.

-¿Qué haces aquí muchacho? - Me levanté y vi que era el cartero de mi división.- Hola Arthur ¿Alguna carta?

-Sí señor, tiene una carta de urgencia escrita por el comandante Franz. -Me entregó la carta y se fue despidiéndose con un saludo amistoso.

-Tyler, puede que sean las instrucciones. - Dijo Maikel.

Leí la carta y no tarde en dársela a Brison para que se la diese al Oficial menor de la brigada y así sucesivamente.

-Franz nos está esperando en Cracovia, quiere que con 300 hombres, 10 tanques y sin apoyo aéreo. Con eso deberemos tomar Leópolis y Brest. Al tomar Brest tendremos que esperar a 5.000 hombres para llegar hasta Moscú.- Dije mientras observaba la cara de sorpresa de los de más.

-¿Y el hospital?- Dijo Müller

-No tenemos ningún apoyo - Dije seriamente.

-No llegaremos a Leópolis con eso, el último ataque fue desde Varsovia con mil hombres y no vivió ninguno. Franz esta loco. - Dijo Belinsky y llamé de un grito a Brison y el llegó corriendo.

-Dime Tyler - Dijo Brison

-Di a mi división que nos bajamos en tres minutos. - Brison salió corriendo cabina por cabina diciendo que se bajaban ya.

Todo el mundo como loco recogían sus cosas y se colgaban sus fusiles listos para la guerra. Recogí mi mochila, me colgué el fusil y me puse mi gorro. Nos bajamos de aquél tren y señale a mi división que fuesen a las afueras del campamento.

-Edward, me voy con Müller a ver a Franz, nos vemos en unas horas a las afueras de Cracovia. Los tanques ya están allí. - Le dije a Edward

Edward asintió y dirigió a nuestro ejercito al lugar indicado. Müller, Wilhem y yo entramos al campamento y llegamos al Hospital de campaña, al parecer Müller necesitaba coger medicinas. Wilhem fue a por munición, un camión y algunos técnicos para ayudarnos con los camiones y tanques. Yo fui a hablar con Franz, según su asistente estaba en su campaña. Allí fui y allí estaba.

-¿Se puede señor? - me dio permiso para entrar

-¿Que quieres tú? Deberías estar en las afueras de Cracovia en marcha a Leópolis. - Me dijo sin mirarme mientras leía un correo.

-¿¡Como piensa que voy a tomar Brest con 300 hombres!? - le pregunté con la voz algo elevada.

Me miró con mala cara - No podemos perder más hombres en tomar esa ciudad, use lo que tiene y punto.

-¡La mayoría son reclutas de 16 años que no durarán dos días! - Le grité

-Pues la tomará y ya está, si tiene algún problema hablé con su hermano Fridhem. - Se me acercó con ganas de meterme una hostia.

-En esa puta ciudad hay más de 10.000 hombres esperándome, es una muerte súbita. Va a perder a 20 de sus mejores soldados en una misión suicida. - Le dije y me dispuse a irme y me dijo.

-Si tan buenos son esos 20 soldados, que lo demuestren - Salí de allí y me fui andando al punto de encuentro sin esperar a Wilhem y Müller que estaban cogiendo cosas.

Iba mirando todo aquello, la ciudad estaba hecha polvo, las calles llenas de polvo, no vida en ellas. Cuando yo era pequeño vivía aquí, en las calles se escuchaba música, la gente paseaba, había alegría en ellas. Los campos estaban llenos de lindas flores...

Llegué al punto de encuentro y lo único que veo es una pila de cadáveres y mi ejército a lo lejos. Me acerco y busco a Edward.

-¡EDWARD!- Llegó Belinsky corriendo y me dijo.

-Nos dijeron que te cogieron en el campamento y te encerraron - Me dijo

-Belinsky, tu y tu hermano os quiero en retaguardia con cien hombres. YA - fui a la vanguardia y allí estaba Edward, Wilhem, Müller y Maikel.

- Maikel, ve a por Brison y con cinco tanques y 100 hombres ve hacía Varsovia y cuando llegues manda una carta y dirígete a Brest con todo lo que Fridhem te pueda dar. Dile que se lo pide Tyler Black. - le dije y Maikel se fue corriendo a por Brison y cien hombres.

- ¿¡Estás loco!? ¡No ganaremos así!- Me gritó Edward.

-Tyler, si con 300 era una mala idea, imagina con 200 hombres- Dijo Müller.

-Wilhem coge 100 hombres y vete a la frontera junto a Varsovia. Allí esperarás a Maikel que llegará con todo un gran ejército. -Wilhem asintió y se fue hacía allí- Edward y Müller ustedes dos vendrán conmigo a Leópolis.

-Moriremos, no tenemos escapatoria. - Dijo Edward.

-Nadie dijo que fuésemos a combatir solos, al llegar a Leópolis hay casi tres mil hombres, tanques y artillería aérea para tomar esa maldita ciudad.

Todos se alegraron, menos yo porque sabía que al llegar allí todos esos habrían muerto al igual que podríamos morir nosotros en el camino.

Nadie sabía que aquél lugar nos demostraría de que estamos hechos, de que somos capaces, si vivimos o morimos...

La guerra afecta a todos.Stories to obsess over. Discover now