Jugando con el fuego.
Sipnosis.
Era un día de lluvia, y un poco de frío, decidí ponerme algo abrigado y peinarme un poco.
Miré el reloj, eran las 11:05 am, de un viernes. Suspiré, pero di un pequeño salto del susto al escuchar a disparos, me quedé helada.
Salí corriendo a ver que pasaba, y suspiré. Vi a mis padres escondidos detrás del sofá.
Pero la casa estaba en mal estado, como si alguien la quizo destruir, cosas desordenadas y vidrios rotos por doquier. Reaccioné al escuchar una voz.
Hija -susurró mi padre, algo decaído. Fruncí el ceño a lo cual mi madre se acerca.
Debes ir a vivir con tu primo Alfredo hija, debemos resolver unos asuntos. - Musitó, luego de poner su mano en el hombro de papá.
Me limité a callar, pensé. ¿Pero que carájos? Igual, asentí, y cuando iba a decir algo, papá aclara la garganta.
Toma. -Dijo, dándome el pasaje a Canadá, los miré.
Tú vuelo sale en tres horas, pequeña. -susurró al darme un cheque con dinero, mucho, bastante diría yo. Según ellos para lo que necesite.
Pasaron los minutos, y aquí me encontraba, viajando sin una puta idea de todo, no conocía a Alfredo, no sabía nada.
Soy Nataly Flores, y aqui comienza mi historia.
