Como deseo nunca haber nacido, nunca haber existido, nunca haberlo conocido. Gracias a ese maldito es que estoy aquí y ahora, gracias a él es que deseo morirme en estos momentos, gracias a él es que toda mi vida cambio, mis amigos, mis calificaciones y todo lo que era normal de repente dio un giro de 360°. Maldigo el día en que tuviste que entrar a mi vida, porque si no lo hubieras hecho ahora sería muy feliz. Algún día te tocará sufrir lo que yo estoy sufriendo por ti y cuando ese día llegue te arrepentirás.
-Doctor, ¿Mi hija se encuentra bien?- preguntó mi madre toda alterada cuando le contaron de la noticia.
-Es difícil de descifrar porque es un don que nunca antes de había visto, es más, yo con todo el respeto del mundo le puedo asegurar que no creería que es un don porque a nadie le gustaría tenerlo- respondió el médico con una cara de espanto.
-Pero doctor, no puede ser que ella este así, era diferente, nuestras vidas eran diferentes-
-Eran señora... usted misma lo acaba de decir...-
Algunos suelen pensar que la vida teniendo algún don es mucho más fácil de lo que aparenta. La verdad es que depende mucho de el don que te haya tocado. Estos dones se heredan dependiendo de los padres. Actualmente los dones ya han sido clasificados, lamentablemente no hay nadie que te pueda decir desde que naces el futuro al que estas destinado. Cada don es único de cada individuo y muchos de ellos son simplemente fantásticos que se logran desarrollar completamente a la edad de 18 años.
Para saber el don con el que naciste debes de asistir a la escuela, según los adultos ahí encontrarás tu destino y también tu don. La verdad es que yo soy la excepción, mi nombre es Sara y tengo exactamente 18 años y aún no se cual es mi don o para que sirvo en esta vida. Me gustaría descubrirlo y es por eso que en la escuela soy la que más destaca, la que siempre le hechas ganas y la que entrega lo que los profesores quieren en el tiempo en que lo piden. Estoy harta de esforzarme tanto y cada vez tener menos resultados. Estoy cursando el último año de preparación superior y se supone que dentro de poco podré conocer mi destino. Al menos eso siempre dice mi mamá.
-Sara, ya levántate porque tienes que ir a la escuela- dijo mi mamá quitándome las sabanas
-Pero mamá, todavía es muy temprano como para andar despierta-
-Hoy es el día, por fin después de tanto tiempo podremos saber cual es tu don-
-Mamá, no me salgas con tonterías, hasta Roberto que es el perdedor del salón ya sabe que tiene el don de la telepatía y yo ni siquiera sé cual tengo y soy la que más le hecha ganas a la escuela-
-Bueno hija, como quieras...- dijo mi mamá saliiéndose de mi cuarto
Se supone que cada año se eligen a los estudiantes que presentan las aptitudes correspondientes al don que tienen. Hoy va a ser un día importante porque por fin podré saber cual es el mío. Al menos eso se supone que deberían de hacer, pero cada año es lo mismo. Se va más de la mitad de la generación menos yo porque aun no descubren mi propósito en la vida. Espero que en esta ocasión sea diferente.
-Hija, ¿Lista para ir a la escuela?- dijo mi mamá asomando su cabeza a mi cuarto
-Sí, estoy lista-
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Lágrimas que Matan
Teen FictionLa vida dió un giro de 360 grados para Sara, una adolescente de 18 años que no sabe porque la vida le cambió tan radicalmente. Su madre siempre le recuerda que debe esforzarse más para algún día descubrir el don que heredó en su vida pasada. Es así...
