Run. '

34 4 4
                                        

Recuerdo ese día, ¿te acordarás tú también ahora? Había salido a dar una caminata, quería aprovechar la lluvia que últimamente era algo escasa por aquí, a diferencia del frío que invadía las calles de la ciudad estos días. Estabas sentado sobre aquella banca de madera color café oscuro, la cual se veía más oscura debido a la lluvia que caía en aquellos momentos, con furia, parecía que no cesaría nunca. Había oscurecido hace un par de horas, el frío golpeaba intensamente debido a la estación del año. La hora marcaba las 22:00 pm, había oscurecido hace un par de horas y  estabas allí. Te veías tan indefenso, con tu cabeza agachada, cubierta con el gorro de aquel polerón gris que usabas, tu cuerpo estaba medianamente curvado hacia adelante, es decir tu espalda. Las gotas golpeaban furiosas sobre tu ropa, sin piedad. La curiosidad me invadía. ¿Qué hacia un chico a estas horas, de aquella manera bajo la lluvia...solo en una banca?

' la curiosidad mató al gato '

Fue inevitable, mis piernas fueron inconscientes hasta estar sentado junto a ti, causando que mi trasero al instante se sintiera húmedo debido al agua caída sobre el asiento. Con algo de inseguridad coloqué mi mano sobre tu ahora mojado polerón, aún sin conocerte siquiera. ¿Puedo ayudarte en algo? Aún no logro entender cómo salieron aquellas palabras de mi boca, conociéndome a mi mismo y mi timidez. Lentamente levantaste tu cabeza y te giraste hacia mi, fue la primera vez que nos vimos, que nos conectamos. Tu rostro, joder, tu rostro era perfecto, aún cuando no lograba ver del todo bien. Tu chasquilla ligeramente mojada dejaba caer sobre tu frente gotitas de agua por lo demás de tu cara. Tus ojos lucían algo hinchados, aún se podían ver lagrimas caer.  ¿Qué podía hacer por ti?
Esa noche tuvimos una larga charla, fue extraño pero parecía nunca terminar; hubieron risas, incluso descubrimos que cumplíamos años el mismo día, el mismo año.

Los días fueron pasando, ya llevábamos un año de conocernos, teníamos una relación considerablemente buena. Ni siquiera logro entender en qué momento fue que pasó aquel año. Tanto YoonGi como yo vivíamos solos, cada uno en su respectivo departamento, era algo obvio, ¿no? Ya teníamos 23 años.
Dentro de los primeros cinco meses de conocernos hubo uno que otro beso, abrazos, celos, peleas...muchas cosas confusas, porque...no, no éramos novios. Al sexto mes fuiste a visitarme a mi departamento a eso de las 2:00 am. Me levanté con pereza de mi cama, ¿quien golpeaba mi puerta y a estas horas de la madrugada? Giré la perilla y ahí estabas, tu mirada subió levemente hasta encontrarse con la mía, nervioso me llevaste hasta el sillón blanco que estaba en el living. No sabía que pasaba en ese instante, ¿había ocurrido algo contigo? Estabas extraño. Justo cuando estaba por preguntar algo te aventuraste a pedirme que fuera tu novio. ¿Te digo algo? Me quedé perplejo, pero joder, fue algo maravilloso. Creí que nunca pasaría, que no pasaríamos de un beso loco...y ahí estabas tú, a las 2:30am en mi departamento, pidiendo que fuera tu novio. Claro que acepté y esa noche, esa noche nos hicimos uno por primera vez, en mi cuarto, con la luz de la luna entre nosotros. Fue tan especial, fuiste tan especial. No tengo palabras para explicar tu delicadeza, llenaste mi cuerpo de suaves besos que es imposible borrar. Yo, Jeon JungKook, estoy lleno de ti, no puedo borrar los rastros en mi cuerpo o mi mente, de ti. El séptimo, octavo, noveno mes siguieron igual de buenos. No podría quejarme de nuestra relación, constantemente estábamos saliendo, comunicándonos, no sabes cuán bien me hiciste, joder que no lo sabes. Incluso las peleas eran escasas y si las habían era por cosas realmente bobas que se olvidaban al rato. Pero, a diferencia de mis pensamientos comunes, ese día no lo pensé, ese día maldije haberte conocido, ¿por qué me hiciste esto YoonGi? Te entregué todo de mi, absolutamente todo, mi corazón ya era tuyo y no había retorno...había caído completamente. Te necesitaba. Pero vamos, ¿era realmente tu culpa? Dime, ¿por qué no me dijiste nada? Me sentí atrapado en una mentira...y es que, fueron las mentiras más bellas.

