Otoño, que hoy comienza sin tapujos a teñir nuestros árboles de intensos colores, da paso al amarillo, al rojo y al naranja que se meten en mi interior. Perdida voy entre las hojas de camino a la escuela, no importa si llueve porque al final el placer es incomparable. Veo el paisaje a mi alrededor, puede que sea más gris, pero toda la vida es así, si no la sabes pintar.
Deberíamos nacer con pinceles en el alma y en honor a ello, pintaré un cuadro en lo más profundo de mi mente, como una fotografía eterna a la que jamás por encima pasarán los años. Benditas calles, bendita ciudad y bendito el instante de viento. Hacen que admite las bellas calles frías, pero admire lo bello de vivir. Soñar despierta. Porque eso hago, viviendo perdida entre las hojas.
Necesito un café, tanto como a mi canción favorita. Requiero del otoño como todos los artistas. El vaivén de las gotas de lluvia, las nubes en mi pelo, no importa cuánto intente hacer que todo suene una poesía. Soy un desastre. Me río porque sé que llego tarde a mi próxima clase. Aunque no me importa. Como artista, prefiero fotografiarme en el océano de cemento.
¿Me castigarán por llegar tarde a clases?
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Otoño, querido otoño
Short StoryEl otoño comienza sin tapujos pintando las grises calles
