Nunca hagas lo que no quieres que te hagan a ti.
Esa frase cambio mi vida y talvez mi destino, quizá si no me hubiera apropiado de ella nada de esto sucedería. Para que puedas entenderme debo relatarte todo lo sucedido.
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Despierto difícilmente ya que siento que en mi cuerpo existen miles de rocas grandes y oscuras, soñolienta como siempre camino hacia una lampara que prendo difícilmente, rustí está a mi lado aun en el mundo de los sueños y es entonces cuando me pregunto si los perros tendrán sueños hermosos con un gran pastizal donde pueden correr libremente sin ninguna restricción.
- ¿Zafira ya despertaste? - mi abuela grita sacándome así del trance en el que estaba sumergida.
- Si, abue enseguida bajo- digo lo más fuerte que en ese momento puedo, ya es otro día, algunos dirían que es un regalo de Dios despertar sana ya que miles de personas en el mundo no tiene la misma dicha que yo al estar viva y en paz, pero yo no quiero ese regalo, imagino que sería feliz si ya no despertara nunca y no tuviera que enfrentarme a esa realidad que me atormenta donde solo veo las máscaras que tiene las personas escuchando conversaciones vacías.
Entro al baño donde dejo que el agua recorra mi cuerpo para que este despertara y siento como mágicamente el agua va removiendo aquellas rocas que sentía dentro, al terminar comienzo a ponerme mi uniforme que para mí es como un disfraz que utilizare para enfrentar lo que me espera (talvez así es como se sienten los soldados al preparase para ir al campo de batalla).
Cuando voy bajando las escaleras me invade un aroma a chocolate con toque de canela que me invita a darme prisa para poder sentarme a la mesa.
Siento como el cómodo colchón que cubre la silla está un poco duro e imagino que por la noche mi gato blanco de nombre Kuroro planeando su venganza contra mi toma un cuchillo y agujera el colchón sacando el cómodo relleno para que yo sintiese la misma incomodidad que el siente cuando le doy un baño.
- Zafira estas más distraída que de costumbre, ¿Te sientes bien? – dice mi abuela que me traía una taza caliente con un rico chocolate acompañado de un emparedado de jamón con un toque de queso manchego.
- Abue estoy bien ... solo me perdí en mis pensamientos, no te preocupes- me es muy fácil mentirle, pero es lo mejor ya que no quisiera que ella se preocupara por lo que me sucede.
Termino de desayunar y empiezo con mi camuflaje, que todas las mujeres llaman maquillaje, pero para mí es algo que me ayuda a encajar en la sociedad con el cual puedo esconder mi personalidad real como lo hacen muchas personas al igual que yo.
Al llegar a la parada del bus observo a lo lejos, solo miro como los rayos del sol tocan los árboles y los pájaros revoloteando tan libres como yo siempre eh deseado estar, llegando mi autobús subo en él y observo a la gente sentada mirando sus celulares o algunos otros con los audífonos puestos, saludo cordialmente a las personas, pero ninguna me responde, ojalá solo me ocurriera con desconocidos, pero esta es mi realidad aun en la escuela.
** Dejen sus comentarios ya que esta es mi primera historia y me encantaría recibir algunas sugerencias***
KAMU SEDANG MEMBACA
Sin palabras
Fiksi RemajaCuando miras al espejo eres tu a quien vez en realidad?
