el comienzo del todo

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Todo era oscuridad solamente se veía una pequeña fracción de luz, que iluminaba lo más mínimo, de aquella cueva, tan fría y bersatil no me dejaba pensar, en como podía salir de aquel lugar, solamente escuchaba mis pensamientos, que me susurraban.
- Sal de aquí o será lo último que verás - sin pensarlo dos veces, me levante, alce la mirada hacia esa luz tan insignificante pero tan clara, que me dieron ánimos de tocarla, me levante con un esfuerzo impresionante, a tal punto que me tuve que apoyar en la roca más cercana a la tenia acceso, cuando por fin tome fuerzas para dirigirme hacia aquella luz, un ardor recorría los dedos de mi pie a tal punto que la sentía en los tobillos - que me pasa? - se sentía cada vez más arriba recorriendo todo mi pie llegando a los gemelos, luego a los muslos, hasta que por fin paro en mi cadera, no me podía explicar que era esto que me dejaba inmóvil impotente para movilizarme, era completamente extraño, porque lo sentía en mi pierna izquierda, entonces me arme de valor, y empezé a cogiar, lentamente y sutilmente, porque claro mi objetivo era llegar a esa luz, nada me podía quitar tal idea de mi mente, nada siquiera el dolor de mi pierna.

Claro está no soy más que un hombre que comete infinitos errores por llegar a mi objetivo sin mirar lo malo que puede ser, sin embargo tomo mi pierna con los dos brazos, y empiezo a brincar en mi pierna derecha, no pienso en el dolor solo en el objetivo, cada vez que me acerco la luz se hace más y más grande hasta llenar mi rostro, luego me pechos, mis piernas, y por último todo mi cuerpo a tal punto que puedo ver en lo lejos un objeto muy grande - será una roca gigantesca o será un edificio - se me es muy difícil enfocar mi mirada hacia esta luz.

Nunca he logrado salir, mis ojos viven en las sombras en la oscuridad nada más que el vacío, en una taberna que lo único que hay son rocas y un insesante viento que creo que me llama, pero no le prestó atención solo quiero salir, sentirme libre, sentir el calor.

Qué es esto - tan hermoso que no puedo quitar de la vista aquel paisaje, el suave viento me golpeaba mi cara, una sonrisa enseguida solté, un grito tan fuerte como el rugir de un león, libertad es lo único que rondaba en mi mente, aspire todo el aire que pude, sentía como recorría el oxígeno por mi nariz hasta llegar a mis pulmones, de pronto pude enfocar todo lo que me rodeaba, por primera vez pude utilizar todos mis sentidos, el olfato, el olor era tan agradable que sin dudar dan ganas de probar algo, la vista, nunca pensé que hubieran tantos colores, tan llamativos que me dan ganas de tocarlos, sin olvidarme del tacto, no sabía que hubieran tantas superficies, liso, rasposo, suave, entre otros.

Pero claro está primero tengo que decirle cómo llegue a ese lugar, como olvide todo, incluso caminar, al principio vivía en una zona urbana en el departamento del cauca, vivía en un pequeño pueblo llamado villa hermosa, las personas hasta que alcanzo a recordar eran todos muy buenas personas, hasta que el mes de febrero del año de 1981 se mudaron una pareja de bogotanos, al principio todos los habitantes de mi pueblo le dimos la bienvenida, pero no era suficiente para ellos, llegaron con una tónica de gobernar, pasar por encima de los demás - Pero quienes se creen solamente llegaron a hacer enemigos, y claro que los consiguieron​, yo mismo fui uno de ellos por la misma razón de que eran mis vecinos, a mi me apodaban Chaparro, un apodo de verraco, en la nueva parte del pueblo, abrieron una tienda de carnicería y enseres, al comienzo nadie les compraba pero solo era que les dieran tiempo para que se tomaran la confianza de los demás - no eran más que un par de hipócritas, entonces desde ahí pensé en hacerles, algo que no olvidarían.

