Capítulo I Oscuro.

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Somos unos monstruos, no culpen a Lucifer por las cosas malas que suelen pasar, no agradezcan a Dios por las cosas buenas que suelen recibir, eres un simple humano que por diversión del bien y el mal existes.

Todos somos unos monstruos, que puedes esperar de los demás, egoístas, hipócritas convenencieros, son contadas las personas desinteresadas que te ayudan, pero hasta esas personas ceden a la oscuridad.

*********

Sentía el frio en sus espalda, piedras se incrustaran en su piel, en su pecho estaba aquella desesperación por querer despertar, quería sentir la libertad que solo sus alas podrían darle, pero algo más fuerte que él le impedía abrir los ojos, una extraña pesadez.

Así pasaron los minutos, las horas, tal vez hasta días, de igual forma sentía como perdía algo, sabía que era importante, que le arrebataban a su verdadero yo, pero como podría saberlo si apenas y recordaba, lo único que lo mantenía de alguna forma cuerdo era la esperanza de poder extender sus alas, de poder volver a sentirse libre, pero estaba perdiendo esa lucha, le estaban arrebatando... ¿qué le arrebataban? Ahora ya no podía recordar. Sus alas, son lo único que importa.

*********

- Damon, querido debes levantarte, ha sido una larga siesta para ti - el joven abría los ojos pesadamente, odiaba que ella llegara y lo despertara, eran cortos los descansos que podía tomarse, corto el tiempo que podía dejar de lado su trabajo

- ¿Qué quieres Lilith? - le respondió molesto, frunciendo el ceño con un dolor en la espalda horrible, se había quedado dormido sobre aquellas piedras cerca de su casa, justo en el lado más feo del jardín

- De ti no preciso nada, solo quería verte y hablar contigo

- Más vale - respondió mientras se sentaba en una banca cerca - que sea algo que valga la pena y que sea interesante, mi tiempo de descanso es corto y me gustaría disfrutarla

- Por qué eres tan cruel conmigo Damon querido - la chica frunció los labios como una forma de reproche, para Damon aquella mujer no se le hacía para nada atractiva, incluso esa belleza, al menos para él, era una exageración.

- Solo te digo que mi tiempo es valioso, como sabes soy un ejecutor y no se me está permitido tomarme largos descansos

- Pero también eres un príncipe, no se siquiera porque te tomas tu trabajo tan enserio, por favor, incluso puedes decirle a alguien más que lo haga por ti - la chica se le había acercado demasiado para su gusto, ese olor almizcleño hacia que se mareara

- Por qué suelo aburrirme ahí - señalo con la mirada aquel enorme castillo

- ¿Que dirías si te dijera que dejaras este lugar para vivir un tiempo con los vivos?

- Que estas completamente loca y que si quieres que alguien valla a hacer tu trabajo sucio entonces envíes a mi hermano, Sebastian es muy bueno en eso

- Pero yo no quiero a alguien que me haga el trabajo sucio, tu padre solo quiere que vallas y convivas un poco con los humanos, y tu hermano no es opción ya que está demasiado corrompido ya con los placeres de la vida humana

- Y la única opción soy yo, ¿Qué ganaría de todo esto?

- Absolutamente nada

- Entonces no hay más de que hablar - la interrumpe, se levanta para dirigirse a su lugar de tortura. Ese cuerpo siempre fue la tentación de Lilith, cada que lo veía se preguntaba cómo podía Damon ser un ejecutor, cuando todo el porte en él llegaba a decir otra cosa, algo demasiado contradictorio.

- No me dejas terminar Damon - ella se puso seria, Damon conocía el significado de esa mirada, Lilith iba en serio - son ordenes de tu padre, supongo que el final se acerca por eso te envía

- Eso no tiene sentido, si el final se acerca entonces me necesita aquí para prepararlo todo

- Nadie podrá entender a tu padre, solo obedecemos ¿recuerdas? no objetamos ninguna de las decisiones que toma y mucho menos hacemos preguntas - Lilith mira a la nada

- ¿Lo has visto?

- No, hace años que no lo veo, solo recibo órdenes y las ejecuto como tú - lo mira de manera provocativa

- Bien, pero si llego a aburrirme o algo por el estilo incluso si los humanos se me hacen criaturas despreciables regresare aquí

- Créeme te divertirás con ellos - la chica sonríe airosa - son criaturas extraordinarias

******

Damon estaba realmente molesto, justo en esos momentos deseaba tener a Lilith enfrente para poder romperle el cuello aunque significara que tendría que rompérselo hasta el cansancio ya que ella no moriría, pero al menos se sentiría satisfecho.

La tierra estaba demasiado dura y las manos de Damon ya estaban lo suficientemente lastimadas, tuvo que recorrer los nueve círculos del infierno solo para que "puedas familiarizarte con los pecados mayormente cometidos por el hombre" recordaba la forma en como Lilith se lo había dicho y en como sonreía satisfecha consigo misma, esa furia contra esa mujer hizo que Damon, sin importarle si dañaría más sus manos, comenzara a escarbar de forma frenética, desesperada y furiosa.

Incluso después de salir de aquel lugar tenía que buscar a un tal Alexander, eso hacía que se enfureciera más, ¿por qué no simplemente Lilith lo había hecho aparecer en aquel lugar justo enfrente de aquel hombre? Cuando al fin sintió que la tierra desaparecía vio una tenue luz que se filtraba por el agujero que pronto se hizo más grande, del tamaño justo para que pudiera salir.

Todo a su alrededor estaba calmado, miro hacia arriba y solo vio la figura redonda y luminosa, sabia por cuentos de su hermano que era la luna, era la primera vez que Damon la veía. Redonda, brillante, imponente, por un momento se sintió demasiado pequeño.

Camino por calles desiertas, Lilith le había dicho que Alexander estaría atento a su llegada y que solo tenía que seguir el rastro, aquello que solo podían sentir aquellos que venían de los infiernos, de pronto lo sintió, estaba cerca.

Camino un poco más rápido ya que deseaba estar en un lugar seguro y no expuesto como en esos momentos. Lo vio oculto en la oscuridad, al parecer observaba a alguien a lo lejos, siguió el curso de su mirada y se dio cuenta que observaba a un hombre que caminaba tambaleante por una calle demasiado oscura. Aquella figura se movió tan rápido que fue como ver un borrón, un borrón que se abalanzaba sobre el hombre, específicamente sobre su garganta.

Vio los colmillos enterrarse en el cuello de aquel desgraciado quien solo gimió un momento y se desvaneció al minuto siguiente.

- Así que eres de la estirpe de Lilith - comento Damon al acercarse a aquel sujeto, le sonrió de forma maliciosa, al menos durante el día, o según eso tenía entendido, podría estar libre del escrutinio de ese vampiro

- Damon, bienvenido a la tierra, dime ¿Cómo estuvo tu viaje? - le sonrió malicioso, sabia como había sido enviado Damon a la tierra y se burlaba de el

- Víctor Alexander Vlad, así que serás mi compañero nocturno

- Y diurno - el vampiro le sonrió, Damon no se había percatado pero estaba amaneciendo, no se había dado cuenta que había tardado en encontrar al vampiro

- ¿A qué te refieres? - le pregunto frunciendo el ceño

Alexander no respondió, en su lugar se paró justo bajo un rayo de sol, Alexander no se quemaba como lo haría un vampiro normal. Este solo permaneció sonriente mientras Damon lo fulminaba con la mirada

- Veo que te sera difícil deshacerte de mí, Damon


Damon en la oscuridad.Stories to obsess over. Discover now