PRÓLOGO

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ZOÉ...

Me desperté a causa de la alarma que está en el mueble junto a mi cama, marca las 07:10 am, abrí los ojos y me estire estando aún acostado, después de un rato ido me senté en mi cama y fije mi mirada en la ventana que muestra una mañana tranquila de ciudad, al parecer estará soleado el día, y en ese momento pensé que hoy, hoy es otro día más, pero más que, o más de que.
Yo creo que en vez de que la gente diga "gracias por otro día más" dijera "un día nuevo, en blanco" porque así son los días, nuevos porque no sabes que vaya a pasar, aunque tengas planes para todo el día, aunque para mí no tenga el mismo significado y sea "lo contrario". Porque para esas personas que están apegados a la rutina, como pienso que yo igual me encuentro hundido, es exactamente igual todos los días, por eso se llama rutina, ¡daaa!. Pero no sé, habrá personas que me dirán "oye por eso decimos un día más, porque es otro día en el cual tú tienes que, uno, hacer algo nuevo, o dos, seguir haciendo lo mismo" (...).
Y mientras sigo pensando en cómo son y/o como pienso que deberían ser los días, escucho como mi madre hablarme para recordarme que lleve a mis hermanos al colegio en un rato más. Así que me visto lo más rápido y casual que puedo para sacar el auto y llevar a mis hermanos, entro al baño, que no queda lejos de mi habitación, me asomo en el espejo y veo ahí a un chico, aparentemente "emo" de 17 años encima, más bien ya cayendo en los 18, que no tiene un propósito en mente por ahora.
Me remojo la cara y me lavo los dientes, saco mi cepillo del mueble/espejo y me doy una leve peinada para después bajar con mi madre y hermanos.

Al cabo de unos minutos, abro la puerta de la sala y bajo las escaleras que dan al jardín y camino a la cochera. Saco el auto de papá, y espero a que mi mamá termine de darles las indicaciones a mis hermanos y decirles que dios los bendiga en su día. Después de su respectivo beso, se dirigen hacia el auto, enciendo el motor y nos vamos directo al colegio. Sofía me pregunta durante el camino por qué deje de estudiar, por qué soy muy aislado de los demás, qué si todos pasamos por esa etapa por la que estoy pasando en la vida, qué si todas las personas son iguales, qué si todos al ser adultos nos comportamos cómo mamá. Y yo intento contestar todas sus preguntas con solo una respuesta, pero es imposible, ninguna pregunta se parece, aunque varias tengan que ver con lo mismo, pero al final logro obtener la respuesta para todas sus preguntas, a lo mejor no sea la mejor respuesta para ella, pero sé que futura mente lo entenderá, Joshua solo nos mira con bastantes dudas, pero "ignoro" eso y prosigo a decirle mi magnifica respuesta a Sofía.

- pues... las personas son iguales porque quieren, pero no quiere decir que eso sea lo correcto.

- aaaaaah!... y que quiere decir eso Zoé.

- lo entenderás cuando cumplas 14- o eso espero, ya que yo a esa edad lo comprendí. En ese momento Joshua me interrumpió de mi pensamiento repentina y aparentemente eterno.

- y por qué no nos quieres decir ahora Zoé

- si por qué- Sofía se escabuchaba un poco desconcertada y enojada, yo procure explicarles rápida y claramente, ya que no faltaba mucho para estar en el colegio.

- porque no tendrá el mismo significado ahora que cuando tengan más de 14 años.

Y después de esa charla tan "profunda" llegamos al colegio, al parecer no era tan tarde como pensaba ya que camino acá se me había hecho eterno. Apague el motor y me despedí de ambos, les dije que se comportaran y no fueran violentos o que se dejaran maltratar, ambos asintieron y salieron del auto y se desvanecieron poco a poco entre los demás niños. Al cabo de un rato volví a prender el auto después de un rato esperando a que no se atravesara un niño junto a su mamá o amigos frente de mí, y partí rumbo a casa.

EL ENCUENTROWhere stories live. Discover now