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Era Domingo por la tarde, mentiría si dijera que ya estaba vestida y arreglada, la realidad es que apenas había despertado, era de esperarse, mi fiesta de cumpleaños de ayer se terminó a las 5 de la mañana; al fin 16.
Me levanté con una resaca tremenda, nunca había bebido hasta ayer que todos me insistieron por intentar un "trago leve".
Hice el esfuerzo de mi vida por darme una ducha, salí y me puse un short de mezclilla, una camisa blanca de mangas cortas rojas y unos converse blancos. Llamé a Madison, mi mejor amiga, una chica morena de pelo muy oscuro lacio, ojos verdes y un piercing en la nariz. Madison es mi amiga desde hace 10 años y hace sólo 2 se atrevió a "salir del closet" aunque yo ya sabía que ella era lesbiana. Hoy nos veríamos en un Starbucks y sólo le avise que llegaba en 10 minutos.
-Hola, Torito.-le dije riendo
Madison bufó imitando a un toro y yo me reí aún más.
-____.
-¿Si?
-Te voy a extrañar, debiste entrar a la misma preparatoria que yo.
-Sabes que mis padres trabajan desde muy temprano, no pueden llevarme así que debo caminar. Tenía que elegir una preparatoria cerca.
Madison suspiró.
-Tranquila, Madison. Nos veremos los fines de semana.-ella se limitó a asentir algo triste.
Después de dar algunas vueltas en la plaza y comprar algo de ropa, Madison me llevó a casa en su auto. Ya eran las 9:00 p.m. me despedí de Madison y entré a la casa, papá y mamá aún no habían llegado.
Me puse una pijama de short y me dormí, mañana debería levantarme temprano para ir a la escuela, primer día en segundo de preparatoria.
(...)
Me levanté a las 5:00 a.m. bajé las escaleras, papá y mamá ya se habían ido. Desayuné y subí a bañarme, al terminar cepille mis dientes y mi cabello. Me puse rápidamente el uniforme, la falda azul de cuadros que había cortado desde el día que la compré dejándola 3 palmas sobre la rodilla, las medidas a la rodilla junto con unos converse negros (todo lo anterior en multimedia) la camisa blanca era algo aburrida así que le desabroché el primer botón y me puse el suéter acorde a mis medias con el escudo de la preparatoria en el lado izquierdo.
Decidí dejar mi cabello ondulado suelto sin más. Salí de casa a las 6:30 tenía media hora para llegar a tiempo y de casa a la preparatoria hacia sólo diez. Llegué a la escuela que por la hora aún estaba algo vacía, sin embargo la gente que ya estaba ahí clavó su mirada en mi, era algo incómodo así que seguí caminando con un inconveniente, no sabía dónde estaba mi salón.
-¿Perdida?-me giré algo asustada encontrándome con un apuesto chico un poco más alto que yo.-Perdona, no quería asustarte.
-No te preocupes.-le sonreí.-Y de hecho sí, estoy totalmente perdida.
-¿Cuál es tu salón?
-2D
-Lástima, pensé que irías en tercero conmigo, sígueme, sé dónde es.
Mientras caminábamos los susurros se hacían más grandes.
-¿Tengo algo raro?-me miró extrañado
-No es normal ver chicas tan lindas aquí, eso es todo.-sonreí apenada.-Mira, tu salón.
-Gracias, en serio. Soy ____.-le tendí la mano.
-Ernesto, clase 3D. Cuando necesites algo, búscame.-correspondió.
-Lo haré.-me di la vuelta y entre al salón. Ya todos los lugares estaban ocupados por las mochilas de los demás excepto el de enfrente del profesor, así que ahí me senté. Era curioso que todos los lugares estuviesen ocupados pero todos los alumnos se quedasen fuera.
Comencé a revisar Instagram hasta que la puerta sonó, un hombre increíblemente alto y guapo en traje entró y me miró con seriedad.
-Buenos días.-lo salude desde mi lugar.
