Mi nombre es Hanna tengo 17 años soy una chica a la que le encanta leer, toda mi vida a sido muy normal y tranquila hasta que llegó mi nuevo niñero. Mi madre se irá a Londres por un par de meses, por asuntos de negocios. Ella cree que soy demasiado irresponsable para cuidarme sola a sí que contrato a un Imbecil para que me cuide su nombre es Matt tiene 20 años.
-Mamá no comprendo porque no puedo quedarme sola.
-Hanna ya he dicho que no.
-Pero...
-Pero nada.
-Aparte escoges al niñero más estupido.
-Hanna!! No hablas así no siquiera lo conoces.
-No necesito conocerlo.
-No te quedarás sola es mi última palabra-suena el sonido de el taxi-ya me voy hija conportate Matt llegará en unas horas.
-Adiós.
Estoy tan enojada. Odio que mi mamá piense que no soy lo suficiente madura para cuidarme sola, porque contratarme a un maldito niñero, que puedo hacer yo. Mejor tomaré y a siesta.
Estaba a punto de besar a mi novio shaw Méndez cuando de pronto escucho un estruendo que me tira de la cama y hace que me enrede en la cobija el ruido viene de abajo me asusto así que agarró lo primero que tengo a la mano que es un bote se spray para cabello, bajo lentamente los escalones y el ruido se hace cada vez más fuerte cuando llego al último escalón veo a un chico más alto que yo pelo color café cuando de pronto se voltea, me asusto así que le roció spray
- CON UN DEMONIO-escuché era una voz algo ronca no la reconocí hasta que la persona frente a mi me arrebata el spray de las manos y así pude apreciar quien era.
-PORQUE MIERDA ME ROCIAS SPRAY-dijo algo molesto mientras se tallaba los ojos.
-quien eres tu?
-soy tu nuevo niñero y si esta es tu forma de darme la bienvenida mejor ahorratelo-volte lo ojos.
- Ahh así que tu eres el imbécil que contrató mi madre.
-perdón no quisiste decir atractivo a irresistible-su comentario me causó tanta gracia que me empecé a reir.
-de que te ríes?-pregunto algo molesto.
-de ti no es obio.
- no, acaso mi encanto hace que te pongas tan nerviosa-me volví a echar a reir cuando de pronto sentí unas manos en mis muslos.
- bajame bajame-empecé a patalear en su espalda.
-deja de patear o nos caeremos los dos.
Sentí que me soltaba pero no fue en el piso.
-IMBECIL!! Porque demonios me avientas la piscina está helada-gruñi muy molesta mientras el sólo disfrutaba de la escena.
-que ahora no te da risa-suelta una risita-antes de entrar a la casa sacate-entró por la puerta y no lo vi mas.
Es un imbecil. Salí de la piscina toda empapada y con mucho frío y entre a la casa Recorde lo que me había dicho "secate antes de entrar" no me importó simplemente entre a la casa, fui a mi recámara y me pegue una ducha con agua caliente.
CZYTASZ
MI NIÑERO ES UN IMBECIL
Dla nastolatkówmi nombre es Hanna Forst tengo 17 años y tengo una vida muy tranquila hasta que mi madre decide contratar a un niñero Matt Bequed
