Te vas igual que viniste, sin hacer ruido. Veo como te alejas de mí a paso ligero, como te esfumas sin explicaciones. Me duele, me duele el vacío que acabas de dejar en mí, noto como presiona mi pecho y no me deja respirar, empiezan a brillarme los ojos y a tambalearse mis rodillas. Hay penumbra a mi alrededor, los pájaros parece que han dejado de cantar, el aroma de las flores se ha esfumado y mi vida ha dejado de tener sentido.
Pasan los días, las semanas, los meses...y aún sigo extrañándote como aquella tarde que te fuiste. Sigo extrañando tus manos, tu forma de sonreírle a la vida, tu positividad y el brillo de tus ojos. Añoro tus confesiones de alma inquieta y tu filosofía de vida.
Cierro los ojos, respiro profundamente, intento no pensarte pero se me hace cuesta arriba. Estás en todas partes y todo huele a ti.
Todo carece de valor, incluso mi vida misma.
YOU ARE READING
El chico del destino
RomanceSandra acaba de romper con su pareja. Su vida se vuelve un autentico caos y no sabe que hacer. Sus amigas siempre están con ella y procuran que vuelva a ser la de antes pero no lo consiguen. Hasta que un día para Sandra todo cambia y todo vuelve a s...
