Oscuridad, te he echado de menos.

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Ya decía yo que era demasiada suerte que estos sentimientos se hubiesen marchado, ya pensé que de verdad podría sonreír sin fingir, podría no sentir que sobraba en este mundo. De nuevo está ahí mi vieja amiga del espejo, burlándose, "no volverías a ser así, ¿verdad?". Deja de pensar así, estúpida, deja de pensar que mereces más, no lo mereces, no mereces sonreír.

De nuevo abres la boca, de nuevo haces daño, has matado sin querer, "¿no eras su luz en la oscuridad? pues acabas de romperle todas las bombillas de su camino" ¡Cállate espejo!.

No sé qué hacer, no sé qué decir, esos viejos pensamientos vuelven a mi cabeza y me golpean, las lágrimas vuelven, pero las retengo contra mis ojos y me hacen daño, escuecen. Echaba de menos ese dolor, echaba de menos sentir el daño que me hacen mis uñas al marcar mi piel, esta vez no llegaré a más, no merezco la compasión que se me prestaría si se supiese. "¿Pero tú te has visto? No mereces compasión, deja de pensar en ti misma, imbécil."

¿Y él? ¿Él cómo está? "No lo sabes,¿Sabes por qué no lo sabes? porque no mereces que confíe en ti." Tienes razón, maldita sea, tienes razón, me odio a mi misma, odio ser tan estúpida, tan bocazas, tan egoísta. Egoísta, esa es la palabra que ha usado, qué acertada, joder... Nunca me han descrito con tanta exactitud en una sola palabra, soy una egoísta.

"Tú le hacías sonreír y le has quitado todas sus sonrisas." Los espejos siempre dicen la verdad, ¿No? Juro que sólo pensaba en él... Sólo quería hacerle feliz... ¡Merece ser feliz!.

La situación es horrenda, la situación es la peor que podría ocurrir, en una habitación le dije... No quiero cruzar ninguna puerta por no herir a nadie... "Pues la primera en la frente, imbécil, has cruzado la peor puerta que podrías cruzar..." Tienes razón, de nuevo, qué asco doy... Qué vergüenza de persona... No valgo para nada, dije que no volvería a ser esa chica, que no volvería a pensar de esa manera, que no volvería a herir a nadie... Bueno pues aquí está, esa niña de quince años con heridas en los brazos que cercó su corazón de alambre de espinos para quien se acercase saliese herido y escarmentado. Rosa, rosa me llamó... Qué crueldad, usar la flor más bella para describir a la mujer más horrible, para describir a esa niña, para describir a la peste. Porque así soy yo, soy una peste, llego sin que te des cuenta, te mato y me voy, dejo la zona que piso yerma e inútil, no permito que nadie pueda vivir en ella.

Su corazón roto y el mío pequeño, menuda combinación, ¿de qué me sirve estar tan gorda con un corazón tan minúsculo? La grasa ha ocupado el espacio que debió albergar ese órgano.

De nuevo esos pensamientos... De nuevo esas ganas de ser lo que jamás lograré... Fea, gorda, mala, egoísta... Lo tengo todo ¿Eh? No hace falta que me lo diga un reflejo, no hace falta que me lo diga nadie, me doy cuenta yo misma, y merezco ser tan horrenda por fuera como lo soy por dentro.

No sé qué es lo que más me duele de todo esto... Pero creo que le he perdido... Creo que se ha vuelto a poner esa horrible máscara... Creo que volverá a fingir que está feliz y eso me mata por dentro... Me dijo que yo logré que sonriera de verdad... Ahora le he hecho sufrir... ¿Para qué valgo? ¿Para qué estoy en este mundo? Para herir. Soy como el diablo, él es bien y yo soy mal, él da luz y yo la arranco... Él me ha hecho sonreír y yo le he pisoteado...

Tengo dos opciones: seguir hablando con mi reflejo o encontrarlo en una cuchilla. Elijo lo primero "cobarde..." Sí, soy una cobarde, eso se me había olvidado, de nuevo, lo tengo todo.

"¿Ves lo que ocurre? Si no te hubiese conocido, si no existieses... Él no estaría mal."

DemianWhere stories live. Discover now