Un lúgubre inicio

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El joven como siempre vio llegar a los familiares que velaban a sus muertos, ese era un funeral particular. Dos mujeres lloraban, acompañadas de lo que parecían criados y miembros militares. El cura hablo.
-Hoy despedimos a Sir. William Green Chadwick. A sus 59 años, fiel a la corona, amado padre de familia y respetado noble militar, dios reciba su alma, que en paz descanse.

El que estaba en un rincón del cementerio era el padre del joven que observaba, un ser de aspecto sombrío pero con alma joven, activo y agradable, estaba parado presentando sus respetos al fallecido, a lo lejos estaba el lúgubre y horrible abuelo, igual de sombrío o más en su aspecto oscuro, escupió al suelo con desprecio y se metió en la casa.

- Que Dios le dé eterno descanso al alma noble del capitán - El cura bendijo la tumba y el ataúd comenzó a bajar.
Una figura oscura pero delicada veía con angustia hacia todos lados, una chica joven, vestida completamente de negro, lo único que resaltaba en ella eran sus brillantes ojos azules. Apretaba con dolor una rosa en sus manos, la cual dejó caer sobre el ataúd cuando esté descendió.

- ¿Es de la estirpe pura verdad padre?-pregunto el joven a su padre.
- Si, son gente de mucho honor. Siempre hay que presentar nuestro respeto hacia ellos.
- El abuelo no piensa igual...
- Hijo, ellos nos desprecian a nosotros por poseer la sangre de las bestias. Pero, respétalos, algún día nos tomarán como iguales.
- No lo creo padre. Vamos, tenemos trabajo que hacer.

Los ojos de la chica se fijaron en los lúgubres hombres que hablaban entre ellos.
-Madame Sunshine, quiero irme. - la joven le habló a su institutriz.
- María, aún el funeral no termina ¿qué te he enseñado? Compórtate como una dama.
-Si Madame. - Ella bajo la cabeza.
El hombre y el joven fueron a realizar su trabajo y enterrar al difunto. María miraba como la fosa se llenaba de tierra, y su amado padre era cada vez más separado de ella. Terminaron de enterrar al difunto.
el joven se dirigió a María -Mi más sentido pésame.- María iba a hablar, cuando su institutriz la interrumpió.

-Gracias joven. - Uso un tono algo soberbio, la chica solo se limitó a hacer un pequeño gesto inclinando un poco su cabeza mientras miraba al muchacho. El chico inclino su cabeza despidiéndose, tenía pelo marrón oscuro y enmarañado, sus ojos tenían un brillo rojizo, era delgado pero físicamente atlético, vestía de negro como todos sus familiares, se retiró a su casa con las herramientas. María con su mirada inquieta analizaba las herramientas que el llevaba y cada detalle.
-Madame, ¿porque le habló así?
-¿Así como María?
-soberbia, casi superior.
-Eso somos querida, ni se te ocurra mezclarte con esa gente. Su sangre es sucia, y ese es su lugar, abajo de nosotros, ¿entendiste? - Hablo severa.
-Si Madame.... - A ella no le gustó nada oír eso, para ella era sólo una persona más, no era muy feliz siendo noble. Padre e hijo entraron a su casa, el abuelo miro con recriminación a su hijo.

-enterraste a esa basura. - El abuelo era realmente autoritario. El joven miro a su abuelo, ¿podía ser tan desagradable?
-Padre, ¿Porque habla de esa manera? El capitán era un buen hombre. - 
-Nathan, Tu debiste hacer honor a nuestra sangre y enviar a esa tumba a ese bastando. Ya no tienes arreglo, espero que William sea mejor que tú... - El viejo refunfuñaba y gruñía. - Esas basuras se creen superiores. No saben el sacrificio que hizo nuestra estirpe.
- ¡Padre! ¡Ya basta! ¡Es increíble cuanto odio y desprecio le has tenido por generaciones a los Green! ¿Porque tanto rencor? - Nathan era un hombre de diálogo y razonable.

- ¡¡¡¿NO RECUERDAS LA CAZA BASTARDO?!!! ESOS MALDITOS GREEN CAZARON A NUESTRA FAMILIA CÓMO SI FUÉRAMOS ESAS BESTIAS!!!! - La saliva salía y salpicaba todo lo cercano al anciano, su grito término en tos, sus uñas parecían garras.- Los Blood siempre fuimos mejores... Siempre... - Entristeció.
Nathan se quedó callado, no quería pelear más con su anciano padre.

The BlueBird and BloodyRavenStories to obsess over. Discover now