Eran las once de la noche y un escalofriante tic-tac salía de aquel viejo reloj situado en una vieja y siniestra oficina, la luz era muy debil apenas se notaba la silueta de un hombre de contextura media que en sus manos tenia un archivo acerca de un secuestro de seis adolescentes y un profesor, se encontro culpable a un adolescente llamado Etam pero no fue llevado a prisión si no que acondicionaron un ambiente en un manicomio donde estuviera aislado de todos.
El caso fue archivado, pero el detective Snow tenia curiosidad del caso asi que decidió ir en busca de Etam para que el cuente lo que en realidad paso aquel 24 de julio del año 2009, asi que saco sus llaves y subio a su carro y se dirigió al manicomio de Denver.
El viaje fue bastante largo ya que el manicomio quedaba en medio de un bosque a las afueras de la ciudad, su apariencia era bastante tenebrosa y vieja a la vez, parecia abandonado pero era en ese lugar donde Etam tramaba algo.
-Buenos dias- Sacando una hoja de su chaqueta y le mostro al guardia de aquel lugar -tengo una orden directa del juez para visitar al señor Etam-
Era una carta falsa pero estaba bien hecha que pasaba desapersivida por aquel guardia y miro fijamente a Sonw y dijo:
-Es por aqui, sigame-
Ambos hombres se dirigen al patio trasero del manicomio, las paredes estaban manchadas y los enfermos emitian una risa sadica y tenebrosa, parecian estar fuera de sí, poco a poco fueron saliendo del manicomio y entrando al patio trasero era muy amplio y nose notaba la selda especial en el patio estaban la gran mayoria de enfermos, nadie los visitaba talves porque eran una verguenza para sus familares, lentamente se alejaban de aquel lugar hasta perder el rastro de aquel espantoso lugar, a lo lejos se podia ver una pequeña cabaña cercada con alambres y rodeada por cuatro torretas de vigilancia.
-Bueno llegamos- y con un tono amenazante -le advierto no aga algo sospechoso y si se complican las cosas enviaremos refuerzos.-
La puerta se habrio lentamente y en una zona bañada por la sombra se podia comtenplar la silueta de un hombre y su mirada era tan fria.
-Detective que bueno que vino...- una sonrisa malévola se dibujaba en su rostro -lo estaba esperando.-
-¡Así! que tu estas detras de todo esto...- mirandolo fijamente -dejame decirte que estoy sorprendido, no pensé que un recluso de tu nivel, tenga tantos privilegios como enviar unos expedientes a un detective sediento de resolver casos inconclusos.-
Hubo un silencio momentáneo y ambos empezaron a reir sin control.
-¡Y bien!- giro su cabeza y miro hacia la ventana-empieza que no tengo mucho tiempo.-
-Usted no es de esas personas que le gusta perder el tiempo, bueno empezemos porque tampoco quiero aburrir a mi querido lector.-
Todo empezo hace siete años, mis padres se mudaban de casa cada dos años era por su trabajo, ya me habia acostumbrado a estar mudandome de una ciudad a otra, no tenia amigos porque sabia que me iria de ese lugar en poco tiempo asi que era una perdida de tiempo tratar de hacer amigos.
Pero esta vez a la ciudad que nos mudariamos era Denver, al cual decia mi padre que nada iba a ser igual pues sera que el intuía lo que en esa cuidad hiba a suceder.
La ciudad no era demaciado grande, estaba rodeada de un gran bosque y en medio de ese bosque había un manicomio, era muy raro ese lugar, sentia algo de escalofrios.
Al llegar a la nueva casa, pude comtemplar que era muy grande y tenia un gran patio trasero que conectaba con el bosque, mi padre se acercó con un sobre
-toma, en este sobre esta toda la información de la secundaria Denver- sonrio -espero que esta vez tengas amigos-
solo lo miré con extrañesa - que mierda..- dijie en mi mente, no sabia que le sucedia el no era asi, siempre peleaba con mi madre y era muy frio conmigo.
La verdad no me interesaba y solo pensaba en que me esperaria dentro de dos semanas.
Dos semanas despues.....
