↭ princess complexx ↭

15 4 5
                                        

El día comenzó, un sol brillante se apreciaba por la ventana de una fría habitación. Todos los sirvientes gozaban del buen aire fresco que estaba presente en el jardín. Las flores de primavera se abrían al compás de la noche y el día. Todo era perfecto. Bueno, casi todo.

Ruben; el príncipe de Madrid. Era apuesto, pero muy vanidoso. El día de hoy no tenia ánimos, era el único de toda España que no disfrutaba del hermosa paisaje que tenia fuera de su gigantesca habitación.

Su rostro era escondido por una esponjada almohada, y su cuerpo por una suaves mantas color vino, muy bellos encajes a mano estaban presentes en estas, pero el no las tomaba en cuenta. No quería salir de ese lugar, en su cama se encontraba muy bien. No le hacía falta absolutamente nada. O eso nos hacia creer.

Ruben tenia hambre. Y cuando digo tenia hambre, es que enserio se moría de hambre. No sabia la hora que era, ni en que día estaba, solamente sabia que seguía vivo.

—Grrr... – Gruño el príncipe Ruben.

Sus manos fueron a parar en la suave almohada que yacía en el rostro de este, para seguido remo verla hacia un lado lejos de su anatomía. Al igual que con las sabanas que reposaban en el castaño. Su cuerpo se acomodo en el borde la cama para quedarse estático unos segundos, estaba aturdido de lo rápido que se había levanto de su cama. Abrió sus bellísimos ojos para que finalmente todo su ser se incorporara con el ser de donde se encontraba.

Debería de arreglar el asunto de su desayuno.

El chico solo se encontraba en unos simples calzoncillos de corazones, su pecho estaba descubierto dejando a la vista los diminutos bellos que tenia en los pezones, que el mismo cree que tienen súper poderes. Todo un idiota.

Se dirigió hacia el armario donde saco unas prendas ligeramente cómodas, hoy no tiene asuntos oficiales del país que atender. Eso era un milagro para Ruben, casi nunca tiene tiempo libre para sus amigos, o para el mismo. Desearía no haber nacido como un personaje de la realeza.

Al terminar finalmente de vestirse, camino hacia su puerta para salir hacia los grandes pasillos del castillo Doblas.

— ¡Rebeca! – Llamo Ruben mientras se dirigía asta las escaleras.

Una agitada chicha con nombre aparentemente ''Rebeca''  se presento en el mismo instante en el que llamó Ruben. Desde lejos se le notaba lo interesada que estaba por el. Pobre chica.

— ¡joder! Rebeca, deja de hacer eso. – Regaño Ruben, que tenia acelerado el corazón gracias al susto que le pego la chica, ella solo agacho la cabeza apenada. – Algún día me darás un infarto.

— Lo siento Príncipe Ruben. – se disculpó.

Ruben mejor no le dio más importancia al asunto.

— Ya dejarlo así – dijo asqueado – lo que decía. – bajo el primer escalón, seguido por la sirvienta – ¿Donde están mis padres?

— Pues la Sr. Anne se encuentra en una junta de dictadores. Y el Sr. Doblas se encuentra en el cuarto de la Sra. Maggie. – Hablo mientras se tropezaba torpemente con los escalones. Ruben frunció el ceño al escuchar donde se encontraba su padre.

— Es todo Rebeca, puedes irte. 

Ella no se quería ir.

— Aquí estoy para lo que se le ofrezca príncipe Ruben. – Hablo en doble sentido. Ruben lo noto.

Rebeca subió de nuevo las escaleras perdiéndose en el pasillo, Ruben finalmente llego al íntimo piso donde se encontraba la cocina. Al entrar se sorprendió de no encontrar a su cocinera.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Apr 10, 2017 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

 Princess ComplexWhere stories live. Discover now