Familia feliz, común, como cualquier otra familia, pero esta familia conflictos hay continuamente, es una catástrofe, es algo imposible de vivir, algo traumático.
_ cariño, ya volví_ dice aquel hombre borracho a las tres de la mañana._ cariño_ chilla el hombre.
_ ¿Qué sucede?_ dice la mujer enojada y con sueño_ como siempre llegando tarde, ¿no te da vergüenza?, ¿esto es lo que quieres enseñar a tu hijo?, ¡¿esto es lo que quieres?!_ dice histérica aquella mujer, cuyo cabello es chocolate rojizo y delgada, una mujer atractiva y joven.
_ ¿de qué hablas mujer?, no te enojes, solo fui a divertirme, ahora hazme un cariñito, ¿sí?_ dice el hombre tratando de abrazar a la mujer.
_ ¿estás loco?, me das asco, aléjate_ la mujer le empuja, rechazándole.
_ Me encanta tus ojos, son tan bellos, por favor, deja verlos más, quiero verlos siempre, quiero poseerlos, son tan bellos.
Aquella mujer tenía unos ojos tan preciosos, un color claro u oscuro, no se sabía si eran verdes o gris o azules, o una mezcla de todo, pero eran muy bellos, que no cualquier persona las tenía.
_ ¿mami?_ dice el pequeño despertando recién por los ruidos ocasionados por sus padres. Se levanta de su cama, baja las escaleras y ve a sus padres discutiendo, solo se queda ahí observando y escuchando.
_ ven, eres tan hermosa, esos ojos, me encantan..._ dice el hombre forzándola.
Éste le empuja y se recuesta encima de ella, tratando prácticamente de violarla, pero ésta no se deja, ella lucha hasta el final con tal de que él no le haga nada.
_ aléjate_ chilla fuerte la mujer.
El hombre ahorca a su mujer, hasta tal extremo que ésta cambia su color de piel a uno purpura. Éste con su ira empieza a apretarle los ojos con sus pulgares.
_ Estos ojos son míos, son solo míos_ dice el hombre sacando de su bolsillo trasero su navaja.
La mujer chilla tan fuerte como puede, pero éste con la misma navaja corta un poco el mantel de la mesa, ésta aprovecha de escapar, pero el hombre torpemente le alcanza y le tapa la boca con el pedazo cortado del mantel para que no se escuchara tantos sus chillidos.
El niño veía cada detalle que ocurría, cada suceso de sus padres, ese acto de violencia extrema.
El hombre con la misma navaja empieza a presionarlo en los parpados de la mujer con el objetivo de sacarle literalmente los ojos.
_estos ojos son míos, solo míos_ decía el hombre con una voz siniestra, con una voz que a uno le podría dar escalofríos. La mujer gritaba con todos sus fuerzas hasta dolerle su garganta, lloraba con tanta intensidad que su cara estaba roja, estaba llorando sangre por culpa del hombre, ya que éste le estaba sacando los ojos. El niño vio todo eso, vio como su padre le sacó los ojos a su madre, a su querida madre y desde ese día todo cambió para él, todo.
Al día siguiente la policía investigó el caso, la mujer murió y la encontraron sin sus ojos, estaba su rostro toda ensangrentada, tirada en el suelo.
El niño lo encontraron en su cama durmiendo, por lo que cuenta la policía. Al hombre no le pillaron, y desde ese día se le está buscando, buscando a ese hombre suicida que mató a su mujer, que le sacó sus bellos ojos y dejó abandonado a su hijo.
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Ojos de la muerte
Teen FictionRebecca, la personaje principal de todo este misterio, se verá asumida en un gran terror después de mudarse y hacer una nueva vida con su familia. Ella pensará que todo estará bien, pero en realidad la muerte la persigue, ella se dará cuenta de todo...
