Entro corriendo en la habitación(o cuchitril) por la que he pagado 100 dolares, mis últimos 100 dolares, aunque no vale ni la mitad de ese dinero, necesito una habitación en la que pasar esta noche, mañana ya veré que hago.
Nada más entrar me despojo de mi chaqueta cotrenta, y seguido de ella van la camiseta, los pantalones y la ropa interior, en estos momentos son solo tela hecha jinores llena de barro, sangre, y algún que otro asqueroso fluido corporal.
Entro en el cuarto de baño y me desplazo lo más rápido posible, para evitar mirarme en el espejo, al plato de ducha, me agacho y regulo los mandos de la ducha para conseguir que salga el agua templada, el agua cae a borbotones y me golpea un chorro helado en la espalda, peleo un poco más con los mandos y lo único que consigo es que ahora salga ardiendo.
Decido que prefiero el agua caliente, por dispares razones, como por ejemplo que si ahora me diese una ducha de agua fría no conseguiría relajarme, y el agua caliente deshará los nudos que se me han formado en la espalda, y por que quiero sentir dolor.
Quiero que él agua me deje ronchones en la piel, que me la queme, que se me caiga y así deshacerme de este cuerpo y esta piel que ya no me pertenecen.
La manos me tiemblan y la pastilla de jabón se me resbala de ellas numerosas veces para caer al suelo.
Me froto las manos al cuerpo hasta que me duelen.
Cuando creo que ya he eliminado todo rastro de suciedad salgo del plato de ducha y me envuelvo en una toalla.
Me dirijo hacia la habitación, pero algo me hace girarme y verme en el espejo.
Me devuelve el reflejo de una desconocida.
Tengo la cara llena de moretones y rasguños.
Los hombros están llenos de magulladuras y quemaduras por el agua caliente.
Me acerco al espejo y junto la palma de mi mano con la de la desconocida que me devuelve el reflejo del espejo.
Es entonces cuando lo comprendo todo. Nada va a hacer que este dolor, que este miedo y que esta culpa se vayan. Nada. Nada podrá sacarme esta culpa jamás. Da igual las veces que huya o las veces que me duche o las veces que corra hasta dejarme exhausta. Nada hará que vuelva a ser yo. Esa chica jamás va a volver. Nunca jamás. Ahora soy otra persona. Ahora soy una chica que ha matado a su padre, y se ha dado a la fuga. Ahora soy una asesina.
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Dangerous
ActionRegina Sørensen esconde un secreto. Y Kellan Hawk está dispuesto a descubrirlo. ¿Hasta donde estás dispuesto a llegar para conseguir lo que más deseas?
