Parte I

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- Buenas tardes señores, hoy tenemos un nuevo compañero, el estará en el proceso de rehabilitación junto con todos nosotros. Un Fuerte aplauso para Bernardo.
Hey chico, ¿por que no nos cuentas por que estas aquí?, eso te ayudará a sanar las heridas. ¡Vamos!

- Emmm, bueno,  esta bien,  trataré de hacerlo.
Escuchen mi historia.
Una noche cualquiera en una fiesta,  conocí a una chica,  quizás un poco tímida y a la ves suelta para pasar desapercibida entre la gente, un poco callada para no hacerse notar.
Por que hay personas mágicas, te lo juro. Andan por ahí escondidas tratando de disimular su brillo, tratando de ser personas normales, tratando de ocultar lo especiales que son.  Esas personas son difíciles de encontrar, pero una vez que lo logras, esas personas te alumbran, por que cuando te tocan una vez,  lo harán para siempre.
Quizá esa noche no iba en busca de nada; andaba en busca de diversión con mis amigos. Andaba en busca de bailar,  reírme y volver a casa,  ya era costumbre.
Esa noche en medio de risas con mis amigos,  mire unos ojos, que en un principio parecían normales pero que luego noté cierta especialidad. Luego de mucho lo confirmé.
Poco a poco traté de acercarme, quizás esos ojos eran los que debía mirar una vez para no volverlos a olvidar.
Un par de piezas de baile,  una acercamiento a ella, sin embargo fue suficiente, pude tener su numero esa noche, no necesitaba más, solo quería llegar a ella poco a poco.

Quizás si una vez creí en el amor,  debo confesar que fue en el momento en que la besé por primera vez,  y debo confesar que si mi corazón latió de una manera anormal, fue el momento de incertidumbre por saber cual sería su respuesta a mi propuesta de ser algo más que amigos,
Confieso que mi sonrisa mas sincera fue el momento de mirar sus ojos aunque estuvieran cerrados mientras me Besaba, y también confieso que la lágrima más sincera surgió de mi,  el día en que la abracé por última vez sabiendo que nunca lo haría de nuevo. Pero Bueno, no estoy aquí para contar como finaliza la vida,  sino todo lo que se vivió en ella.

- Bonito comienzo, Bernardo, me gusta ese sentimiento.

- Créame que no terminé en un manicomio por ser loco,  sino por intentar hacer la cosa más cuerda que alguien intentó jamás.

- ¿Y qué es exactamente?

- Ya lo sabrán, poco a poco

- Continúe señor, me gusta la Historia

- Lo haré.

Un día de tantos, en uno de esos días en que todo esta bien, que eres feliz con esa persona, y cuando es todo por llamarlo así "perfecto" hay cosas que suceden.
Ese día era un día lluvioso, el frío del invierno quemaba los cuerpos que estuvieran solitarios, y aun así, también quemaba aquellos que estuvieran cubiertos y abrigados por otros.
Ese día, ella y yo decidimos hacer un plan de una película en mi casa, comiendo palomitas y disfrutando arrunchados del frío mientras disfrutábamos de la tv.
A pesar de que llevábamos mucho tiempo juntos, nunca habíamos estado en la intimidad, literal y figuradamente, aun me faltaba mucho por conocer sobre ella y ella sobre mi.
Quizás eso fue lo que me impulsó a amarla,  el misterio de conocer un mundo oculto.

- ¡Hola¡ ¿Cómo estás,  amor?

- Muy bien,  ¿Y tu?. Estaba ansiosa por llegar, había mucho tráfico a esta hora y el autobús andaba lento a causa de la lluvia.

- Bueno,  al menos fue precavido, no le perdonaría la vida al maldito conductor si le sucediera algo al bus sabiendo que lleva consigo mi mundo. Pero Bueno mi amor, entra, ¡Está helando mucho!

- Por supuesto amor.

Entró y cruzó la sala,  debo confesar que me quedé como idiota observando mientras modelaba en medio De La sala, ¡Dios, eso es caminar, lo demás es solo transportarse!
Miré desde la punta de la coronilla hasta el talón de sus pies. Es hermosa de cualquier forma
Traía puesto un vestido negro que se pegaba a su cuerpo y mostraba su esbelta figura. Podía ver su cintura, sus glúteos levantaban el modelaban un poco tapados por su cabello tan largo, negro y hermoso.
Su vestido, llevaba un cierre en la parte de la espalda, que le daba un toque de elegancia.

Después de un rato de hablar y charlar sobre muchas cosas solo callamos y reímos, pues aun no definimos que tipo de película, tampoco habíamos hecho las palomitas y ya estaba oscureciendo, por que aunque fueran poco más de las 6, ya entraba la noche por El Frío y las nubes que cubría por completo la ciudad.
Decidimos cocinar juntos y en ves de palomitas, decidimos preparar un chocolate para darnos calor y soportar el helage.
Confieso que me encantaba jugar con ella y besarla en momentos inesperados. Esos besos robados en los que me arriesgaba a que ella fuera la que robara por completo mi corazón, aunque desde hacía mucho ya le pertenecía.

Decidí que ella escogería la película está vez, dejaría que ella decidiera.

- Wow hermano,  que sentimientos. Pero todos sabemos que sucederá.

- Créanme que no señores,  todos aquí en esta sala de este manicomio no saben loco que esto llegará a ser.

¡Desnúdame tu alma! [Concluida]Stories to obsess over. Discover now