Cuándo me arme de valor fui a su casa - quién eres tú? - con un mirada profundo los miré fijamente a tal punto que se intimidaron - a qué has venido - sin decir ninguna palabra seguí en silencio.

Las voces que me hablaban en mi mente, me decían-que entrara, para amarrarlos y dejarlos morir de sed y hambre- porque esa es la forma de matar lentamente mis pensamientos me forzaban a actuar pero al ver que no era el lugar ni el tiempo para hacerlo, me dispuse a retirarme, lentamente paso a paso, dejando misterio por cada paso.

Me dirigí a mi casa, vi mi sillón que por tanto tiempo me a acompañado, y me senté pensando en una sola cosa - tengo que matarlos no los puedo ver vivos más tiempo - la frustración me recorrió por todo mi cuerpo, empeze a entrar en escalofríos mi cuerpo se paralizó de pronto un momento de adrenalina paso por mi cuerpo, no lo pensé mas, me dirigí a mi cocina, cogí lo primero que vi en ese momento, lo cual era un cuchillo de 15 centímetros de largo, luego fui a mi salón de herramientas, de ahí cogí un alicate, un maso, y por último un pico, en mi entrada vi una cuerda y la cogí, cuando se me pasó el momento de adrenalina, pensé que el mejor momento de atacar era de noche.

La oscuridad es mi amiga, y la soledad mi amante, seguro pensaran que estoy loco pero no!! Solamente estoy razonando la vida de otro, yo creo que la vida es solamente, la transendencia de la siguiente , la vida espiritual, la vida ante Dios, les voy a hacer un favor, claro está esto va en contra de mis creencias, pero eso no importara, porque mi Dios me perdonará todo, el es piadoso.

Ya al tener todas mis herramientas y al ser de noche, me dirijo a mi puerta la abro sutilmente y me dispongo a salir, la oscuridad me va a ayudar a cometer el crimen perfecto, vivo en la oscuridad, como un murciélago, oculto, paso tras paso, cuando llegó me quedo inmóvil pensando por última vez lo que voy a hacer - ya no hay marcha atrás, lo voy a hacer, no importa quien, ni me importa como - veo la puerta de madera, demasiado fácil de abrir, solamente necesito, un martillo y un destornillador, para forzarlo y abrirlo, después de tanto esforzar lo puedo abrir, primero miro con mi ojo derecho, fijándome que no hallá nadie, pero claro quien va a ver es de noche, la luna está en una de las fases más oscuras - la luna está creciente, el momento exacto, para entrar y masacrarlos - al entrar me entero que son muy ordenados, camino el pasillo sin nada más que cuadros, más adelante puedo reconocer la sala, en la parte izquierda está la cocina y un cuarto que no reconozco que sea, en la derecha se encuentran  dos cuartos, entro a la puerta de la derecha, donde no hay más que libros , periódicos y objetos de higiene, al no verlos cierro la puerta con cuidado - solo queda esta, ahora no hay nada más que se interponga - estiro mano, los nervios me controlan, pero mi sed de sangre es más grande que cualquier otra cosa, giro mi mano hacia la izquierda, sin mucho esfuerzo logro abrir la puerta un poco, claro para ver quien o que hay, asomo mi ojo izquierdo, y puedo reconocer en la oscuridad una cama - por fin los encontré, mira tan inocentes durmiendo, y no saben lo que les espera - paso todo mi cuerpo, rozando la puerta para hacer menos silencio, saco el cuchillo, pero lo pienso mejor y prefiero sacar la cuerda, los voy a amarrar para que no puedan escapar, tengo que acercarme más para poder ver si estan los dos -  la mujer está
Durmiendo por la derecha y el hombre por la izquierda

La adrenalina se acumula, no siento nada mas, sudan mis manos, mi frente, y mis pechos, pero no me importa, primero voy por el hombre, porque es el único qué e me puede detener, de repente saco mi maso, por si algo pasa, ya no hay nada más que el y yo, me lanzo con mis manos apuntando a los brazos.

Conflictos Sin FinWhere stories live. Discover now