La ví a lo lejos hablando con una amiga, no sabía si me habia visto llegar.
Me arriesgue a extender los brazos para abrazarla, no sabia como reaccionaria.
Una gran sonrisa interrumpio su charla, comenzo a gritar mi nombre.
Corrio y me abrazo.
No nos vimos en tres meses,
Me extrañaba, y yo a ella.
Salto sobre mi, rodeando mi cuello con sus brazos.
Sus delicadas piernas se soltaron del suelo,
La sujete de la cintura,
La levante y giramos.
No hubo vertigo, el aire nos despeinaba y las risas se encontraban con anelo,
Su carcajada era una dulce melodia primaveral, era profunda felicidad.
Tarde tres meses en abrazarla,
Una vez en el suelo; me sonrrio,
Sus profundos y sinceros ojos marrones me emocionaban, me provocaban un nudo en la garganta.
Tal vez el único abrazo que necesite,
No me lo esperaba, pero si lo deseaba.
"Te extrañe, tonto" me dijo ella.
La emocion me inundo,
Todo sentimiento que no sea felicidad era eclipsado,
Mi rostro reflejaba una satisfaccion inconmensurable,
Mi sonrisa era indisimulable.
Nunca necesite tanto algo,
Por dentro; moria por abrazarla,
Me volvi adicto a esa inexplicable cantidad de cariño,
Hasta el dia de hoy extraño ese abrazo,
Me volví adicto a ella.
Solo faltan tres meses,
Vale la pena esperar.
