He llegado a casa, mi gato me recibe con un cálida bienvenida; aviento mis cosas al sofá. Empieza a llover y oigo como las gotas de lluvia golpean la ventana de mi pequeña habitación. Estoy abatido y lo único que deseo es descansar. Me recuesto en mi cama, reviso mi libreta de notas, escribo algunas cuantas cosas que no debo de olvidar y cierro el cuadernillo. Empiezo a dormir y mi sueño comienza. En tono gris y algo pesado; me veo caminando por un bosque: oscuro, húmedo, oigo animales acercarse y alejarse al mismo tiempo, no puedo ver exactamente por donde camino así que tropiezo y caigo en un hoyo que aparentemente no tiene fin. Pero esto no es “Alicia en el país de las maravillas” así que después de un rato por fin toco el suelo. El suelo en el que caí está lleno de piedras y tierra lodosa, frente a mi aparece un ser que, no sé exactamente que podría ser, no parecía humano.
Me ha dicho algo que no logro comprender. Tras de mí aparece una silla en la que me siento y solo observo nada, más que el ser que esta frente a mí, mirándome con sus ojos brillantes. No sé por qué no he despertado, mi gato ya tenía que estar sobre mi pecho maullando, exigiendo alimento.
El ser se empieza a acercar a mí lentamente, yo tiemblo de miedo. Cuando ya logra estar cerca de mí, caigo en cuenta que es yo. Era como verme en un espejo, mis ojos, mi cara, mis manos; era yo frente a mí. Sonrió frívolamente, me cubro mi cara con mis brazos para evitar que me haga daño, es inútil. Me ha tumbado de un golpe y he caído al suelo y me he quedado dormido. Cuando despierto descubro que sigo soñando, ya que el sueño sigue siendo gris y poco visible. Además al despertar en mi sueño aparezco en una jaula irrompible, en el exterior de mi sueño oigo a mi gato maullar y el teléfono sonar, mi otro yo que esta frente a mí riéndose, empieza a desaparecer. No logro escapar, mi otro yo ya no está y empiezo a notar que mi cuerpo ha despertado, pero yo sigo aquí.
Otro día u otra noche que llevo aquí encerrado, mi otro yo aparece cuando mi cuerpo está descansando y se va cuando se levanta; no sé qué ha hecho mi otro yo con el mundo que conozco, ni con mi vida, ni con mi gato.
Llevo días sin comer, bueno eso creo. No estoy seguro de lo que siento. Veo mis manos y empiezan a desvanecerse, ha llegado mi sustituto, parece feliz, creo que le gusta más mi vida o nuestras vidas de lo que puedo imaginar, se me ha acercado para decirme muchas cosas, él dice que lleva tiempo Espiando, observando cada paso, cada movimiento, cada palabra, todo de mi lo tiene fríamente calculado, no me sorprende en absoluto lo que me dice, es de imaginarse que no sólo copiómi cuerpo, mi físico, sino que además mis actitudes, sabe todo en cuanto a lo que hago y a quien le hablo y a quien le escribo. Me ha dicho también que está listo para empezar a destruir lo que yo era y que nazca un Joseph Bradforth renovado. Desde mi celda lo miro fríamente, está demente. Pienso. Son duda nada que ver conmigo en ese aspecto. Le he pedido que me de algo de comer y no ha dicho nada. Quizá sea ese su plan de eliminarme, dejándome aquí muriendo de hambre.
YOU ARE READING
Sustitución
Short StoryJoseph Bradforth quedó atrapado en su sueño y tendrá que buscar la forma de liberarse de lo contrario cosas horribles podrán pasar.
