Una última vez

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Me llamo Thomas Delgado, tengo 15 años, vivo en Puerto Rico y luego de que vi algo traumante con mis propios ojos mi vida cambió.

Mi familia y yo íbamos camino al hospital para visitar a mi tío enfermo hacen ya varias semanas. Yo actuaba normal, todavía no había visto a mi tío personalmente. Sabía que le había dado un paro renal y que estaba muy grave desgraciadamente para todos nosotros.

Tenía muchos sentimientos mezclados: ansias, miedo, alegría, tristeza... Era algo indescifrable.

-Bájense aquí en lo que busco donde aparcarme. -anuncia mi padre y todos le obedecemos.

Éramos una familia numerosa y debían entrar dos personas solamente, así que decidí esperar. Por cada par de personas que salía sentía más miedo y me entristecía, la mayoría salía llorando y otros los consolaban.

Cuando llegó mi turno, verlo ahí postrado causó un vacío en mi corazón. Cubro mi boca con ambas manos y lágrimas salen sin poder evitarlo. Mi tía me hace una seña para que no siga llorando ya que él se puede dar cuenta y me acerco a él.

-Hola... -susurré. Quiero decirle que lo amo mucho y que se cure porque lo extraño, pero las palabras no salen.

Su cuerpo convulsionaba, un tubo trasaba su garganta, sus ojos estaban rojos los cuales miraban a su alrededor.

Al parecer mi presencia lo ha dejado atónito, ya que nuestra relación no era muy buena que digamos.

***Flashback***

Me bajo del auto dando un fuerte portazo sin importarme si lo rompía o no. Me debía quedar otra vez en casa de mis tíos porque mis padres trabajaban hasta tarde y no dejaban que me quedara solo.

-¡Ya llegué!-anuncio alzando la voz para que me escuchen. Toco la puerta repetidas veces a ver si alguien se digna a abrirme al fin.

La puerta se abre y me muestra una silla de ruedas con mi tío sentado en ella.

-Hasta que por fin llegas.- comenta para luego adentrarse a la casa.

-Sé que no soportas verme el rostro, pero vas a tener que aguantarte. -le respondo divertido con un tono sarcástico.

-Estás esperando a que te responda de igual manera y que empecemos a discutir, pero no te daré el gusto. Thomas, si sigues por el camino por el cual vas, te va a ir muy mal y cuando abras los ojos será demasiado tarde. -finaliza marchándose a otro lado de la casa.

***Fin del flashback***

Cuando al fin voy a decir algo, un sonido fuerte y constante hace que me tape los oídos. Cuando abro mis ojos veo como mi tío lentamente deja de convulsionar y su cuerpo se queda inmóvil. Grito su nombre para que reaccione, pero al no recibir una repuesta lloro desconsoladamente.

Tantas oportunidades para decirle y mostrarle mi cariño, pero nunca quise por mi orgullo. Ahora me doy cuenta que si pudiera retroceder el tiempo le hubiera dicho lo mucho que lo amaba.

One last time...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora