"Aun no ha llegado y ya es tarde" Proyecte mi voz furiosa por toda la casa mientras terminada de arreglar mi el cabello.
Esa noche me disponía a ir para una fiesta de Hallowen, en la casa de uno de mis mejores amigos en compañía de mi prima, que se disponía a terminar de arreglarse en nuestra habitación; y de otro de mis mas queridos amigos que ya hacia esperando en la sala de estar por nosotras, ya arreglado y perfumado, a pocos minutos de haber llegado a mi casa.
-Llama a ver por donde viene- grito Joe.
Esperaba por la llegada de mi Abuela, quien tenia en su posesión varios artículos que nos hacían falta para salir, además de nuestro dinero del trabajo que amablemente nos fue a recoger. Escencialmente, sin ese dinero no podíamos salir.
Al poco rato llego Daniela, la novia de mi prima. Recibí una llamada de Alexander preguntándome por mi ubicación, al yo mencionar le que aun no había salido de mi casa se preocupo un poco, me advirtió de nuevo que los autobuses hacia su urbanización dejaban de funcionar al rededor de las 8pm, y yo a las casi 6pm con más de 2 horas de viaje que me aguardaban aun esperaba ya casi lista para salir.
-Recuerda que el camino es largo, y ya por los vientos que soplan te tocara que agarres taxi, si no puedes pagarlo no te preocupes, aquí yo lo pago- Dijo el preocupado.
-No te preocupes bebe, yo llegaré como sea, esa fiesta no me la pierdo por nada- le dije y luego colgué.
No podía perderme esa fiesta, tantos meses de planificación prometían una velada de descontrol, licor, sexo, drogas, olvido total de la realidad... Una fiesta así, de las que tenía mucho sin disfrutar, era lo que necesitaba para despejar mi mente de las obligaciones de la universidad, el trabajo y la resiente discusión de quien fuera mi pareja con quien nos habíamos tomado un "tiempo" para pensar, o que mejor dicho, ella pensara que es lo que de verdad quería en su vida. Admito que yo estaba afectada, pero de tantas puñaladas uno se acostumbra a los rasguños.
Por fin mi abuela llego con nuestras cosas, y arrancamos a toda velocidad hacia la otra ciudad, donde vivía Alexander.
El viaje en tren fue largo y desesperante, nuestros juegos y chistes aliviaban un poco ese molesto ambiente de tensión que se generaba, un par de fotos y repasar todo lo que haríamos al llegar. Hicimos una rápida parada para esperar a una de mis compañeras de la universidad que venia acompañada de su hermano y un amigo, todos nos presentamos y nos dispusimos a seguir nuestro camino.
La tensión seguía y los muchachos se desesperaban más y más; a los pocos minutos empezaron a quejarse.
-Mira la hora que es ¿en serio piensas que haya autobus?- me preguntó mi prima Joelys.
-Ya a esta hora no hay, tendremos que subir en taxi y caminar no es una opción- respondí, segura de mis palabras pero con una pequeña preocupación de como tomarían ellos.
-Somos ocho personas, tendremos que tomar dos taxis y no creo que tengamos efectivo suficiente para eso- respondió ella con molestia en su voz.
Ariely, mi compañera, interrumpió para aliviar un poco el ambiente -Creo que entre todos podemos reunir el efectivo suficiente para ambos taxis, y si no podríamos llegar a un acuerdo con los taxistas. De eso me puedo encargar yo-
-Cualquier cosa, Alexander accedió a pagar me el Taxi, el podría pagar uno y nosotros el otro, y luego yo me encargaría de devolverle el dinero otro día- agregue yo.
Al cabo de un rato llegamos por fin a nuestra estación de destino y los chicos se dispusieron a buscar taxi mientras yo intentaba contactar a Alex por teléfono; el cual fue un esfuerzo inútil por que nunca contesto. conseguimos por fin un par de taxis que nos transportaran a la urbanización. Todo estaba saliendo bien, ahora solo faltaba caminar entre los edificios para llegar hasta el que vivían Alex y Nayid, su novia.
-¿A donde nos has traído? Aquí nos van a violar de lo oscuro que esta- Exclamó Ariely preocupada.
-¡Ay no! Los violaran a ustedes, yo correré- dijo Daniela segura de su velocidad y resistencia física.
Interrumpí -Ya chicos, tranquilos. Aquí en este sitio estamos seguros- Ya comenzaba a arrepentirme de no venir sola -No se preocupen, cuando estén ebrios gozando de lo bueno sabrán que valió la pena todo este viaje.
Por fin llegamos al edificio, la música se escuchaba baja pero se oían las amenas voces de la gente festejando. Toque con prisa, ya quería entrar y comenzar con el descontrol. Nayib, una baja chica con cara de niña, cabello largo y rojizo que vestía un disfraz de sirvienta abrió la puerta y se emocionó al verme. Creo que no mencione que la fiesta era de disfraces.
-¡Shieru! Pensé que no ibas a llegar- miro por sobre mis hombros y su sonrisa se extendió - Pero miren esto, Shieru vino son su combo-
Eso último lo habría dicho en voz alta para que todos escucharan, y por su puesto las miradas de quienes estuvieran cerca de la entrada se clavaron en nosotros al pasar. Abrase a Nayib como si no la hubiera visto en años.
-¡Hola mí amor!- Dije al abrazarla y luego me incline para susurrarle al oído -Esta noche seré la primera en pasar por ti-
Ella río perversamente -Me temo que ya me pidió otra persona de primera-
-después hablamos de eso, pero no se como vas a hacer, yo seré la primera- dije a la vez que la soltaba y me encaminada en la búsqueda de Alexander hacia la sala de estar. Mi mirada buscaba en los rostros de los presentes esperando encontrar al susodicho u otra persona conocida. Y fue allí donde la vi...
Hermosa piel pálida, cabello abundantemente largo y negro azabache. Vestía una camisa gris con una chaqueta vino tinto que le daba rudeza, con una gargantilla negra...
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Perfecta Serendipia
Teen FictionBuscaba perderme entre las sabanas, envueltas de excitante lujuria... y encontré lo que nunca pensé encontrar, lo que siempre necesite y nunca lo supe. Encontré algo mucho mejor a lo que buscaba... de eso se trata la Serendipia
