7:30 Am, 3 de septiembre
A las 7:30 Am comenzó a resonar lo que pensé que jamás volvería a molestarme. Otra vez la inevitable rutina que tanto detesto, regresaba a mi para sacarme a patadas de mi hermoso sueño.
-¡Te detesto!- golpeé el reloj.
El golpe fue tan violento que se le quebró la cubierta de cristal de la pantalla y el número 7 se esfumó de ella.
Removí la pesada sábanas y llevé mis pies a fuera de mi cama para levantarme. Desde que toqué la fría madera del suelo recordé algo y me puse de pié rápidamente. -Hoy es mi primer día del segundo año de preparatoria- Por eso la alarma me despertó. Que torpe soy.
Mi nombre es Sasha. Soy una chica de 16 años de edad con cabello negro, largo con hondas y ojos verdes que disfruta a plenitud de su adolescencia... Ya paro... Acabo de recordar que solo tengo una sola amiga. -¡Ay, que piso más frío! -Me agaché para entrar una mano debajo de la cama y sacar mis amadas pantuflas blancas con diseños de corazones azules. Entré los pies en ellas y sentí como ese insoportable frío desaparecía.
-Otro año mas de clases... -Mi pequeña habitación es muy acogedora. En esta casa tenemos otras más grandes, pero prefiero tener todo al alcance e ir tirando lo que ya no necesite. En mi mesita de noche, donde estaba la pobre alarma ahora destrozada, tengo una lampara con una bombilla negra que vino con un diseño de estrellas y corazones. La encendía por las noches para dormir acompañada de todas esas siluetas que danzaban por las paredes. Sin embargo, comenzó a causarme insomnio y desde ese momento se convirtió en mi peor enemiga.
Soy una orgullosa seguidora del lema "Dormir bien o morir". Si no la he arrojado a la basura, es por que me la regaló mi mejor amiga y si algún día le da la gana de volver al país, quiero que la vea.
Me acerqué al espejo apoyando las manos sobre el gavetero para acercar mi rostro mientras levantaba mi pie derecho hacía atrás; tengo la costumbre de pegar la cara al cristal, no sé porqué lo hago. Bueno, analicé mi cara por cada rincón y luego mire mi cuerpo. Mi pijama blanca con corazones verdes me tenía harta.
-Estoy tan linda como siempre. Pero mi cabello es todo un fastidio. -Ahora que volveré a estar saliendo todos los días tendré que prestarle más atención. Por ahora solo me quitaré la pijama para tomar un placentero baño caliente.
7:35 Am
Mientras lavaba mi cuerpo, imaginaba a mi mamá en la cocina preparando el desayuno. -Espero que esté preparando puré de papas con huevos revueltos y algo de cebolla.- Sin duda mi preferido en los días de escuela.
Salí de la ducha para secarme ahí mismo lo más rápido que pude; luego me removí el gorro del baño para colocarlo en su puesto.
-¡Hora de desayunar!- Salí sonriente de mi habitación y baje las escaleras mientras me arreglaba el cabello. Extrañaba el aroma que se escapa de la cocina y la música romántica que siempre escucha mi mamá. Aunque ahora está más silenciosa qué nunca... Terminé de bajar y perdí el aliento tras entrar dramáticamente a la cocina. No había ni un sartén sobre la estufa; la mesa estaba desértica y a mi descomunal nivel de sorpresa, ví una sobresaliente nota rosada pegada en nuestro refrigerador en medio de nuestras fotografías.- Eso será..- Tenía temor de leerla, pero de todas formas me acerqué para hacerlo.
Nota
"Preciosa, me llamaron bien temprano del trabajo y decidí salir sin molestarte. Lo siento, no hay nada que puedas preparar para comer, así que por favor vete temprano y compra algo en el camino.
Te quiero ♡"
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Como si fuera un sueño©
FanfictionLos jóvenes creen que el amor verdadero solo está en las películas pero hay constancia de que las hermosas historias de amor también pueden ser reales.