Mi celular no cesaba de sonar, eran las 4:00 am, joder, ¿ahora qué? ¿Estabas llamándome tan temprano/tarde ya, para arreglar nuestro aniversario? 
No creía que fuera necesario, amor. Pero, siempre tan ansioso. Fue lo que pensé en aquel instante. Aún luego de que me despertaras, sonreí. Esa sonrisa idiota que solo me dejabas tu.

No.

Cogí el móvil, el mismo que treinta segundos mas tarde se deslizó desde mi mano hasta las blancas sabanas. Me quedé estático, sentía que se me iba el oxígeno, algo estaba mal, todo está nublado. ¿Por qué?

Fue todo tan rápido, amor. Fui hasta ti, aquel lugar donde me dijeron que te encontrabas. Estuve suaves caricias por tu cabello sutilmente desordenado, que ahora lucía un tinte rubio algo opaco. ¿Sabes cuánto quise un poco más? A quién engaño, quería todo de ti. Mucho más. Esa madrugada corrí y corrí, intentando sacar todo de mi mente.

No me dejes.

Ha pasado un año más, ¿cierto, hyung? Lo siento por venir ahora, después de tanto y no hacerlo antes.
Aclaró su garganta el chico de test más oscura.

Todo este tiempo lo he utilizado para meditar las cosas, entre más. Quizá fue lo justo, ¿no? Yo...ahora sé todo, al parecer no estabas del todo bien, ¿no? Pero déjame decirte algo, hoy es nuestro cumpleaños, ajá, así que traje una botella de champan, del que te gusta, claro, y dos copas.
Quitó el corcho de aquella botella para así servir un poco en cada una de estas y hacer un ligero brindis con el aire, utilizando una leve sonrisa. Bebió un poco de aquel líquido.

¿Sabes? Tu mejor amigo me entregó hoy una carta, sabía que vendría y dijo que quisiste que leyera esto. Te la leeré a ti también.

Sonrió de manera ligera, sacó aquel papel arrugado de su pantalón y comenzó a estirarlo para poder comenzar a leer, para el y para el chico.

' JungKookie. Llegaste a iluminar mi vida de una manera maravillosa, ¿sabes? Me hiciste sentir importante, querido, cuando más lo necesité. Lamento no haber estado para nuestro aniversario, pero aún así...feliz aniversario, donde sea.
No deseo y nunca desearé opacar tu inocencia, no quiero opacar a alguien tan inocente en este mundo, a ti Jeon JungKook.
Ya no hay mucho que hacer, espero que para cuando estés leyendo esto te encuentres bien, mucho mejor y que tengas a alguien que te ame sinceramente. Te di todas mis armas para ser fuerte y ahora quiero que las utilizes, solo sal a volar. Pequeño pajarito.

Te amo.
🌿

Aquellas lagrimas bajando por sus mejillas fueron totalmente inevitables. De alguna manera aquella nota lo relajaba, YoonGi sí se despidió de el, pero aún así lo dejó solo y el realmente no se sentía preparado para nada, para afrontar la vida, para nada. Dejó un beso sobre aquella nota y volvió a meterla en su lugar. Pasó allí su día junto al mayor, contándole anécdotas, bebiendo un poco de champán.
Volvió a su casa para eso de las 22:00 pm, la misma hora en que conoció a su chico. Las pastillas que consumió con anterioridad comenzaban a causar algo de efecto, con una dulce sonrisa debilitada se tumbó sobre su cama, la misma en la cual tantas veces tuvo a su amado, el cual era mayor tan solo por unas horas de diferencia.

Buenas noches, hyung.

Luego de esas palabras quedó totalmente inconsciente, minutos después ya no tenía pulso.

Estaban juntos. Al fin.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Feb 28, 2017 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Again. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora