Te amo-Aishiteru-愛してる

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Aún era algo temprano, eran tan solo las 7 de la noche cuando Ayato despertó a causa de una pesadilla, y lo primero que hizo al levantarse fue buscar y confirmar que su esposa estuviera a su lado, efectivamente, ella estaba recostada, durmiendo plácidamente. Él sonrió.

Por alguna extraña razón, desde que se habían casado, él tenía miedo de que un día despertara y estuviera solo de nuevo, ese pensamiento le había comenzado a aterrar. Temía que si un día despertaba y ella no estaba, "¿Que haría si alguien se la llevaba?"como los Mukamis lo hicieron "¿Y si nunca mas la volvía a ver?" 

Un escalofrió le recorrió todo el cuerpo cuando esas preguntas se formularon en su mente. Cerro los ojos y se maldijo internamente.

Pero verla a ella dormida como ángel, lo llenaba de paz y tranquilidad.

Ayato se giro para verla de frente.

Yui tenía los labios entre abiertos y su respiración era lenta pero profunda, tenía encima suyo la sabana que cubría su cuerpo, lo único que quedaba al descubierto era su hombro, Ayato tomo la sabana con una mano y poco a poco comenzó a destaparla dejando ver poco a poco su cuerpo (el cual, estaba únicamente cubierto por el juego de ropa interior que el le había obsequiado).

Empezó a recorrer su cuerpo con la yema de sus dedos, su brazo, su hombro, su mejilla, titubeo un poco cuando llego a sus labios ,(que para él lucían tan apetecibles), también los toco y sin que pudiera contenerse se acerco e hizo que sus labios se rozaran. Suspiro.

Esto era algo nuevo para él, nunca había sido tan delicado en su vida, y nunca había querido a nadie tanto como a Yui. Ella era todo para él... Ella lo había salvado de la miseria de tener que soportar vivir sin tener un objetivo en la vida, y de vivir en un mundo sin ser amado por alguien.

Ella lo amaba y de algún modo, eso lo había convertido en una mejor persona... y en alguien fuerte, lo suficiente como para poder soportar todas las pruebas que obstaculizaran en su vida.

Ayato se acercó más hasta que la abrazo completamente, se alarmó un poco al ver que Yui empezaba a moverse. Estaba comenzando a despertar y cuando lo hizo, se sorprendió ante la acción que había hecho su esposo.

-Ayato- su voz aun se escuchaba débil- ¿Que estas haciendo?

-¿Ah? Tonta, ¿en serio tienes que preguntar algo como eso? -dijo él en un susurro- ¿Esa es la forma de agradecerle a tu marido que te esta cuidando?

-¿Cuidando?-su voz somnolienta reflejaba confusión-  ¿De que?... -se frotó los ojos- No te preocupes Ayato, el peligro ya ha pasado, ya no tenemos nada que temer, ya nada malo puede pasarme.

La expresión del rostro del vampiro se endureció,( pero ella no podía verlo, ya que la estaba abrazando), recordó el sueño que había tenido hace apenas unas horas y la abrazo con mas intensidad.

-Tengo miedo- Yui abrió los ojos sorprendida- Esta es precisamente la razón por la que no quería tener a alguien especial en mi vida, porque ahora que te tengo, tengo miedo de volver a estar solo, tengo miedo de perderte.

El corazón de ambos les latía con fuerza en el pecho, Yui sentía que quería llorar, en parte de felicidad, porque le conmovían tanto las palabras de Ayato, y por otro lado tristeza, le dolía mucho que sufriera por algo que nunca pasaría. Lo separó un poco para que pudieran mirarse a los ojos.

-Ayato, tranquilo. Entiendo tus razones para sentirte asi, pero ahora quiero que me escuches y que siempre recuerdes esto: "Ahora soy tu esposa, estaré a tu lado sin importar nada... Y ahora que lo pienso, tu ya me has salvado y protegido muchas veces, así que...ahora dejame a mi devolverte el favor."- lo abrazo, haciendo que la frente de Ayato quedara justo en su clavicula- "Yo tambien me fortaleceré para protegerte.... Nunca te dejare solo..."- comenzó a masajear su cabeza como si fuese un niño- "Todo estará bien".

Sangriento AmorWhere stories live. Discover now