Las aves revoloteaban por cada rincón del gran terreno, varios pétalos rosados caían de los arboles y una hermosa brisa recorría el camino.
Una chica de por lo menos 16 años estaba sentada abajo de un árbol nombrado Sakura, su cabello estaba conformado por dos coletas, cabello negro y en su flequillo teñido de color rojo carmesí. Traía puesto un kimono color carmesí con detalles negros, sandalias y en un costado un paraguas negro, casi la mayoría de tela era de seda. En sus manos sostenía un rollo de hoja y una pluma negra.
Escribía cada palabra que se le venia a la mente, era esplendido la forma en la que relacionaba las palabras, como si de un libro se tratase.
Era su diario, como ella lo llamaba, le agradaba la idea de levantarse y buscar un lugar adecuado para notar lo que había pasado en su día anterior, siempre seguía esa rutina, y era magnifica.
Igual amaba estar afuera de la washitsu -así nombraban sus casas de mayor tamaño los chicos en la edad antigua-, ese era su hogar, enorme y al misto tiempo acogedor. Y eso que no vivía sola, igual vivían otras personas, era normal ya que ese lugar era un orfanato.
Snif Snif
Ella sonrió, supo de quien se trataba ese sonido, de ese chico de cabellos negros que la traía loca desde su niñez.
-No deberías estar aquí, sabes que eres alérgico a los pétalos- dijo graciosa la joven volteando para ver a un chico moreno, cabellos negros y despeinado, traía puesto un Hakama -según la vestimenta de los hombres-, igual modo pudo notar la expresión del chico, se notaba su nariz teñida de ese color rojo -parecía que había estornudado bastante- y una notable sonrisa en sus labios.
-Vamos Tami, no dejaría a una doncella sola- dijo jugueteo el chico, ella simplemente bufo.
-Sabes perfectamente que odio ese nombre- desvió la mirada.
El rió, amaba esa parte de ella, ese tono de niña caprichosa, en especial cuando se enojaba, era realmente adorable.
El se acerco mas a ella, tomo sus hombros e hizo que volteara delicadamente.
Sus ojos.
Eran simplemente perfectos, como dos lagunas de ese color azul claro. Y el, ojos verdes como un gato, eran simplemente bellos.
Se quedaron mirándose por un buen tiempo. Amaban eso, amaban mirando cada rasgo de sus caras, eran simplemente perfectos los dos.
Los minutos se convertían en segundos, era expendido sentir cada respiración, sentían las ganas de amarse, de protegerse, pero para ellos no era nada fácil. Tenían entre ellos sentimientos desde chicos, aun que fueran polos opuestos, se amaban, se necesitaban... se querían.
-Tikki...-.
-Plagg..-.
Se acercaban poco a poco, sentían la respiración del otro, sus cuerpos tambaleaban por cada paso que daban, sentían como los bellos de su cuerpo se erizaban y el calor que sentian en sus mejillas. Se amaban entre ellos, eso no había duda.
Y entonces, paso.
Habían juntado sus labios, era una sensación fascinante, podían saborear cada sabor de sus labios.
Ella tenia el sabor de galletas, sus labios eran suaves. Por otro lado, el tenia el sabor de queso, aun que ella odiaba ese olor amaba cuando el sabor venia de el, sus labios estaban suaves y tibios, los amaba. Pero como siempre, el aire es causa de que terminen ese beso lindo y tierno. SE separaron, pero no solo eso, se sonrieron así mismos, esa tierna sonrisa no se despegaba de sus caras, igual se habían entrelazado sus manos.
Era el mejor día de sus vidas, como 2 almas se juntaban en un beso representando el amor verdadero, era magnifico esa sensación de mariposas revoloteando en sus estómagos. Pero como toda historia tiene un comienzo, igual tiene un final. Aun que su amor fuera enorme entre ellos, fue robada.
Varias lagrimas pasaban sus mus mejillas, no creían en lo que habían de convertirse. Gracias a ese error, gracias a esos celos, gracias a esa maldita regla, debían separarse.
Un día, estaban juntos como siempre soñaron, se amaban como se merecían, pero al otro, solo se separaban, se alejaban, y cambiaban su forma física por ello.
Y eso hicieron, separarse por varios años, por varios días de su eterna vida. Odiaban cada noche en no estar abrazados sin temor, pero solo era una ilusión, no volverían a juntarse, tal vez sus portadores si, pero ellos ¡Ha! solo era un sueño no cumplido.
Eso eran, personas que no merecían estar juntas, personas que no se amarían, solo distancia y dolor se encontraba en sus alrededores.
Una historia que deben contar.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------
YOU ARE READING
My Beautiful Story - Miraculous Ladybug
RomanceLa generación de miraculous avanzaba por épocas, y un amor inexplicable llegaba a sus vidas, y era el momento de nuestros dos jóvenes salir a escena, e igual a sus sucesores. Al transcurso de su trabajo como super heroes, cada uno, como la azabache...