-Buenos días.-se sentó en el escritorio y sacó los papeles de su maleta.-¿cuál es su nombre?
-____ Bell.
-Bueno, señorita Bell. Yo soy su profesor de matemáticas y educación física Rubén Doblas.
-Un gusto profesor Doblas.
En ese momento la campana sonó y todos comenzaron a entrar, cuchicheos de nuevo.
-Silencio por favor.-dijo el profesor y todos atendieron.- ya la mayoría me conoce desde el año pasado y saben que mi trabajo es serio. Nadie tiene permitido flojear durante ninguna de mis clases. Pondré unos ejercicios en el pizarrón, si los acaban pueden hablar.
El profesor puso 20 ejercicios sencillos, la clase duraba 1 hora y media y pude terminarlos en 50 minutos. No eran complicados pero al resto parecía darle flojera comenzar.
-¿ya has terminado?-me preguntó el profesor.
-Así es, ¿puedo usar mi teléfono?
-Adelante.-dijo el profesor sacando un libro.
Revisé mis redes sociales que nadie conocía, tenía cuentas donde no mostraba ni mi cara ni mi nombre. Eran más que nada fotos calientes de una chica virgen pretendiendo ser una prostituta.
Sin cerrar Instagram dejé mi teléfono sobre mi mesa mientras recogía un lápiz que se me había caído. Rápidamente me erguí y tomé mi teléfono, el profesor aún miraba su libro y yo estaba aliviada de pensar que no vio ninguna foto de esa cuenta.
La clase terminó y el profesor se puso de pie diciéndonos que seguía educación física, que nos cambiásemos pronto ya que si alguien llegaba tarde lo pondría a correr toda la clase.
Me vestí lo más rápido que puede con el uniforme de educación física que consistía en una licra corta negra, una camisa blanca con dos botones cerca del cuello y una chamarra negra con tres lineas blancas en las mangas que iban del hombro a la muñeca, coloqué unos tenis Nike blancos y corrí al gimnasio con todo el grupo de chicas del salón mientras ataba mi cabello en una coleta.
El profesor ya estaba con un conjunto deportivo que, a decir verdad, le quedaba increíble.
-Dios, sólo mira su paquete.-dijo una chica a su amiga. Inevitablemente miré la entrepierna de mi profesor y suspiré ya bastante caliente, jamás había tenido sexo pero sabía demasiado.
-¿Se puede saber qué tanto cuchichean?-dijo el profesor.
-Nada importante profesor.-dijo en un tono coqueto la misma chica del comentario, una chica bastante guapa, rubia con ojos cafés y muchas tetas, sin embargo no mucho culo.
-Chicos, calienten.-dijo el profesor que se dirigió a nosotras.-Comiencen a estirar, guíalas Danna.-le dijo a la rubia.
Danna bajó lo más que pudo su "split" y el profesor la tomó de los hombros con los dedos rozando sus pechos mientras Danna soltaba leves quejas provocativas.
-Uh, profesor. Duele, me está abriendo demasiado.
-Su turno señorita Bell.-dijo el profesor mirándome fijamente.
-De hecho, puedo sola.-dije evadiendo si mirada.
-Demuéstrelo, ¿o sólo no quiere pasar?-dijo retándome, odiaba que me retaran.
Durante años mi madre me inscribía en deportes que incluyesen flexibilidad, hice lo que me pidió mientras el sonreía.
-Sus caderas están un poco a la izquierda.-tomó mis caderas con sus manos grandes y venosas rozando mis cachetes con sus dedos, su loción me invadía; efectivamente me calentaba pero no se lo permitiría saber.
-Gracias profesor.-dije moviendo un poco más mis caderas en sus manos, escuchaba su acelerada respiración, había logrado mi cometido.
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Teacher's little girl.
FanfictionEl profesor Rubén es un hombre serio y estricto, un simple profesor de matemáticas y educación física. La nueva alumna ____ Bell hace su aparición, esa falda corta, ese botón desabrochado, sus medias a la rodilla, ese cabello oscuro y su mirada par...