Era las 7:30 de la mañana y aun estaba en mi cuarto con un poco de sueño mire de reojo mi reloj- ¡rayos! ya es tarde- sali rapidamente al baño, tome una ducha rapida y sali a buscar mi uniforme, me puse rapidamente y baje corriendo hasta la cocina, mi madre estaba preparando el desayuno, me vio venir y dijo:-Buenos dias.... dentro de poco estara el desayuno asi que toma asiento- se voltio a seguir cosinando, era muy raro verla cocinar y si lo hacia su humor no era nada bueno pero estaba distinta.... ella... sonreía.
-¡Tú! ¿estas cocinando?...espero que esté rico el desayuno-sonríe levemente y ella me miro de reojo
-Está vez lo esta cariño... mira ya acabe-sonrio con orgullo me sirvio el desayuno y lo puso en la mesa.
Me sente en la mesa y empecé a comer y si esta vez estaba rico, me quede mirando levemente ella era hermosa tenia unos ojos azules muy intensos, era muy amable aunque cuando cocinaba se ponía de muy mal humor, la sonreí levemente mientras ella me miraba.
-¡Y! ¿esta delicioso?- sus ojos brillaban y tenia una gran sonrisa
-Esta muy rico.... pero tengo que salir volando porque ya me estoy asiendo tarde-me despedi de ella y salí rapidamen de mi casa, por suerte el colegio estaba cerca de mi casa, pase por una casa abandonada me quede parado mirando esa casa, la verdad la curiosidad me mataba, pero era demasiado tarde asi que sera para otra oportunidad.
Llegué tarde y busque rapidamente el salon de tercer año de secundaria, el salon estaba al otro extemo del colegio me tomo tiempo encontrarlo y cuando llegue la clase ya habia empezado decidí tocar la pierta con algo de temor.
toctoc.. toctoc..
La puerta se abrió y pude ver a la profesora, era muy hermosa sus ojos eran verdes muy hermosos, se veía amable y me sonrio.
-¿tú eres el alumno nuevo?- asenti levemente estaba nervioso quien no se sentiria nervioso al ver un hermoso angel.
-Perdón... esque.. soy nuevo y no me guío bien en este colegio y hace dos semanas llegué a esta ciudad-
-Está bien... pasa- entre al salon junto con ella y nos paramos frente al todo el salon- Él es Etam Reish y sera su nuevo compañero de clases, asi que Etam porque no nos cuentas algo de tu vida- asenti levemente
-¡Hola! mi nombre es Etam y decir de donde vengo es algo complicado, de hecho de me a olvidado y el motivo es que mis padres cambian de ciuda a cada año en general es por su trabajo pero mi padre dice que esta vez nos quedaremos en Denver por mas tiempo-
-Muy bien Etam puedes tomar asiento, a lado de Grace-
Miere al lugar donde me habia señalado la profesora y pude contemplar uan hermosa chica de ojos marrones y me miraba un poco raro asi que fui directo a mi asiento.
-hola... mi nombre es Etam espero llevarme bien contigo- ella volteó a mirarme algo sonrojada.
-hola... mi.. nombre es Grace..- solo dijo eso y miro hacía al frente.
me parecio raro asi que decidí mirar al frente, el día paso muy rapido y ya me encontraba en mi casa con el recuerdo de esa chica que me evitó en todo el dia.
Narra Grace..
Eran las 6:30 de la mañana aun tengo tiempo de sobra para llegar temprano al colegio, las clases empezaban a las ocho. Este año entrare al tercer grado de secundaria, asi que me ire a duchar y ponerme mi uniforme luego bajaré a desayunar
Cogí mí mochila y salí rapidamente de mí casa, cruce un gran parque para llegar al colegio, al llegar busqué el salon de tercero para mi eso no era problema ya que conocia todo el colegio, al llegar al salón me sente en la parte de atrás a esperar que entre la profesora, no paso mucho tiempo cuando sonó el timbre ya era el inicio de las clases entro la profesora y a los pocos segundos tocaron a la puerta era un chico al parecer alguien nuevo, la profesora lo hizo entrar y se paro al frente, era alto, su pelo era color marron claro y sus ojos eran de un tono azulado pero algo me llamo la atencion de ese chico debe ser su mirada esa mirada tan misteriosa
