-Señorita Lee...señorita Lee -grito el profesor Ebert.
-Amm...yo...lo...-dije.
-si si, lo siento, bahh ya lo ha dicho antes- me interrumpió.
Maldición me había quedado dormida de nuevo, todo es culpa de mi estúpido padrastro se la pasa discutiendo con mi madre toda la noche que ni siquiera puedo dormir, no se por que ella sigue con el, en fin allá ellos, hace mucho tiempo que deje de sentir lastima por ella.
-Me temo que tendré que mandarla...
-Con la orientadora, lose -interrumpí yo.
El profesor Ebert me fulmino con la mirada mientras la clase solo reía.
Dado que no era la primera vez que el profesor Ebert y muchos otros me mandaban allí ya me sabía el sermón y la verdad preferí ahorrármelo.
Yo no solía ser así, casi nunca iba a visitar a la orientadora, pero todo empezó desde que mi padre murió cuando yo tenía 10, el era policía y tuvo un accidenté en carretera, fue un momento muy difícil pues yo era muy apegada a el, desde entonces me falto esa figura paterna; mi madre por otro lado duro años en depresión, tuve que aprender a vivir por mi cuenta, no fue nada fácil pero creo que lo estoy logrando, o al menos eso espero.
Entonces mi madre conoció a Richard un hombre como 10 años menor que ella, claro que el solo la busca por su dinero, pues desde la muerte de mi padre recibimos bastante, pero el es un completo patán, la maltrata, le grita, la tiene de su esclava, y ella aun así lo ama, antes solía defenderla mucho, sobre todo cuando el imbécil la golpeaba, pero como ella solía tratarme de la mierda deje de hacerlo, cada quien viviría por su cuenta.
Cuando llegue a la oficina de la orientadora me di cuenta de que no estaban sus cosas, solo quedaba el escritorio y unos cuadros que según recuerdo no era de ella.
Pensé que tal vez me había equivocado lo cual era absurdo, pero aun así decidí salir de ahí aprovechando la situación.
Cuando me dirigía hacia la salida me tope con alguien haciendo que me tropezara y callera al suelo.
-Ohh lo siento mucho estas bien- dijo una voz masculina ofreciéndome la mano para ayudarme, pero yo la rechace.
-Si estoy bien, quien rayos eres tu y que esta pasando aquí y donde esta la señorita Cloe- pregunte molesta.
-La señorita Cloe fue asignada a otra institución donde era mas requerida que aquí, yo soy el nuevo orientador -respondió divertido y un tanto orgulloso.
-Tú-dije con una risa sarcástica- por favor pareces de mi edad, como vas a ser tú el nuevo orientador.
-Cuantos años tienes tú -pregunto curioso.
-Tengo 18, recién cumplidos -dije con una sonrisa y cruzándome de brazos.
-Vaya pues me alagas pero yo tengo 25 -dijo observándome fijamente - ah por cierto mi nombre es Kai -dijo ofreciéndome la mano, cosa que volví a rechazar, el solo soltó una carcajada.
-Isma-dije algo cortante.
-Isma...-respondió el- vaya nunca había escuchado ese nombré, es lindo-dijo guiñando un ojo.
Le rodé los ojos y el volvió a reír.
Imbécil.
-Así que Isma, que te trae por aquí -pregunto-te volviste a quedar dormida en clase.
Casi estoy segura de que eso fue una afirmación y no una pregunta.
-Solo dame mi castigo quieres -dije
La verdad solo quería irme de una vez.
-Algo me dice que nos estaremos viendo mucho por aquí -dijo burlándose de mi.
Después de pensarlo un rato me dijo que mi castigo seria ayudarlo a poner en orden la oficina dado que apenas estaba llegando hace unos días, y como no tenia opción quedamos en que el día de mañana después de clases.
-Si no es que te hacen venir antes -dijo riéndose cuando yo me dirigía hacia la salida.
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Isma
Mystery / ThrillerSinopsis Me dolía la cabeza la cual me estaba sangrando, estaba confundida no lograba recordar que había pasado...
